Edelberto, mucho más que un intelectual

Opinión

Sabíamos que iba a pasar más pronto que tarde; aun así, duele mucho cuando finalmente pasa. Edelberto Torres-Rivas, sociólogo e intelectual centroamericano, falleció el último día del 2018. Todos a quienes Edelberto nos hizo sentir parte de su familia ampliada por la afinidad y el cariño, compartimos sentir y pesar en estos momentos con su hermana, sus hijos, sus nietos y nietas y en especial, con la queridísima Ana María Moreno, su entrañable compañera de vida y mujer excepcional a quien extiendo en estos momentos todo mi cariño y un abrazo solidario.

Justicia, aun en contra de todo

Opinión

La tarde del martes se dio a conocer la sentencia en el caso de la desaparición forzada de Marco Antonio Molina Theissen. Uno de los cinco mil niños que se estima que fueron desaparecidos durante la guerra interna que desangró nuestro país por cuatro décadas. Una guerra que dejó tantos daños, secuelas y heridas abiertas que aún no se han terminado de saldar ni de sanar. No conozco a esta familia, más que por lo que he visto y seguido del caso en los medios; pero sí conozco otros casos de familias desgarradas por la guerra y que tampoco han podido dar con los restos de los seres queridos que les fueron arrebatados. Familias que han sido torturadas por años por no poder poner un fin a su duelo, por no tener un lugar donde dejar reposar todo su dolor por el hijo, la hija, el familiar perdido. Escribo estas notas antes de conocer el veredicto. Espero que se cierre un capítulo más de tan dolorosa historia.

El país de los anti-valores

Opinión

Como “antivalores” se conocen aquellos valores que se contraponen a los principios éticos que fueran convenidos para regular la vida en sociedad y que tienen, al menos durante cierto período histórico, un carácter y vigencia relativamente universal. Los antivalores suponen una forma de actuar incorrecta, inadecuada y socialmente indeseable que corroe la esencia misma de la sociedad. Los antivalores atentan y se oponen a todo lo que —al menos discursivamente— se ratifica como principios de vida deseables para una convivencia armoniosa: honestidad, respeto, tolerancia, lealtad, solidaridad, generosidad y gratitud, por citar algunos. La Declaración Universal de Derechos Humanos recoge esos principios fundamentales de vida, al igual que lo hacen una amplia gama de religiones.

#FueElEstado

Opinión

Hace unos cinco años hice un estudio para identificar las principales barreras y cuellos de botella que impedían que el Estado cumpliera con su papel de promover, proteger y garantizar los derechos de la niñez y adolescencia. Dada la envergadura, junto con la colega con quien realizamos la investigación, decidimos partir del examen de los megaprocesos que comprende el ciclo de gestión pública para ver la relación entre la acción estatal y la realización efectiva de sus derechos específicos amparados por la Constitución, la Convención Internacional de los Derechos de la Niñez y en el entramado de legislación encabezado por la Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia —ley Pina—.