Ciencia
Artemis II permitirá ver la Luna como nunca antes: Estas serán las zonas inéditas para la humanidad
La misión Artemis II podría revelar nuevos datos sobre la historia de la Luna, en particular sobre cómo las rocas espaciales han dejado al descubierto su interior.
El momento en el que la gravedad de la Luna ejercía una atracción mayor sobre la nave espacial que la de la Tierra. (Foto Prensa Libre: EFE)
La misión Artemis II de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) marca el regreso de la humanidad a las proximidades de la Luna, con un objetivo muy claro: poner a prueba nuevas tecnologías y obtener información científica inédita que facilite el camino para futuras expediciones hacia el único satélite natural de la Tierra.
Ante esta situación, a bordo de la cápsula Orión, cuatro astronautas (tres estadounidenses y un canadiense) recorren la mayor distancia alcanzada por una tripulación humana hacia la cara oculta de la Luna, en un viaje que hasta el momento representa el primer vuelo tripulado más allá de la órbita baja terrestre en más de cinco décadas.
Frente a este escenario, el tan esperado sobrevuelo lunar de la misión Artemis II llevará a los astronautas a realizar un reconocimiento pionero de la cara oculta de la Luna, que siempre permanece de espaldas a la Tierra, por lo que los norteamericanos observarán características de la superficie lunar que ningún ojo humano había visto jamás.
Dadas las circunstancias, el uso de una cámara les ha permitido identificar cráteres, rasgos y elementos topográficos específicos de la Luna; entre ellos, la cuenca Oriental, que tiene una extensión de 965 kilómetros de ancho y que nunca había sido vista ni fotografiada por los seres humanos antes de esta misión en la cara oculta de la Luna.
Una cara inédita de la Luna
“La Luna que estamos observando no se parece en absoluto a la Luna que se ve desde la Tierra”, afirmó la astronauta e ingeniera estadounidense de 47 años, Christina Koch, quien también expresó durante una comunicación con la Tierra que el sobrevuelo permitió distinguir montañas al norte y cráteres emblemáticos como Tycho y Copérnico.
“Todo lo que vimos durante el entrenamiento aparece ahora en tres dimensiones y supera cualquier expectativa. La posición de las zonas oscuras no coincide con la imagen habitual del satélite y eso confirma que estamos observando el hemisferio oculto”, agregó el astronauta canadiense de 50 años, Jeremy Hansen, a la cadena británica BBC.
Conforme a lo expuesto por la NASA, la cápsula Orión se acercará a una distancia estimada de 6 mil 550 kilómetros durante su máxima aproximación. Esto significa que, desde la perspectiva de la tripulación de Artemis II, la Luna “podría llegar a verse del tamaño de un balón de baloncesto sostenido a la distancia de un brazo extendido”.
Es por esa razón que esta visión integral de la Luna podría revelar nuevos datos sobre su historia, en particular sobre cómo las rocas espaciales han dejado al descubierto su interior y han dispersado fragmentos por la superficie. “Ese periodo de la historia al que ya no podemos acceder en la Tierra se conserva intacto en la Luna”, añadió Koch.
Artemis II no realizará un alunizaje
Si bien la tripulación de Artemis II no realizará un alunizaje, la NASA ya confirmó que el éxito de la misión validará los sistemas críticos del programa lunar y permitirá avanzar hacia una presencia humana sostenida en la Luna, con la mirada puesta en la exploración de Marte durante el próximo siglo, tal y como lo mencionó Elon Musk.
Además, sus observaciones podrían arrojar nueva luz sobre la composición de la Luna, así como explicar por qué la cara visible y la cara oculta del satélite natural presentan tantas diferencias, dado que la cara visible se caracteriza por tener una corteza delgada e indicios de vulcanismo, mientras que la cara oculta posee una corteza más gruesa.

