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Los estadounidenses no son antinmigrantes como los pintan

Jorge Jacobs Fb/jjliber

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Esta semana, el Cato Institute publicó los resultados de la Encuesta Nacional de Inmigración e Identidad 2021, la cual revela datos muy interesantes sobre las actitudes y creencias de los estadounidenses en relación con la migración, que, por cierto, están muy alejadas de lo que normalmente se encuentra uno en muchos medios de comunicación.

Según la encuesta, la mayoría de los estadounidenses tienen puntos de vista muy positivos sobre la inmigración y pocos tienen puntos de vista totalmente negativos. Sin embargo, muchos estadounidenses siguen en conflicto y perciben que la inmigración presenta inmensos beneficios, pero también desafíos.

Encontraron, por ejemplo, que casi tres cuartas partes (72 por ciento) creen que los inmigrantes llegan a los Estados Unidos para “encontrar trabajo y mejorar sus vidas”, mientras que el 27 por ciento piensa que los inmigrantes llegan para obtener servicios y beneficios del gobierno. Así también, el 42 por ciento de los estadounidenses consideran que la llegada de inmigrantes ha sido “principalmente buena”, contra solo 16 por ciento que la considera “principalmente mala”. Otro 42 por ciento considera que ha sido igualmente buena que mala.

En el estudio se plantea que el apoyo a que se incremente la migración ha ido creciendo en las últimas décadas, pasando del 7 por ciento en los 70 del siglo pasado a cerca del 30 por ciento actualmente. Ese incremento se ha reflejado no solo a nivel generalizado, sino también cuando se divide por inmigrantes de distintas regiones del mundo. Hay que hacer la salvedad de que los latinos son los que puntean más bajo aquí, pero con una tendencia creciente, similar a los de otras regiones.

En tanto, solamente un 9 por ciento de los encuestados considera que no debería haber inmigración, un 68 por ciento considera que un bajo nivel de inmigración es bueno para el país y un 23 por ciento considera que un alto nivel de inmigración es bueno para Estados Unidos.

A lo largo del estudio se confirma la premisa que he sostenido de que uno de los principales obstáculos o temores a la migración está relacionado con el Estado Benefactor, en cuanto a que las personas temen que tendrán que pagar más impuestos para que esos beneficios cubran también a los inmigrantes. Esto es tan palpable que el 69 por ciento de quienes normalmente preferirían que se redujera la inmigración indicó que estaría a favor de que se incremente la migración si los nuevos migrantes prueban que no van a utilizar los servicios del Estado Benefactor. Eso reafirma mi convicción sobre uno más de los males provocados por el Estado Benefactor.

Así también, el 62 por ciento de los encuestados está a favor de que se les permita a las empresas estadounidenses contratar legalmente y traer al país a tantos trabajadores extranjeros como requiera —y que no encuentre en Estados Unidos—. Ellos están claros de que los inmigrantes llegan, en general, a trabajar y producir, lo que a la postre beneficia a todos.

Otro dato interesante que da la encuesta es que las personas que son inmigrantes de primera o segunda generación indicaron que la razón principal (53 por ciento) por la cual llegaron ellos o sus padres a Estados Unidos es por las oportunidades económicas.

En resumen, la mayoría de los estadounidenses no le “teme” a la inmigración, sino que la ve con buenos ojos. No la ve ni como un problema ni como una “gran crisis”. ¿Por qué entonces los gobernantes se oponen tanto?

La encuesta tiene otros datos muy reveladores, por lo que, a quienes les interese, los invito a consultarla aquí: http://bit.ly/encuestaCATO