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30 de marzo de 1990: Acuerdo de Oslo abre diálogos de paz
En reunión entre la Comisión de Reconciliación Nacional y comandantes de la guerrilla se designó al obispo Rodolfo Quezada Toruño como mediador.
El Acuerdo de Oslo fue crucial para la firma posterior de los Acuerdos de Paz. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)
Por Silvino Velásquez Juárez
“El acuerdo suscrito por las delegaciones de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG) y de la Comisión Nacional de Reconciliación (CNR), en Oslo, Noruega, es un hecho histórico que constituye el primer paso firme hacia la búsqueda de la paz", afirmó el ingeniero Jorge Serrano Elías, integrante de esa instancia. Dijo en esa ocasión que el proceso de negociación en Oslo fue largo, tenso y extremadamente delicado.
Serrano subrayó que la delegación de la CNR contó en todo momento con el respaldo del Gobierno de la República, del presidente Vinicio Cerezo, del Ejército y del ministro de la Defensa, general Héctor Alejandro Gramajo, quienes se manifestaron en favor de buscar una solución pacífica y política al problema y han apoyado sus primeros pasos.
Resaltó también las palabras externadas por el periodista Pedro Julio García, director general de este matutino, durante una reunión sostenida con los directores de medios de comunicación, en el sentido de que ya “es tiempo de que todos los guatemaltecos vivamos en paz”. Antes de viajar a Oslo consultaron a varios sectores representativos, que les manifestaron su respaldo decidido para que pudieran encontrar un acuerdo pacífico y político al conflicto armado interno, que duraba ya 30 años.
Puntos básicos
Por el interés que prevalece en la población, reproducimos literalmente los puntos básicos del acuerdo para la búsqueda de la paz por medios políticos:
“En la ciudad de Oslo, Noruega, la delegación de la Comisión Nacional de Reconciliación de Guatemala (CNR), actuando con pleno respaldo del Gobierno de la República de Guatemala y la delegación de la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), con pleno respaldo de su Comandancia General, reunidos del 26 al 30 de marzo de 1990: de común acuerdo ambas delegaciones procederán a ejecutar gestiones de buenos oficios ajustadas al espíritu del Acuerdo Esquipulas II, la Comisión Nacional de Reconciliación gestionará el mantenimiento de las actividades a que se refiere este acuerdo para la búsqueda de la paz, nombrando, de común acuerdo con la URNG, como conciliador a Monseñor Rodolfo Quezada Toruño, en su carácter de Presidente de la Comisión Nacional de Reconciliación.
Las funciones del conciliador serán las de proponer iniciativas a todas las partes, gestionar y mantener acciones de diálogo y negociación, dinamizando este proceso, y resumiendo las posiciones convergentes y divergentes que entre las partes puedan darse, teniendo la facultad de proponer iniciativas y soluciones con el objeto de que puedan ser discutidas y acordadas.
*Nota publicada en la edición 12274
Escribir la historia
Esta nota forma parte de la serie conmemorativa de nuestras bodas de diamante es un recorrido por noticias que marcaron la historia de Guatemala, con textos e imágenes originales de cada época, como un testimonio fehaciente de nuestra misión de servicio.

