Ideas

Un año esperanzador

Jorge Jacobs Fb/jjliber

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Los inicios de año siempre son momentos en los cuales se puede reflexionar sobre lo que vivimos en el año que termina y las aventuras, retos y sorpresas que nos depara el que inicia. Yo siempre he sido optimista racional y cada año que inicia lo veo con muchas esperanzas de lo bueno que viviremos en esta nueva vuelta alrededor del sol. Este año no solo no es la excepción, sino que además lo veo como especialmente esperanzador, luego de todo lo que nos ha tocado vivir a lo largo de los últimos dos años.

Lo primero, y más importante, es que espero que este sea el año en el que finalmente se termine la pandemia del covid-19. La variante ómicron es muy esperanzadora en ese sentido, acercándonos cada vez más hacia una enfermedad, ya no pandémica, sino endémica, con la cual viviremos por el resto de nuestros días. El SARS-CoV-2 ha seguido la evolución natural de los virus, haciéndose cada vez más contagioso, pero a la vez, con consecuencias menos severas.

Ese ha sido el curso que han seguido la mayoría de las pandemias a lo largo de la historia, como lo había entendido la ciencia hasta que fue menospreciada por médicos, científicos, políticos, periodistas y, especialmente, charlatanes, que echaron a la basura el conocimiento adquirido a lo largo de muchas generaciones, prefiriendo envolver a la humanidad en un pánico digno de las épocas más oscuras de la Edad Media.

Han sido un par de años azarosos, pero, afortunadamente, a pesar de los charlatanes, la naturaleza ha seguido su rumbo y hasta a los más aviesos instigadores del pánico no les está quedando más que reconocer que se les está acabando la pandemia, y ya no van a poder seguir enseñoreándose de una población mayoritariamente taciturna que no dudo un momento en renunciar a su libertad y a sus derechos, en aras de una falsa seguridad.

Por eso y mucho más, espero que este año finalmente dejemos ese capítulo tan triste para la humanidad. Ilusamente quisiera creer que muchos habrán aprendido la lección y no volverían a caer en los mismos errores, pero de eso si no soy tan optimista.

Pero este año nos depara muchas cosas muy buenas e inspiradoras que nada tienen que ver con la pandemia. La tecnología se ha seguido desarrollando en múltiples ramas, preparando el camino para una época de desarrollo impresionante. Por lo menos la pandemia sirvió para acelerar el desarrollo de nuevas tecnologías médicas que podrían acercarnos a la conquista de muchas enfermedades que han diezmado a la humanidad a lo largo de la historia.

Nos estamos acercando a pasos agigantados a tecnologías que hasta hace poco no tenían cabida más que en las más futuristas novelas, películas y series de ciencia ficción. En pocos años veremos cómo se desarrollan y popularizan los vehículos voladores. El desarrollo de nuevas tecnologías de baterías hará que finalmente se consolide la revolución del transporte eléctrico, pero además sentará las bases para el aprovechamiento de nuevas tecnologías que apenas vislumbramos.

Y la carrera espacial —principalmente privada— se acelerará este año, sentando las bases para la conquista de la Luna, primero, y luego de Marte. Veremos cómo la revolucionara Starship de Musk transforma los viajes espaciales.

Pero me estoy dejando llevar mucho por la imaginación, viendo cambios que se darán en las próximas décadas como si se fueran a dar este año, lo que probablemente no suceda, pero sí estoy convencido que se están dando los pasos para ese mejor futuro, a pesar de que, en muchos sentidos, la mayoría todavía siguen amarrados a un pasado que podría hacernos retroceder a la barbarie. Todo ello nos debe recordar que el futuro no está escrito, lo escribimos con cada paso que damos. ¡Que tenga un muy feliz y próspero 2022!