En río revuelto, ganancia de pescadores

Opinión

En la actual crisis política que atraviesa el país se han identificado claramente tres grupos, el primero liderado —al menos visiblemente— por Jimmy Morales, que después de haber recibido el respaldo del secretario del Departamento de Estado de EE. UU., Michael Pompeo… ¡Se empoderó! demostrándolo con sus actitudes y comentarios. No se han enterado los gringos del monstruo que han creado. Para muestra solo fíjese en el metamensaje del derroche de fuerza policial y militar para la sesión solemne del Congreso.

La crisis social guatemalteca

Opinión

Guatemala está atravesando una crisis social cuyo desenlace determinará el desarrollo de un Estado democrático o la consolidación de un Estado autoritario, sustentado por la corrupción y la impunidad. Infortunadamente, esa minoría que gana con el segundo modelo  —compuesta por una amalgama de políticos, militares y empresarios— está envalentonada como resultado del aparente éxito que han tenido sus similares en Nicaragua y Honduras.

La Iglesia en Jutiapa ante la crisis

Opinión

Si algunos en la Iglesia escribimos o hablamos sobre temas de la realidad del país es porque no acompañamos ángeles ni nos cobijamos en un espiritualismo desencarnado y alienante, tampoco vivimos en burbujas echando incienso o haciendo pomposas liturgias donde el gran ausente es el Espíritu de Dios. Más bien, intentamos construir la vida y desarrollar nuestra misión al estilo de Jesús, quien siempre estuvo al servicio de los pobres de Palestina, los excluidos por las élites dominantes: Sumos sacerdotes y ancianos del pueblo, escribas y fariseos.

En esta crisis, cada uno libra su batalla

Opinión

La situación del país es muy peligrosa. Ya hemos pasado por coyunturas similares, es cierto, pero cada vez estamos más polarizados; la descalificación es la tendencia, el señalamiento la estrategia y la crítica la destreza a la que se recurre para que el otro tenga la culpa.

Para no dar palos de ciego

Opinión

“El país no se arregla solito.” Con esta  frase puntual,  el licenciado Alejandro Balsells Conde concluyó su columna en Prensa Libre titulada, Diálogo sí, ¿entre quiénes?,   el  miércoles 20 de septiembre,  cuando se llevó a cabo pacíficamente el paro nacional en rechazo a la corrupción y a  la impunidad.   El Lic. Balsells nos recuerda que, además de manifestar, es imprescindible organizarnos para  armar propuestas.  La evolución de la crisis demuestra que Guatemala atraviesa  por un punto de no retorno. A la par de resolver la emergencia nacional, agravada por la renuncia de tres ministros claves,  Gobernación, Finanzas y Trabajo, es urgente desarrollar una agenda  con acuerdos básicos,  entre todos los  sectores ciudadanos  para sacar al  país  del estancamiento.

Las teorías conspiracionistas

Opinión

Para el politólogo Michael Barkun, “teoría conspiracionista” significa la creencia que explica un evento o situación, como el resultado de un complot secreto, por parte de conspiradores poderosos y astutos, para alcanzar un fin malévolo. Según Barkun, el conspiracionismo tiene tres atractivos. Primero, aparenta hacer sentido de un mundo que parece confuso. Segundo, lo hace de una forma atractiva y sencilla, dividiendo el mundo de tajo entre las fuerzas de la luz y las fuerzas de la oscuridad. Tercero, se presenta como conocimiento especial y secreto, no visto por otros, menos aún por las masas.

Retoñar

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La semana pasada, mientras en Miami nos preparábamos para sobrellevar la furia del huracán Irma, una serie de fenómenos naturales y sociales también sacudían a Guatemala. Primero fue el sismo de 7.7 grados Richter que causó daños materiales considerables para muchas  familias en varios departamentos del suroccidente y occidente del país.

Infamia patriotera

Opinión

Los acontecimientos recién pasados me recordaron que la libertad está permanentemente amenazada y puede haber cosas peores que aquel infame “Jueves Negro”, aunque igual de ultrajantes. Hacía tiempo que no sentía tanto resquemor, vergüenza, rechazo y asco.

Fresco de chan

Opinión

Uno trata de comprender lo que pasa en esta nuestra patria con amagues de golpes de Estado, autoharakiris de 107 diputados con retractaciones pusilánimes; un presidente tratando de mantenerse a flote mientras Raymundo y medio mundo le apuntan a la cabeza; un pueblo harto hasta la coronilla, no solo por corrupción, sino del descalabro del Estado como tal: Constantes bloqueos y manifestantes en vías de comunicación, Infraestructura y carreteras colapsadas, ingobernabilidad; balaceras y fugas de mareros en hospitales públicos;  invasiones de fincas donde la Policía Nacional Civil no puede actuar porque tiene órdenes; hostilidad legal y política a las inversiones internacionales, como Mina San Rafael, —ahora con permiso para seguir operando, pero sitiada por los oenegeros mercenarios, incluido el cura del lugar, que desde el púlpito predica sus ilustraciones anti- minería mientras por el otro recibe donativos en euros— y  el proceso de  Oxec I y II, aún pendientes de resolver en forma definitiva. Esa es la situación. Un panorama turbio como el fresco de chan.