IDEAS

No es lo mismo ingresos que riqueza

La semana pasada, ProPública, un medio estadounidense, publicó la primera de una serie de historias basadas en los datos fiscales privados de algunos de los ciudadanos más ricos de Estados Unidos. La información fue obtenida de una fuente anónima que proporcionó grandes cantidades de información sobre los multimillonarios, desde los impuestos que pagaron y los ingresos que reportaron hasta las ganancias de sus operaciones bursátiles. Quieren demostrar que supuestamente los “ricos” no pagan suficientes impuestos, pero lo único que muestran es su falta de escrúpulos para manipular la información y engañar a los incautos.

' La publicación es una muestra de cómo en EE. UU. se puede manipular de manera corrupta el sistema.

Jorge Jacobs

La publicación de ProPública es una muestra de cómo en Estados Unidos se puede manipular de manera corrupta el sistema para los fines que interesan a los políticos. De entrada, no debería extrañar que la “filtración” de documentos fiscales confidenciales por parte del IRS (la SAT gringa) se haya hecho a propósito, con el fin de darle fuerza al argumento de la administración Biden de la necesidad de cobrarles más impuestos a los “superricos”. Filtrar esa información es un delito federal en Estados Unidos, pero, siguiendo la premisa anterior, dudo de que vayan a encontrar a los verdaderos responsables.

Los de ProPública manipulan la información —presumimos que adrede— para tratar de confundir en la gente los conceptos de ingreso y de riqueza, que en la realidad son muy distintos. En el caso de Estados Unidos —como en la mayoría de los países—, lo que se grava con el impuesto sobre la renta son, como su nombre lo indica, los ingresos, no la “riqueza” que pueda tener una persona.

Lo que se grava son los ingresos reales que reciben las personas, no el valor que tienen sus posesiones, y eso aplica para todas las personas en Estados Unidos, no solo para “los ricos”. Lo que pasa es que conforme más grandes son las fortunas, generalmente una mayor parte de ellas está invertida en acciones de empresas, que pueden ir subiendo de precio algunos años sí y otros no, pero que esa fluctuación de precios no se considera como un ingreso. Hasta que la persona vende sus acciones de una empresa, entonces tiene que pagar el impuesto de “ganancias de capital”, que es la diferencia entre lo que le costó la acción cuando la compró y el precio al que la vendió.

En ese sentido, las acciones que Jeff Bezos tiene de Amazon son menos de las que tenía cuando fundó la empresa —porque ya ha vendido algunas—, pero su valor se ha multiplicado muchas veces por el valor que la empresa ha creado a lo largo de los años. Esas acciones le dan un valor “en papeles” a la fortuna de Bezos, pero ese valor solo lo puede utilizar cuando venda esas acciones; mientras tanto siguen siendo los mismos papeles que obtuvo cuando fundó la empresa.

La manipulación que hacen los de ProPública es mezclar esos dos temas. Presentan, por ejemplo, una tabla en la que ponen el incremento de valor de la fortuna de algunos de estos “ricos” y la comparan con lo que pagaron de impuestos. Se nota la mala fe de que en la tabla solo incluyen lo que bautizan como la “verdadera tasa de impuestos”, pero no ponen la tasa de impuestos que pagaron sobre sus ingresos. Si la pusieran, se vería que la mayoría pagó una tasa de entre el 20 y el 30 por ciento de sus ingresos y que pagaron una cantidad bastante grande de impuestos, no solo en términos relativos, sino también en términos absolutos.

Eso es una muestra más de que lo que están haciendo es una declaración política, para fomentar la envidia contra los ricos, con tal de que haya más presión para subirles los impuestos. La ignorancia económica que denotan los de ProPública solo es comparable con su falta de escrúpulos.

ESCRITO POR:

Jorge Jacobs

Empresario. Conductor de programas de opinión en Libertópolis. Analista del servicio Analyze. Fue director ejecutivo del Centro de Estudios Económico-Sociales (CEES).

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