Guate no es mala

Opinión

En un restaurante vi escrito un rótulo que me llamó mucho la atención: “Guate no es mala”, decía, y es cierto, porque la imagen de nuestro país a escala internacional se ha visto muy dañada en las últimas décadas. ¿Será acaso que nos marcó el nombre? Puede ser, porque tristemente nuestro país ocupa uno de los primeros lugares en el mundo como uno de los más corruptos, violentos y con mayores índices de desnutrición y analfabetismo.

El río subterráneo de poder privado

Opinión

Hay una élite económica mafiosa en Guatemala cuyo poder político, desde la colonia, es como un río subterráneo que siempre está corriendo —con nuevas aguas e inmundicias— y socavando los débiles pilares que sostienen la democracia y el desarrollo.