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¿Quién ganará la presidencia?

Jorge Jacobs Fb/jjliber

Es imposible que Sandra Torres gane la segunda vuelta electoral. Es una de las conclusiones a las que llego luego de analizar la encuesta que presentó Prensa Libre la semana pasada. Presento aquí algunas consideraciones que ofrecí.

La encuesta de Prensa Libre marca el arranque de las encuestas durante la etapa de la campaña. Considero a Édgar Monzón y su empresa ProDatos de los más serios y profesionales en Guatemala en este campo, lo que le da un alto grado de confianza a la información que presentan.

Sandra Torres continúa en la delantera, aventajando a Zury Ríos por 4.8 puntos. Su fuerte es en el área rural, en donde arrasa con un 31.3 por ciento de intención de voto, pero su característica principal es que el 49 por ciento de las personas jamás votarían por ella. Esta cifra es de vital importancia, ya que, adicionalmente, su componente principal es en las áreas urbanas, con el 78 por ciento de rechazo en el área metropolitana y el 60 por ciento en el interior urbano. Incluso en el área rural tiene un antivoto del 33 por ciento, un poco mayor a su intención de voto. Al comparar su intención de voto con su antivoto, nos da -28.3 por ciento.

Si tomamos en cuenta que en la segunda vuelta la proporción de personas que votan es mayor en las áreas urbanas que en la rural, y que, adicionalmente, a la gente la mueve más el rechazo que la simpatía —es decir, hay más posibilidades de que alguien vaya a votar porque no quiere que quede Sandra a que vaya porque quiere que quede su contendiente—, concluyo que es casi imposible que Sandra Torres gane la Presidencia. Ello implica que la verdadera batalla por la Presidencia —en las urnas, no en los tribunales— será por el segundo lugar en la primera vuelta. La característica que más les gusta a sus admiradores es el populismo (los programas solidarios).

Zury Ríos es la candidata que tiene números más balanceados, los cuales implican que, de llegar a competir en segunda vuelta contra Torres, la aventajaría considerablemente, precisamente porque su intención de voto es la antítesis de Torres: es la que más intención de voto tiene en las áreas urbanas —que son las que más votan en la segunda vuelta— y, adicionalmente, su antivoto es mucho menor. Al comparar su intención de voto con su antivoto, nos da -2.1 por ciento. La característica que más le admiran es su carácter.

Thelma Aldana, que es la tercera en discordia, en esta encuesta pasa a formar parte del “pelotón de persecución”, ya que su intención de voto no llega al 10 por ciento y está a 6.4 puntos por detrás de Zury. Su intención de voto por regiones es similar —aunque menor— a la de Zury, en el sentido de que es mayor en las áreas urbanas que en las rurales; sin embargo, a diferencia de Zury, tiene un antivoto muy alto, al grado de que, al compararlo con su intención de voto, nos da una cifra de -22.5 por ciento, mucho más cercana a Sandra que a Zury. La característica que más le admiran es la lucha contra la corrupción. Si llegara a la segunda vuelta contra Sandra Torres, tendría muchas posibilidades de ganar. Si fuera contra Zury, lo más probable es que pierda.

Esta es mi apreciación de las primeras tres candidatas en la encuesta, haciendo la salvedad de que es con los datos que arroja esta, sin ninguna consideración posterior. El problema principal con esta apreciación es que la participación de las tres depende de resoluciones judiciales que podrían cambiar completamente el tablero, al grado de que podría darse el escenario donde ninguna de las tres participe siquiera en la primera vuelta. ¿Qué pasaría, entonces? Es una moneda al aire.