Escenario
Cannes 2026: Kevin Spacey vuelve a escena luego del movimiento #MeToo
La reaparición de Kevin Spacey en el Festival de Cannes sorprendió a la industria cinematográfica, luego de varios años alejado de los reflectores tras enfrentar acusaciones de agresión sexual que marcaron el inicio de su caída en Hollywood.
Kevin Spacey asiste al estreno de "La Bataille De Gaulle: L age De Fer" (De Gaulle: Hierro inclinado) durante el 79º Festival de Cine de Cannes, en Cannes, Francia, el 20 de mayo de 2026. El festival se celebra del 12 al 23 de mayo de 2026. (Foto Prensa Libre: EFE)
En el ámbito cinematográfico, entre las centenares de propuestas del festival en sus variadas secciones, destacan algunos títulos que, antes de ser mostrados, ya se han convertido en imprescindibles de esta 79 edición del Festival de Cannes, que se celebra del 12 al 23 de mayo. Una de las grandes sorpresas en el Festival de Cannes fue la presencia de Kevin Spacey quien no tenía actividades públicas desde su problema legal.
Prensa Libre destacó en artículos pasados que el juicio comenzó bajo una expectación mediática, a finales de junio pasado, Spacey había sido presentado por la fiscalía como un acosador sexual que utilizó su influencia para agredir a hombres jóvenes.
El actor, ganador de dos Óscar por sus papeles en Belleza americana y Sospechosos habituales, afirmó por su parte que todas las relaciones habían sido consentidas y afirmó que algunos hechos eran incluso pura invención de los denunciantes.
Cuatro hombres lo acusaron de agresiones sexuales en el Reino Unido entre 2001 y 2013, sobre todo a partir de 2004, cuando era director del reputado teatro Old Vic de Londres.
El cargo más grave contra el actor protagonista de House of Cards concernía a un hombre que lo acusó de “drogarle” y mantener intimidad con él mientras dormía.
Pero los miembros del jurado desestimaron los nueve cargos, incluidos siete de agresión sexual.
Las primeras acusaciones contra Spacey surgieron en 2017 al inicio del movimiento #MeToo, en un momento en que estaba en la cima de su fama como protagonista de la exitosa serie de Netflix sobre un presidente estadounidense sin escrúpulos.
A raíz de ello, fue apartado de House of Cards y de otros proyectos en los que iba a participar, y desapareció totalmente de las pantallas.
Durante sus interrogatorios por la policía, difundidos durante el juicio, los cuatro hombres dijeron que no se habían atrevido a hablar antes por miedo a no ser creídos, al enfrentarse a una figura muy famosa e influyente.
Ante el jurado, el actor se describió a sí mismo como un “gran ligón”, pero negó cualquier comportamiento “violento”, “agresivo” o “doloroso”, afirmando que los argumentos de la acusación eran “débiles”.
Se declaró “destrozado” por las acusaciones y habló, visiblemente emocionado, de su “reputación perdida”.

