Promueven el filme nacional Cerro de la cruz

Una historia de amor y odio en un país ficticio durante la década de 1940.

Antonio Ceballos personifica a Beltrán y Anna Botovchenco a Maricruz, en esta trama de amor y rivalidad. (Foto Prensa Libre: cortesía Escalante y Quiroa Producciones)
Antonio Ceballos personifica a Beltrán y Anna Botovchenco a Maricruz, en esta trama de amor y rivalidad. (Foto Prensa Libre: cortesía Escalante y Quiroa Producciones)

Romance, rivalidad y muerte forman parte de la trama de Cerro de la Cruz, la primera película nacional filmada con la técnica de pantalla verde, con la que se pueden recrear lugares imaginarios.

El uso de esta tecnología —Chroma key— permite recortar escenas grabadas en un estudio para luego incluirlas en otras secuencias, guiadas únicamente por la fantasía del director. Los productores del filme son José Antonio Quiroa y Rodrigo Escalante. Quiroa es, además, el director, editor y coguionista.

El drama está ambientado en los años de 1940 en un país ficticio, en donde los hermanos Osvaldo y Beltrán se disputan el amor de Maricruz, hija del gobernador de Cerro de la Cruz, pero ella decide tomar un camino distinto, el noviciado.

La Segunda Guerra Mundial proporciona un giro inesperado a la historia, en la que los espectadores, a lo largo de 67 minutos, se transportarán a escenarios de ensueño con casas palaciegas y teatros de lujo.

Elenco

El largometraje cuenta con un reparto de 45 conocidos actores nacionales, entre ellos, Antonio Ceballos personifica a Beltrán; Yolanda Coronado es Delsira, la nana de los hermanos; Anna Botovchenco interpreta a Maricruz y Rodrigo Escalante es Osvaldo. También participa la actriz Alma Monsanto y la cantante Kim Lou.

La banda sonora está a cargo del Cuarteto Contemporáneo de Guatemala, integrado por Paulo Alvarado, Otto Santizo, Alex Salazar y Marco Barrios.

Producción

Cerro de la Cruz es la primera película de Escalante, de 33 años y Quiroa de 36, quienes financiaron el proyecto, el cual se rodó durante dos años y medio, solo los fines de semana, con un presupuesto de US$2 mil.

Los escenarios de lujo que se aprecian a lo largo de la cinta fueron grabados en forma digital y los actores fueron filmaron en espacios sencillos de tan solo dos metros cuadrados, muchos de estos en el Centro Histórico de la Ciudad de Guatemala.

“José Antonio nos mostraba cómo quería la escena. Nos inspirábamos en una posición o en una foto y luego imaginábamos el lugar”, explica Escalante, quien tomó cursos de actuación en la Universidad Popular.

El bajo presupuesto obligó a Quiroa y a Escalante a ser creativos. Los peinados de la época, por ejemplo, los aprendieron a través de tutoriales de Youtube. Parte del vestuario fue confeccionado con materiales sencillos, y el resto fue prestado.

Quiroa resalta el apoyo incondicional de los actores y músicos que estuvieron dispuestos a que se les pague hasta que la cinta genere ganancias.

La película no ha sido estrenada oficialmente, debido a que sus productores desean promocionarla y comercializarla para que logre la mayor difusión posible, tanto en el país como en el extranjero.

Crítica favorable
  • Escalante y  Quiroa  Producciones se dedica a la generación  audiovisual, demos y cortometrajes corporativos. 
  • Ambos se graduaron con honores de la Universidad Mesoamericana.  
  • La cinta  fue exhibida en la Embajada de Guatemala en Washington D.C en la Muestra de Cine Iberoamericano. El diario Washington Post publicó una pequeña nota en la que destaca la creatividad del filme.