Un febrero, hace ya tres décadas

Opinión

Dentro de unos días celebraremos –hará la nadería de treinta años– el hecho de atrevernos, cuales guatemaltecos sin mucho roce internacional, a abrir un concierto de excepción, con un trío de jóvenes mexicanas precedidas de gran fama en el mundo de la música pop. El afiche invitaba, “Vamos a divertirnos”, el domingo 28 de febrero de 1988 a media tarde, en lo que por aquel entonces aún era, sin techo, la Plaza de Toros —hoy El Domo— en la zona 13. Las entradas se podían adquirir en ¡once! sitios, en su mayoría ventas de discos, a los precios de la época: Sillas Q30, Preferencia Q10, General Q3.