Seis datos alentadores a seis meses del inicio de la pandemia del coronavirus

El mundo no es el mismo desde marzo, pero hay avances en la lucha contra el virus.

Vista de una calle desolada en Kolkata, India, durante un día de confinamiento obligado para prevenir contagios de coronavirus. (Foto Prensa Libre: AFP)
Vista de una calle desolada en Kolkata, India, durante un día de confinamiento obligado para prevenir contagios de coronavirus. (Foto Prensa Libre: AFP)

El 11 de marzo de 2020, la Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró pandemia al coronavirus y el primer caso confirmado en Guatemala llegó dos días después. Ahora el mundo suma más de 28 millones de contagios y 906 mil muertos.

Aún no hay vacuna, los ensayos siguen su desarrollo, los países hacen cálculos no concluyentes del daño económico y social causado, y el mundo hace intentos de adaptarse a la nueva normalidad viendo aún con nostalgia la vida anterior a la aparición del virus.

Pero la situación ha variado ciertamente desde hace seis meses. La comunidad científica conoce más sobre el virus, lo que permite mejorar la atención de los pacientes y la búsqueda de soluciones, aunque las recomendaciones siguen siendo las mismas. El lavado de manos, el distanciamiento social, el uso correcto de la mascarilla y evitar las aglomeraciones seguirán siendo elementales para reducir la posibilidad de contagio.

Citando a expertos, CNN identificó seis datos y cosas que la humanidad sabe, seis meses después del inicio del embate del SARS-CoV-2.

Multitudes en la playa de Santa Monica, California, durante el Día del Trabajo el 5 de septiembre. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
  1. Síntomas por más tiempo de lo que se creía
    Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) plantean que un paciente puede pasar más de un mes con el virus, cuando antes se creía que podían ser entre 10 y 15 días.
  2. Avances en la vacuna
    La farmacéutica y la Universidad de Oxford suspendieron los ensayos de su vacuna en la fase 3 al diagnosticar efectos perjudiciales en la salud de un paciente. Aunque el mundo ha contenido la respiración ante la noticia, la comunidad científica expresa que estas circunstancias pueden ser positivas en el largo camino para encontrar la cura. La vacuna rusa Sputnik-V superó las fases 1 y 2, aunque la comunidad científica recela que esta avance hacia la producción sin antes superar la fase 3. Otros medicamentos, como el laboratorio Moderna y Johnson & Johnson no han comunicado contratiempos en sus ensayos.
  3. Tratamientos que ayudan
    Los esteroides comunes y la dexametasona, de fácil acceso y que todos los sistemas sanitarios tienen ayudan a pacientes graves. El antiviral Remdesivir también ha dado signos de ayuda al reducir el número de días que el paciente atraviesa la enfermedad, pero los médicos subrayan que el medicamento como tal no es una cura.
  4. Vigilancia desde nuestro celular
    La Universidad de Harvard y el King’s College de Londres desarrollaron una aplicación, Covid Symptom Study, que permite a las personas reportar su estado de salud y síntomas como una forma de tomar acción ante la enfermedad y evitar más contagios.
    Mascarillas
    Los sistemas sanitarios del mundo y la OMS han recomendado u obligado el uso de mascarilla gracias a que es la forma más práctica y económica de prevenir la expulsión de gotitas que quedan suspendidas en el aire (aerosoles) y puedan ser agentes para el contagio.
  5. Acciones contra la reinfección
    Un hombre de 30 años de Hong Kong fue el primer caso de reinfección de covid-19, lo que permitió a los científicos estudiarlo y determinar que la enfermedad fue más molesta la primera que la segunda vez, de lo que se deduce para los médicos que el sistema inmunitario está respondiendo bien a ese nuevo virus, pero faltará más estudio para una respuesta más concluyente.
  6. Estabilización a escala global
    Globalmente, el ritmo de la pandemia parece haberse estabilizado desde mediados de agosto, con alrededor de 260 mil casos y 5 mil 500 muertos declarados diariamente a escala mundial. Pero las disparidades entre regiones y países perduran, hasta al punto que algunos temen la llegada de una segunda ola.