¡No, no, no! Antes de usar su celular, piénselo

Estas son 16 situaciones en las que no se debería usar el teléfono móvil. 

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Se ha convertido en una mala costumbre revisar el teléfono celular en todo momento.
Se ha convertido en una mala costumbre revisar el teléfono celular en todo momento.

Se supone que hoy estamos mejor conectados con otras personas gracias al internet, que es tan común en los teléfonos celulares.

Facebook, Twitter e Instagram, así como el correo electrónico, son aplicaciones que consumen mucho tiempo, a veces para bien, pero también para mal. Por eso es importante saber dónde usar estos dispositivos y, de esa forma, mantener el protocolo y etiqueta, pero, sobre todo, ser respetuosos con los demás. “No es estar en contra de la tecnología, sino de saber usarla”, indica Brenda Sanchinelli, asesora de imagen.

Estas son algunas cosas que no deben hacerse, unas por sentido común y otras para no perder el contacto con el mundo real.

Tomarse fotos o videos escandalosos 

¡Uf! Simplemente no hay que hacerlo; para ejemplificar  hay muchos casos. ¿Para qué tener fotos íntimas en el celular cuando se corre el peligro de perderlo o de que lo roben? Nadie querrá que esas imágenes circulen por internet luego de pasar por alguno de esos hechos. ¡Ah! Pero también hay personas que emplean ese material como chantaje. Mucho cuidado.

Prohibido 

Por respeto debe evitarse el empleo del celular en  hospitales, funerarias, iglesias, bibliotecas, conferencias, teatros o cines.
 

Cuando se bebe demasiado 

Es típico que un borrachín, hombre o mujer, agarre el celular y le escriba a la expareja para confesarle cuánto la extraña o cuánto la ama todavía. Las cosas hay que hacerlas, pero de frente y, sobre todo, con lucidez mental.
Tampoco está de más recordar que es incorrecto enviar fotos o emitir comentarios por las redes sociales al estar  bajo efectos del alcohol, pues bien podría escaparse un desatino.
 

Mientras se camina 

Ahora, muchos caminan con la cabeza gacha, ya que les resulta imposible desprenderse del celular. Lo que consiguen es un tropiezo o un choque contra  alguien, o bien, inconscientemente, usar el aparato como carnada de ladrones. ¿Por qué no esperar unos minutos para responder un chat o un correo electrónico?
 

Durante una cita 

¿Se va a juntar con su pareja o con un amigo? Entonces, por respeto y consideración, préstele atención y deje a un lado el celular.
 

Ni en el baño, ni en la mesa 

Quien usa el teléfono en el baño, debe saber que el 16 por ciento de la superficie de su celular tiene la bacteria E. coli, según  la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres y de la Universidad Queen Mary. Lo debe saber porque, si lo lleva a ese lugar, lo más probable es que también lo tenga a mano en la mesa, cuando consume sus alimentos. Otro estudio, efectuado por el Departamento de Microbiología de la Universidad de Barcelona, refiere que esos dispositivos tienen hasta 600 bacterias, 30 veces más que un inodoro.
 

En el sanitario 

Antes se llevaba una revista o el periódico para pasar el tiempo sentado en el sanitario. En estos tiempos, se lleva el celular. Esto, para matar los minutos jugando, respondiendo correos, empezar chats o ver qué noticias nuevas tiene el vecino en Facebook, Twitter o Instagram. Lo que no saben es que, según estudios científicos, los teléfonos pueden contaminarse con la bacteria E. coli, la cual causa infecciones.
 

Perderse el momento 

A veces se paga una fortuna por asistir a un concierto, pero los mejores momentos se pierden, todo por intentar tomar un video o imagen con el teléfono. Lo peor es que los resultados suelen ser malísimos, tanto por técnica fotográfica como por la calidad de imagen que tiene un celular. Claro, esto no solo sucede en los espectáculos de este tipo. Es bueno volver a ver al frente y apreciar lo que ofrece el mundo real.
 

Ringtone a todo volumen 

Hay gente que es feliz al escuchar reggaetón, bachata, rancheras o rock. El género musical es lo de menos. Lo importante es saber que no todos comparten los mismos gustos, así que no hay razón para dejar que el teléfono repique con volumen alto, ya que es molesto y de mala educación.
 

Cancelar citas por mensajito 

Hacerlo es de mala educación. Lo correcto es llamar a la persona y darle a conocer los motivos.
 

En las reuniones de trabajo  

Para empezar, debería estar apagado o, como mínimo, en modo vibración o en silencio. Solo se considera su empleo para consultar un tema con alguna persona que no esté presente. Si acaso entra una llamada, lo correcto es disculparse y retirarse para hablar y no interrumpir.
 

En los ratos libres 

 A veces se está en una fila, digamos, para entrar al cine. Para pasar el tiempo, muchas veces se da un vistazo a lo que pasa en Facebook, Twitter o Instagram. ¡Vaya maña! ¿Por qué no aprovechar para dejar que la mente se despeje o ver qué sucede alrededor? ¡Un gran momento puede perderse, y todo por ver una pantallita! Incluso esos pensamientos “sin sentido” que se tienen podrían devenir en ideas geniales.
 

Quejarse  

 ¿A quién le interesa tanto su indiferencia con el mundo como para publicarlo en Facebook? Con hacerlo no se va a cambiar nada. En todo caso, la queja hay que enviarla a la Dirección de Atención y Asistencia al Consumidor o a donde corresponda. Hay gente que usa las redes sociales como catarsis, que está bien, pero tampoco es para tanto.
 

Sin  escándalo 

Hay personas que hablan muy alto por teléfono, lo cual resulta molesto para los demás, no importa si se está entre compañeros de trabajo o en un lugar público. Lo mejor es buscar un lugar apartado para no incomodar a otros o, simplemente, no levantar tanto la voz.
 

Al conducir 

El celular no debe ser atendido cuando se conduce. Esta es una sencilla recomendación, pero, lamentablemente, pocos la acatan. Por ese motivo suceden miles de accidentes de tránsito. Por ejemplo, cuando una persona envía y recibe mensajes de texto, sus ojos se alejan de la carretera en promedio cinco segundos. En ese lapso, en caso de ir a 88 km/h, el auto habrá recorrido la mitad de un campo de futbol americano. Muchas cosas pueden pasar en esos momentos; por eso siempre hay que ir atentos al camino.