“Tenemos que actuar rápido para que esto no se vuelva una crisis”

Director de organización humanitaria hace un balance de lo que ocurre actualmente en la frontera sur de EE. UU.

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Migrantes centroamericanos siguen siendo expulsados de EE. UU., incluso familias. Las únicas personas que son admitidas eran las que llevan tiempo de estar en México bajo el Programa Quédate en México. (Foto Prensa Libre: AFP)
Migrantes centroamericanos siguen siendo expulsados de EE. UU., incluso familias. Las únicas personas que son admitidas eran las que llevan tiempo de estar en México bajo el Programa Quédate en México. (Foto Prensa Libre: AFP)

Para Dylan Corbett, director ejecutivo del Instituto Fronterizo Esperanza, el Gobierno de EE. UU. debe actuar rápidamente si quiere evitar que la situación con los migrantes en la frontera sur se vuelva una crisis humanitaria.

Aunque la migración de familias, menores no acompañados y adultos solos se ha incrementado considerablemente, Corbett dice que no ha llegado a números que han puesto en serios aprietos a la Patrulla Fronteriza (CBP en inglés) en años anteriores.

El activista de esta organización promigrantes que tiene su sede en Texas, señala que la pandemia, que limita los aforos en los centros de procesamiento, más la implementación del Título 42 son los factores por lo que se empiezan a registrar algunos problemas en estos lugares.

¿Cómo se encuentra la situación migratoria hoy en día en la frontera?

Hay varias poblaciones en la frontera que están entrando. La primera son las personas que fueron regresadas a México como parte de programa Quédate en México que el presidente Joe Biden ya suspendió y ya ha comenzado a recibir a solicitantes en varios puntos: Tijuana, Ciudad Juárez y Matamoros. Es una población de 25 mil personas la mayoría de Centroamérica, se registran entre 100 y 200 por día, y van entre 11 mil y 12 mil.

Otra población son los menores de edad no acompañados que han aumentado desde hace ya varios meses. También las familias que están llegado cada vez más, también la mayoría desde Centroamérica. Finalmente, también los adultos que llegan solos y que están intentando cruzar la frontera repetidamente.

La llegada de familias enteras y niños solos de distintas nacionalidades comienzan a poner en aprietos a EE. UU. (Foto Prensa Libre: AFP)

¿Cuál es la situación de estas poblaciones?

Ya son varios meses que se registra un aumento de menores de edad no acompañados y se entregan a las autoridades y luego EE. UU. no puede regresar a niños de países que no toquen sus fronteras, los tiene que recibir y garantizar su derecho a solicitar asilo en las cortes y tiene que reunificar a esos niños con sus familias en EE. UU.

Muchos hablan de cifras muy altas porque se registraron 100 mil personas intentando cruzar en febrero, pero la realidad es que con el Título 42, no hay consecuencias para los que intentan cruzar repetidamente la frontera, los detienen y deportan rápido sin cárcel, ni prisión ni nada, entonces muchas de esas personas, adultos que van solos, intentan cruzar varias veces. Entonces esas 100 mil personas, en realidad son 100 mil encuentros porque es una población que cruza repetidamente.

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¿Cómo funciona este Título 42?

Es una orden de salud pública del gobierno de Donald Trump impuso, y que ahora el gobierno de Biden mantiene. Esta ley dice que toda persona que llegue a frontera, indocumentada, será regresadas a México a deportada a sus países de origen.

¿Todavía no hay una crisis humanitaria en la frontera sur?

Aún no. Lo que hay es una falta de voluntad política y de un plan para restaurar el asilo aquí en la frontera. Hay una crisis, pero desde el punto de vista de los migrantes que necesitan protección —que esperan en México— pero la situación en EE. UU. no debería ser una crisis, no son cifras que no hayamos visto antes, es algo que se podría manejar con la colaboración del Gobierno y de las comunidades fronterizas.

Un migrante, junto a su familia, llora luego de ser devuelto de EE. UU. hacia México. (Foto Prensa Libre: AFP)

Pero sí empieza a haber problemas ¿Por qué?

El problema es que con el Título 42, los agentes de la CBP (Patrulla Fronteriza) están muy ocupados en expulsar personas todos los días y entonces están saturados de trabajo y tienen menos capacidad de procesar rápido a los niños que están en su custodia lo cual es peligroso. Luego, por la pandemia tienen menos espacios en los centros de procesamiento porque tienen que evitar infecciones entonces los tienen el 50% de su cupo. El gobierno de Joe Biden no estaba preparado para recibir a tantas personas y no saben qué hacer, si quitar el Título 42 o mantenerlo. Nosotros necesitamos urgentemente que lo quite y que ponga en su lugar sistemas y procesos para proteger a los más vulnerables y solicitantes de asilo.

Sabemos que hay cerca de 4 mil menores no acompañados en custodia de la Patrulla Fronteriza. ¿Cuál es su situación, por qué es peligroso que estén mucho tiempo bajo su custodia?

Hay muchos en custodia de la CBP en condiciones no adecuadas. En el pasado recordamos que niños han muerto porque la CBP no tiene espacios adecuados, ni la pericia ni experiencia necesarias para cuidarlos. No es bueno que los niños pasen tanto tiempo ahí, por eso tiene que hacer todo lo posible para abrir espacios para recibirlos, lo están haciendo ya y eso es bueno, pero debe hacerlo mucho más rápido.

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¿Cuál es la situación de las personas que deportan a México?

Bueno pues, hacen esfuerzos para cruzar la frontera repetidamente. Lo hacen por desesperación, porque ser deportado es una experiencia traumática, pero a pesar de eso lo vuelven a intentar para entregarse a las autoridades. Pero también, en Ciudad Juárez, por ejemplo, ya no hay cupo en los albergues porque por la pandemia han tenido que rebajar el número de personas que reciben y entonces, muchos no tienen a donde ir ni donde dormir; además, Juárez es una ciudad insegura, pero sobre todo para los más vulnerables, como los migrantes.

Un centro de detención en McAllen, Texas, en 2020, previo a a pandemia. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

En nuestros países la gente comienza a migrar más porque está la idea de que ahora es más factible ingresar a EE. UU. ¿Podría esto empeorar la situación?

Necesitamos urgentemente que el Gobierno de EE. UU. implemente medidas para procesar a los solicitantes de asilo in situ en Centroamérica y colaborar con México para identificar a poblaciones vulnerables, tenemos que hacerlo de forma ordenada, con dignidad y compasión. Biden tiene que actuar más mucho más rápido porque las personas están saliendo de sus países ya que ya un coctel de circunstancias para hacerlo, la violencia, inestabilidad política, los huracanes, la situación económica por la pandemia… Tenemos que actuar rápido para que esto no se vuelva una crisis, se puede evitar, pero se necesita mucha voluntad política, colaboración y acción.

¿Cuánto falta para llegar a las crisis humanitarias del 2014 y 2018-2019?

Hay posibilidades de que el número de personas en la frontera alcance niveles de esos años y por eso es la urgencia de estar preparados y de proponer un sistema que durante la pandemia funcione para proteger a los más vulnerables, pero hay que actuar ya.

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¿Qué es lo que más urge hacer en la frontera?

En los medios se dicen mensajes de que la frontera está cerrada o que ya no lleguen, pero la gente está migrando por el miedo y la necesidad. Entonces, lo más importante es trabajar en frontera para recibir a los más vulnerables y no criminalizar la migración, no cerrar las fronteras eso no va a funcionar. No funcionó con Trump, la separación de familias y todo eso, no tuvo efecto.

Hemos hablado de EE. UU. y México, pero ¿qué hay de los países centroamericano, qué papel deben jugar?

El Gobierno de EE. UU. tiene que trabajar con estos países y crear condiciones para que estas familias puedan contemplar un futuro para sus niños. Es un trabajo a largo plazo, la migración no se arregla de un día para otro, ni en un mes, ni en un año.

El gobierno tiene que trabajar con los gobiernos de Centroamérica para construir instituciones democráticas, acabar con la impunidad y la corrupción. Crear economías con oportunidades para la gente y elaborar un plan regional para enfrentar la crisis por la pandemia. Tenemos que trabajar juntos, no criminalizar la migración, ni construir muros, sino colaborar para mejorar las condiciones en esos países.


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