Terapia ocupacional: un paso a la independencia desde lo cotidiano

Mediante actividades sencillas, este tipo de terapia vela por una recuperación integral de las personas luego de atravesar afecciones cognitivas, emocionales, conductuales o físicas.

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La terapia ocupacional se vale de distintas áreas de rehabilitación para ayudar a los pacientes. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)
La terapia ocupacional se vale de distintas áreas de rehabilitación para ayudar a los pacientes. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

Hace más de 30 años, la vida de Claudia Ramírez Zea cambió. Fue una tarde luego de finalizar su jornada como maestra que una bala mal direccionada atravesó su medula espinal. Con el impacto, Claudia -de 19 años- perdió la movilidad desde la cintura hacia abajo.

Un mes después de haber estado en el hospital entró a terapia física, ya que su columna y pulmones también quedaron dañados. Con la intención de recuperarse, voló a Estados Unidos junto a su madre para someterse a una operación que no resultó posible.

Al mes de estar en el país norteamericano, empezó una terapia ocupacional con el fin de modificar su cotidianidad y potenciar las facultades físicas que le quedaban.

Empezó a cocinar de manera esporádica, también se hizo de una computadora, ingresó a varios talleres y siguió con su vida sin importar la permanencia en una silla de ruedas. “Nunca tuve la sensación de que no podía hacer algo”, cuenta hoy.

A su regreso a Guatemala, ingresó a un curso de chocolatería. Con el tiempo logró desarrollar un negocio que llevó por nombre Xocolatl, mismo que creció y se transformó en un programa comunitario.

Además de Xocolatl, hay otros logros que destacan en la vida de Ramírez. Estuvo en un taller de moda donde ganó el primer lugar, razón que la llevó hasta Alemania donde participó en una feria de alta costura.

Asimismo, en 2015 llegó a México para representar al país en la Copa Maya de Pastelería. Allí logró el primer puesto gracias a una escultura de chocolate. Las piernas de Claudia se habrían detenido, pero no su espíritu.

Aquella bala perdida que la hizo permanecer en una silla de ruedas, fue tan solo el principio de un camino que no ha dejado de recorrer. Su actitud e intención por ocuparse en distintas actividades la han mantenido imparable durante las últimas tres décadas.

Del impedimento a la funcionalidad

Así como Ramírez, hay muchas personas que después de un proceso trágico han logrado encontrar en la Terapia ocupacional una vía hacia el pleno desarrollo.

A pesar de los obstáculos que puedan traer daños cognitivos, emocionales o físicos, este tipo de terapia es una alternativa para la rehabilitación de los pacientes en una manera integral.

Dentro de su declaración de posicionamiento, la Federación Mundial de Terapeutas Ocupacionales (WFOT, por sus siglas en inglés), establece la Terapia ocupacional como una con “variedad de servicios de rehabilitación a las personas de todas las edades, grupos y comunidades”.

La intención de la misma, es facilitar la participación en la vida diaria, así como una plena inclusión en los distintos espacios de la sociedad.

Se trata de un acompañamiento que busca alcanzar la máxima funcionalidad de las personas con limitaciones físicas, cognitivas, conductuales, emocionales o en su defecto, estas combinadas.

Generalmente, este tipo de terapia surge de una afección física. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

Desde el autocuidado, se espera la reinserción social mediante la práctica de distintas actividades con un fin terapéutico.

La Terapia ocupacional se destaca, según la WFOT, por el reconocimiento de la rehabilitación como un derecho humano, así como la experiencia que brinda a la comprensión de interacciones difíciles entre el paciente y su familia, comunidad e incluso, con el medio ambiente.

Las personas suelen llegar a esta terapia después de enfrentarse a la pérdida de una facultad física y/o psíquica. Guiadas por especialistas u actividades, pueden alcanzar una máxima independencia.

Nora Coloma, coordinadora del Técnico universitario en Terapia física y ocupacional de la Universidad Rafael Landívar (URL) explica que la mencionada terapia se trata de una práctica sanitaria basada en el desarrollo de actividades para recuperar a los pacientes de padecimientos o también adicciones.

Una ventaja de la Terapia ocupacional es que se vale de acciones no tan complejas que garantizan una rehabilitación progresiva, dice Coloma. La facilidad de esta práctica se relaciona con que todas las personas podemos hacer algo o, en otras palabras, ocuparnos.

“El ser humano tiene una ocupación desde que nace. Poco a poco se lleva un proceso que cambiará en distintas etapas. En la vida, vamos adquiriendo distintos roles y así vamos teniendo ocupaciones”, infiere la especialista de la URL.

Un bebé que utiliza el llanto como medio para que su madre lo alimente es un ejemplo de ocupación desde temprana edad. Los gritos y las lágrimas en ese caso son una respuesta adaptativa desde los estímulos sensoriales que pueden ser internos y externos.

Conforme pasa el tiempo nos adaptamos a dichos estímulos diarios para responder de manera adaptativa a cualquier situación, complementa la terapista. Por esta razón, la Terapia ocupacional propone la activación personal mediante labores sencillas.

¿Cómo funciona?

Las personas suelen llegar a la Terapia ocupacional cuando se produce un daño físico que las hace dependientes de otras. Coloma explica que hay casos de traumas psicológicos en los que se interviene con este tipo de práctica. Hay en esos procesos una búsqueda de solución entre lo físico y lo emocional.

Por ejemplo, una persona que se fractura tendrá un problema muscular por lo que muchas de sus actividades se harán difíciles y en cualquier momento llegará la frustración. “Cuando se llega a un problema así, nos damos cuenta de qué tan importante era la actividad”, agrega Coloma.

A pesar de los impedimentos que puedan surgir, la terapia ocupacional se adapta a la experiencia de cada paciente. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

En estas terapias influye el factor de dependencia, ya que muchas de las repercusiones impedirán a las personas continuar con su vida de forma habitual. Por esa razón el seguimiento en este caso es de manera integral; se va más allá de las secuelas físicas, indica la especialista de la URL.

Para desarrollarla, se puede accionar desde distintas áreas. La psicología, la educación especial, la terapia de lenguaje y la física son algunas de las que aportan en medida de la condición del paciente y su grado de funcionalidad, así como de independencia buscada.

La Terapia ocupacional se aplica de distintas maneras, y depende de cada experiencia en los pacientes, así como de su edad.

Verónica Monterroso, también terapeuta física y ocupacional de la URL, indica que, en el caso de los niños, se trabajan actividades sensomotoras que a la vez propician un aprendizaje. Entre ellas podrían ser rompecabezas o natación.

En el caso de adultos incapacitados para movilizarse, se debe trabajar a gran escala para que desde ejercicios y ocupaciones sencillas, logren movilizarse, comer o incluso vestirse. En general, se va “desde lo básico”, para llegar a una máxima productividad e independencia, cuenta Monterroso.

La especialista Coloma explica que en esta terapia se busca enseñar adaptaciones para hacer las cosas que ya se sabían de una mejor manera o con mayor facilidad.

En el caso de los adultos mayores se suele hacer un mayor esfuerzo, ya que muchos presentan resistencia por una costumbre al descanso, o bien, por el abandono de familiares.

Algunas actividades lúdicas complementan el proceso de independencia dentro de la terapia ocupacional. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

Maricela Castillo, también terapeuta ocupacional, indica que esta terapia es aplicable a todas las personas y se adapta a necesidades  que pueden ir desde alimentación, higiene, hasta comunicación, escritura, y demás.

En esta práctica suelen recomendarse ocupaciones alternas como carpintería, cocina, jardinería, repujado, bisutería y muchas más. En la mayoría de los casos, estas actividades buscan incluir el autocuidado, la reinserción laboral y el aspecto lúdico.

Castillo explica que la Terapia ocupacional se caracteriza por su propósito de utilidad, así como es una herramienta para la prevención de disfunciones. Por su parte, Monterroso indica que se pretende accionar desde una intención de mejoría.

Dicho esto, la terapeuta Castillo hace hincapié en el esfuerzo y voluntad de los pacientes. Explica que se requiere de una actitud positiva participativa y comprometida ante los distintos tratamientos.

“Es algo individual, personal o particular, pues depende de la actitud del usuario al visualizar el cambio como una posibilidad, así como la capacidad de resiliencia al abordar el sufrimiento, adversidad y limitaciones”, expresa.

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