El gasto público es un enfermo incurable

Opinión

Uno de los temas que se aborda de manera recurrente por esta época del año es el Presupuesto General de Ingresos y Egresos del Estado, que en su versión 2019 ya fue aprobada por el Congreso. Empecé a estudiar y analizar minuciosamente este ritual anual desde hace varias décadas y confieso que ya no me despierta interés; que Q100 millones aquí o Q500 millones allá, a tal ministerio le restaron y al otro le sumaron, la recaudación proyectada es tanto y la deuda creció X por ciento.

El botín que todos tendremos que pagar

Opinión

El presupuesto que fue aprobado esta semana es un botín que se repartieron entre los que viven de los impuestos y que no tienen el menor empacho en ponernos una pesada carga a todos los que los mantenemos con los impuestos que nos quitan por ser productivos. Toda la discusión se centró en cómo se lo van a repartir, sin ningún miramiento de los graves efectos que tendrá sobre la economía y sobre el futuro de todos los guatemaltecos. Y seguirá siendo así, todos los años, mientras quienes tenemos que pagar todos los abusos de los vividores, lo consintamos.

Plan de gastos con aroma politiquero

Opinión

Al final, el descaro y la desesperación por incidir en el próximo proceso electoral hicieron que el Congreso le diera luz verde a uno de los presupuestos más clientelares y desfinanciados de las últimas décadas. Esto difícilmente se traducirá en votos para las agrupaciones identificadas con la corrupción, pero sí acentuará el endeudamiento de los guatemaltecos.

A las puertas de una nueva crisis

Opinión

Es sabido que todo desequilibrio en el balance de poderes conduce a desagradables consecuencias y la historia está llena de episodios sobre cómo el empoderamiento de algún sector termina afectando a toda la sociedad, socavando las instituciones, la democracia y elementales posibilidades de convivencia.

Presupuesto para un año electoral

Opinión

El presupuesto nacional para el 2019 aprobado en tercera lectura en el Congreso está diseñado para servir de piñata en el año electoral y de castigo al sector justicia y a las instituciones que han cuestionado el saqueo de los recursos del Estado. Solo de esa forma se puede entender la distribución arbitraria de recursos a manos llenas para los ministerios de Desarrollo Social, de Defensa y Comunicaciones, mientras el Organismo Judicial, la Procuraduría de Derechos Humanos, el Ministerio Público y la Universidad de San Carlos, entre otros, resienten el recorte de fondos que afectará sus labores el próximo año. A eso se agrega la forma discrecional con que los diputados deciden aumentar el presupuesto del Legislativo de Q767.9 millones a Q792 millones, con el cual buscan cumplir con los ofrecimientos que hizo Álvaro Arzú Escobar para alcanzar los votos para ser reelecto como presidente de ese organismo.

Presupuesto, persecución y elecciones

Opinión

Donde dos o tres de ustedes estén reunidos, suban la antena y presten atención, porque “algo están tramando estos desgraciados”… —pareciera ser el rumor que deambula entre los corrillos  y corredores de cabildeo políticos. Unos, negociando el presupuesto general de la Nación más alto de la historia; otros, confabulando para el caso el Infiernito; y otros, planificando las maniobras prelectoreras para eliminar competencia.

Primer revés para el presidente Trump

Opinión

El peculiar protagonismo del presidente Donald Trump contra sus críticos, contra programas sociales, las cargas de racismo, de machismo y marcado populismo parecen haberles cobrado la primera factura a los republicanos, que según los primeros resultados de las elecciones de medio término, celebradas ayer, permitirían a los demócratas retomar el control de la Cámara de Representantes.