Los “pacíficos” invasores

Opinión

Desde hace varias semanas, el área del Polochic es un polvorín, 33 fincas invadidas y 17 órdenes de desalojo que no se habían cumplido. Esta semana se ejecutó la primera en las fincas El Murciélago y Plan Grande, en El Estor , Izabal; la Policía Nacional, acatando la orden del juez competente, procedió al desalojo de los inmuebles, después de intentar que los usurpadores abandonaran el área, un grupo comenzó a quemar chozas, enfrentándose de manera violenta a la autoridad. Entre los “pacíficos” campesinos, algunos de ellos armados, abrieron fuego, y así el agente Fredy García Chavajay recibió un tiro en el abdomen y fue trasladado vía aérea a Puerto Barrios, otro miembro de las Fuerzas Especiales Policiales fue herido en ambas piernas, otro policía fue alcanzado por el fuego. Ante esta violenta respuesta, el desalojo se detuvo. Previo a los sucesos ya habían bloqueado la carreta hacia Río Dulce y secuestrado cuatro cisternas de combustible. No hubo autoridad capaz de convencer a los usurpadores, ni el Ministerio Público ni la Procuraduría de Derechos Humanos, ni la Comisión Presidencial Copredh. Los disparos continuaron, según un miembro de las fuerzas de seguridad.

Grupo impune al margen de la ley

Opinión

Las ya reconocidas organizaciones que dicen defender los derechos de los campesinos y pueblos indígenas, lejos de beneficiarlos les están causando un daño enorme, y no solo a ellos, sino que a todo tipo de actividad lícita que se genera en el área de influencia de los lugares afectados. Los ya conocidos grupos que bajo diferentes nombres son los causantes, entre otros el CUC, la Fundación Guillermo Toriello, el Conic, el CNOC, Uvoc, Fundación Turcios Lima, Codeca y otras que, coordinándose unas con otras reciben apoyo económico y de activistas de la comunidad internacional, prácticamente han declarado un nueva guerra que puede agravarse en todo el país.