Ventana

Para no dar palos de ciego

Rita María Roesch clarinerormr@hotmail.com

“El país no se arregla solito.” Con esta  frase puntual,  el licenciado Alejandro Balsells Conde concluyó su columna en Prensa Libre titulada, Diálogo sí, ¿entre quiénes?,   el  miércoles 20 de septiembre,  cuando se llevó a cabo pacíficamente el paro nacional en rechazo a la corrupción y a  la impunidad.   El Lic. Balsells nos recuerda que, además de manifestar, es imprescindible organizarnos para  armar propuestas.  La evolución de la crisis demuestra que Guatemala atraviesa  por un punto de no retorno. A la par de resolver la emergencia nacional, agravada por la renuncia de tres ministros claves,  Gobernación, Finanzas y Trabajo, es urgente desarrollar una agenda  con acuerdos básicos,  entre todos los  sectores ciudadanos  para sacar al  país  del estancamiento.

Frente a la disyuntiva de apoyar el choque entre nosotros o propiciar el diálogo, sin duda, me inclino por lo segundo. Pero, como bien expresa Alejandro, el problema es que no existen interlocutores legítimos del poder. Ya no confiamos en los diputados señalados ni en el presidente Jimmy Morales. ¿Qué hacer? Considero que de forma paralela al terremoto político que estamos viviendo, los líderes de las diferentes agrupaciones y sectores de nuestra sociedad debemos trabajar en un camino de salida. Urge crear una visión de país para no seguir a ciegas, para ver, unidos, todos, la misma luz al final de este túnel negro, para tomar las mejores decisiones políticas, económicas y sociales y darles continuidad.

La mejor manera que conozco para resolver problemas y estimular un debate sano que tome en cuenta el futuro es la planificación por medio de escenarios. Mi propuesta reside en trabajar primero la visión de país desde el ejercicio de los escenarios. Es una solución que exige una fuerte participación ciudadana. Luego, se convoca a un diálogo sustentado en los escenarios consensuados para trabajar la agenda de país que tanto hemos anhelado. Los escenarios visualizan futuros posibles, “es como poner frente a nosotros una foto donde nos vemos retratados con nuestros nietos”, agregó el Clarinero. En los escenarios no importa si se es de derecha, de izquierda, empresario u obrero. La corporación multinacional Royal Dutch Shell los ha utilizado con éxito para desarrollar sus estrategias empresariales. Existen también modelos de escenarios para resolver crisis políticas como los de Mont Fleur: “Trazando caminos hacia el futuro”, en Sudáfrica, en 1991. Estos escenarios cambiaron la historia de ese país. Aclaro: los escenarios se realizarían en paralelo a las acciones de emergencia nacional que las circunstancias ameriten.

Los escenarios no predicen el futuro sino que identifican lo que podría ocurrir. Es por ello que se construyen alrededor de una anécdota, o un mito, que capte las fuerzas de la historia del momento y que sea parte del imaginario del país. Imaginé un caso que lo ilustra. Elegí un pasaje del Popol Wuj: Junbatz’ y Jun Chowen, los hermanos mayores de los héroes gemelos Junajpu e Xbalamke. A pesar de su sabiduría, en su corazón anidaba el resentimiento y la avaricia. Envidiaban a sus hermanos menores y trataron de deshacerse de ellos. Junajpu e Xbalamke, quienes traían una misión que iba más allá de ellos mismos, no los mataron sino que los convirtieron en monos. Junbatz’ y Jun Chowen involucionaron. Una vez superado el obstáculo de la maldad de sus hermanos mayores, los héroes gemelos prosiguieron el noble camino, encomendado por los Dioses Creadores: enfrentar a los señores de Xibalbá. Tenemos, pues, dos posibles escenarios. Uno, involucionar como Junbatz’ y Jun Chowen, y, dos, avanzar en nuestro camino para enfrentar a Xibalbá.

clarinerormr@hotmail.com