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Los dilemas de la candidatura de Zury

Jorge Jacobs Fb/jjliber

Las elecciones continúan poniéndose más interesantes y complicadas con cada semana que pasa. La semana pasada fue la acusación contra la UNE y el antejuicio contra Sandra Torres y la denegatoria de inscripción de Zury Ríos. Esta semana la Corte Suprema de Justicia (CSJ) amparó provisionalmente a Zury. Como en el caso de Torres, considero que en el de Zury, el tema no está concluido y todavía podrían presentarse problemas que podrían complicar mucho más el panorama.

El amparo provisional otorgado por la CSJ fue por unanimidad, lo que le da peso a la decisión y, para efectos prácticos, le da carácter definitivo, ya que las posibilidades de que luego lo declaren sin lugar son casi nulas. Esto implica que el binomio quedará inscrito y, por el momento, podrá participar en las elecciones. El problema es que lo más probable es que esto no termine aquí.

De seguro más de alguien presentará un amparo ante la Corte de Constitucionalidad, por lo cual la incertidumbre alrededor de la candidatura de Zury continuará. Hace cuatro años la situación era diferente, ya que ella tenía pocas posibilidades de ganar, como en efecto sucedió y al final quedó en quinto lugar. Sin embargo, en esta ocasión las circunstancias son distintas y ella figura en las encuestas peleando los primeros tres lugares. Ante la incertidumbre de lo que pueda pasar con las otras dos candidatas con las que los pelea, a saber, Sandra Torres y Thelma Aldana, las posibilidades de que por lo menos pase a segunda vuelta son mucho mayores que hace cuatro años.

Eso aumenta la incertidumbre alrededor de cualquier acción, ya que probablemente los magistrados de la CC tendrán entre sus manos una resolución de importancia trascendental: decidir quién será presidente de Guatemala. En la elección pasada simplemente dejaron que pasara el tiempo y un par de años después se lavaron las manos argumentando que el amparo ya no tenía “materia” porque ya había pasado la elección. Esta vez puede ser distinto. Si Zury pasa a segunda vuelta, la CC podría tener que decidir si la dejan correr y, en caso ganara, decidir si la dejan tomar posesión como presidente o no.

Por supuesto que la incertidumbre dependerá de la decisión que tome la CC: si la CC ratificara el amparo de la CSJ, no pasa nada, allí acaba todo y la decisión recaería completamente en la ciudadanía. Pero si la decisión es contraria, es decir, si la CC dice que no puede ser presidenta ni ella ni sus hijas, ni sus nietas que aún no han nacido, se podría volver la de San Quintín.

Veamos los escenarios que se podrían dar en ese caso: a) si la decisión se da antes de la primera vuelta, se anula su inscripción y no participa, con lo que el siguiente en las encuestas tendrá alguna posibilidad de llegar a la segunda vuelta; b) si la decisión se da entre la primera y segunda vuelta —habiendo Zury pasado a la segunda vuelta—, entre la CC y el TSE deberán decidir, por ejemplo, si continúa en la contienda y, de ganar, tomaría posesión el candidato a vicepresidente, Roberto Molina Barreto, o si los eliminan de una vez de la contienda, con lo que probablemente la decisión sería que quien quedó tercero en la primera vuelta compita en la segunda vuelta, lo que le daría una ventaja inmejorable al otro binomio; y c) si la decisión se da después de la segunda vuelta, todo dependerá del resultado de la segunda vuelta. Si Zury pierde, regresamos al escenario de hace cuatro años, donde el amparo pierde materia; pero si gana, la CC tendría que decidir si la deja tomar posesión o no, y en caso de que no, ¿quién asume la presidencia? ¿Molina Barreto o el binomio que haya quedado en segundo lugar?

En resumen, la candidatura de Zury tendrá todo el proceso en vilo en los próximos meses. Usted, ¿cuál cree que es el escenario más probable?