No solo se gana un caso, se gana país

Opinión

Emma Molina Theissen nunca debió haber sido violada y torturada como lo fue. El niño Marco Antonio Molina Theissen nunca debió haber sido secuestrado y desaparecido por miembros del Ejército, en venganza porque su hermana había escapado del cautiverio. Las torturas y muertes nunca debieron darse, como nunca debimos vivir una guerra y un genocidio. Y en la guerra nunca debieron pasar los horrores que sucedieron, porque no es cierto que en la guerra todo se vale y allí debieron regir el Ius in Bellum y el Ius ad Bellum que norman toda guerra. Pero todo sucedió y Guatemala se rompió en pedazos.

Lo político arrodilla lo urgente

Opinión

Sigue siendo un reto hablarle a los señores y señoras de la política y del dinero, para que lo político no arrodille a lo urgente. Los tradicionales pactos entre la clase política y la patronal guatemalteca (legalizados y mantenidos por abogados afines a este estado de cosas), han decantado en altísimos niveles de corrupción, exclusión e impunidad, y la consecuente ausencia de justicia y políticas sociales de beneficio para una mayoría poblacional. Nos sobran nombres y nos faltan cárceles e inteligencia para confirmar con evidencias este supuesto.

De la mafiocracia al Estado

Opinión

Ponga la palabra “mafia” en Google, dele un click y encontrará de primero esto: “1. Organización clandestina de criminales nacida en Sicilia que ejerce su poder mediante el chantaje, la violencia y el crimen. 2. Organización clandestina de criminales que intenta conseguir el monopolio de sus actividades delictivas en una zona”. Bajo la sombrilla de cualquiera de las dos acepciones, cabe lo vivido en Guatemala. Súmele el hecho de que el gobierno (de facto y/o paralelo) ha estado en manos de los ahora sindicados, y le será fácil llegar al término “mafiocracia”.

¿Matar hasta la ley?

Opinión

¿Qué sentirían los hombres si todas las leyes fueran hechas sólo por mujeres? A lo mejor dirían que esas leyes no los representan, que su opinión y enfoque no están recogidos en ellas, que no están de acuerdo con no participar en la elaboración del marco normativo de su sociedad. El caso es que, por siglos, las Biblias, las Constituciones y las leyes han sido escritas solo por hombres.

“Dignatarios” de la Nación

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La escoba no se detiene en este afán de limpiar la casa. Entidades públicas y privadas han quedado completamente expuestas ante una ciudadanía expectante que no se recupera de un susto para pasar a otro. Se abrió la Caja de Pandora. La última sorpresa que no sorprendió fue el tema de los diputados o exdiputados y las plazas fantasmas en el Congreso.

¿Fin de los “iluminados”?

Opinión

La capital vivía gran tensión. Las calles estaban desiertas, y un despliegue militar podía percibirse en todas las salidas y puntos estratégicos. En cadena nacional, las radios de todo el país ponían marchas militares o música de marimba. La voz que se oía intentaba tranquilizar a la población, solicitándole permanecer en sus casas y obedecer las órdenes del Gobierno. Puedo estar hablando del golpe de Estado del 23 de marzo de 1982, en el cual el general Romeo Lucas fue depuesto por oficiales medios del Ejército guatemalteco, entre los cuales sobresale Efraín Ríos Montt. Pero también puedo estar describiendo lo sucedido 11 años después, un 25 de mayo de 1993, cuando Serrano Elías rompe el orden constitucional, apoyado por los militares de la Cofradía.

El lenguaje de la basura

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Frente a mí va un camión de basura. La primera sensación que me llega es el olor podrido, porque la memoria es, ante todo, olfativa. Imposible no ver luego a dos jóvenes con ropa oscura y sucia, uno de pie y otro sentado, en el mismo lugar donde van restos de comida, vidrios rotos, toallas sanitarias sucias, latas, botellas, cajas de cartón y los montones de papel higiénico usado. Todo junto, sin criterio alguno de clasificación y reciclaje de basura.

Quisiera que fuera mentira

Opinión

Apareció en mi puerta en estado de embarazo avanzado. No llegaba a medir ni siquiera 1.50 m de altura y tenía 10 años. A su lado, dos hermanitas menores, una de 8 y otra de 5 años. Todas abusadas de muchas maneras desde que entraron a la vida. Era el año 2014, justo cuando el Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva (Osar) sacaba las conocidas cifras: 74 mil madres menores de 18 años habían dado a luz ese año, según datos proporcionados por cinco hospitales públicos del país, y la mayoría de ellas, producto de una violación. Eso sumaba más de 200 al día.