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Semana crucial en una lucha que será larga

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Tomando en cuenta el tiempo de incubación del coronavirus, una fase sin síntomas durante la cual una persona infectada puede contagiar a todas aquellas que se encuentren en sus cercanías, ya se trate de familia, amigos, compañeros de trabajo o incluso en interacciones casuales en el transporte o espacios públicos, se viene una semana en la cual se teme la confirmación de más casos, que hasta ayer eran 19.

El toque de queda de 12 horas y otras restricciones a la actividad comercial son medidas prácticamente inéditas en la historia de Guatemala, pero se desarrollan paralelamente con disposiciones similares implementadas por otros países. Localmente la esperanza es que se consiga atajar la curva de contagios para que no se repitan las proporciones catastróficas registradas en Italia, España e incluso Estados Unidos, nación que en solo cuatro días pasó de 10 mil a 33 mil casos confirmados, con una cifra de fallecidos que ayer sobrepasó los 300. Sin embargo, solo con el paso de los días se podrá saber si se logra contener el embate viral.

Las instalaciones hospitalarias de emergencia desplegadas en el Parque de la Industria, Quetzaltenango y, próximamente, otros tres departamentos, constituyen un logro notable por la rapidez con que fueron desarrolladas, pero también por la cantidad de equipo médico y tecnológico disponible, gracias a donaciones de más de 30 empresas guatemaltecas y organizaciones benéficas. A las camas. respiradores, monitores cardiovasculares y material de protección se suma la entrega de alimentos y bebidas a todo el personal de construcción, vigilancia y servicio, en un esfuerzo sin precedentes para anticiparse a la proliferación de pacientes con síntomas severos.

En este punto se hace necesario destacar, agradecer y elogiar la heroica labor de todo el personal médico, de enfermería, paramédicos, auxiliares, administrativos y técnicos que desde el inicio de la emergencia se han esforzado para brindar una atención inmediata, profesional y responsable, sin exigir más que el necesario equipo de protección a fin de cuidar al máximo su integridad física. Se trata de una labor valiente y estratégica en las actuales circunstancias, un valor que se verá exponencialmente incrementado al llegar a una eventual fase crítica.
Es imposible no conmoverse ante las expresiones de amor filial y preocupación familiar expresadas, sobre todo en redes sociales, por los seres queridos de personas que, debido a la naturaleza de sus empleos, continúan trabajando, ya sea en el transporte y comercialización de víveres, la elaboración y entrega de alimentos a domicilio, el mantenimiento de redes informáticas bancarias y cajeros automáticos, despacho en gasolineras o traslado de personas, solo por citar unos ejemplos. Asimismo, en Prensa Libre y Guatevisión continúa el trabajo de cobertura noticiosa para todas las audiencias con la única consigna de mantener fielmente informados a los guatemaltecos.

Se abre una semana desafiante para todos. En este momento hay tantos aspectos que generan incertidumbre, no solo a nivel macroeconómico o sociológico, sino también en la esfera familiar. En todo caso, cabe hacer notar que este fenómeno pandémico ocurre en una época en que se dispone de información casi en tiempo real, lo cual permite conocer la parte trágica pero también las facetas más nobles y admirables de las personas y que alientan a cultivar la esperanza, acrecentar la caridad y demostrar con obras la fe.