No más abuso en gastos a costillas del ciudadano

Editorial

La austeridad es una actitud ética necesaria en tiempos críticos e incluso en bonanza; la frugalidad no haría menos digno al Legislativo, sino al contrario, lo colocaría en una posición de empatía que hace mucho olvidó. Reclamar la reducción de gastos innecesarios o que pueden ser cubiertos con el propio salario no es demagogia, sino sentido común.