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Cantos de cuaresma: Guía para escuchar como preparación para la Pascua

Durante la Cuaresma y la Semana Santa, la fe de los guatemaltecos se expresa no solo en las procesiones, sino también en los cantos que acompañan este tiempo litúrgico.

AME9113. ASUNCIÓN (PARAGUAY), 13/04/2025.- Personas participan en la bendición de ramos en la Catedral Metropolitana este domingo en Asunción (Paraguay). Católicos de Paraguay participan de la bendición de las palmas y una misa en la Catedral Metropolitana de Asunción con motivo del Domingo de Ramos, en el inicio de la Semana Santa. EFE/Juan Pablo Pino

La Cuaresma y Semana Santa está llena de simbolismos como la música que acompaña esta época de reflexión. (Foto Prensa Libre: EFE)

La Cuaresma y la Semana Santa son el tiempo litúrgico fundamental para los cristianos guatemaltecos, en el que se marcan los 40 días de preparación, ayuno y penitencia que inician el Miércoles de Ceniza y conducen hacia la Pascua del Señor, explica el músico, compositor e investigador Walter Renato Izeppi Ramírez.

“En Semana Santa se conmemora la vida, pasión, muerte y gloriosa resurrección de Jesús en la Pascua del Señor. La Semana Santa comienza con el Domingo de Ramos, con la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén; el Jueves Santo recuerda la Última Cena, donde se instituye la sagrada eucaristía; el Viernes Santo, la crucifixión de nuestro Señor Jesucristo; el Sábado Santo, también llamado Sábado de Gloria, y culmina con la gloriosa resurrección en el Domingo de Resurrección”, dice Izeppi.

Por su parte, Leonardo Ramírez, músico católico, expresa que la Iglesia ofrece distintos tiempos litúrgicos que ayudan a vivir y profundizar los misterios de la fe. “La Cuaresma es un tiempo especial que nos llama, en primer lugar, al recogimiento, a la reflexión y a la oración. Pero, sobre todo, nos recuerda tres pilares fundamentales: la oración, el ayuno y la limosna o la caridad”, expresa.

En el país, la Cuaresma y la Semana Santa marcan un tiempo de preparación en el que las tradiciones, el fervor y la fe forman parte esencial de los guatemaltecos. Una forma de expresar esos sentimientos de devoción, oración y arrepentimiento es a través de la música, que en este período se manifiesta en distintas expresiones. Las marchas fúnebres guatemaltecas, por ejemplo, son parte de esa religiosidad popular y constituyen patrimonio musical del país, agrega el músico e investigador Izeppi.

Pero, también en la misa cambia la música. Izeppi señala que los cantos que se interpretan durante este tiempo, con letras profundas y solemnes, contribuyen a generar el ambiente propicio para el recogimiento y el arrepentimiento, en un encuentro personal con Dios. Son expresiones que aportan un matiz especial a la época, en armonía con la piedad popular guatemalteca.

Por eso, la Iglesia también educa a través de la música, agrega Ramírez. “La música en Cuaresma debe ayudarnos a entrar en ese ambiente de sobriedad y penitencia. Litúrgicamente, se recomienda que sea lo más sobria posible: cantos acompañados de manera sencilla, muchas veces solo con órgano, evitando arreglos exuberantes o instrumentaciones festivas”, comenta.

¿Qué cambia en la música?

Durante la Cuaresma, Ramírez explica que existen cambios en las misas:

  • No se canta el Gloria, excepto en solemnidades.
  • Se suprime el Aleluya antes del Evangelio.
  • La música debe ser más contemplativa y penitencial.
  • Los cantos giran en torno a temas como el desierto, el perdón, el ayuno, la conversión y la misericordia.

“La Iglesia nos invita a vivir un desierto espiritual. Por eso, muchos cantos mencionan el desierto, el arrepentimiento, el regreso al Señor. No es un tiempo de tristeza sin sentido, sino de esperanza en medio de la reflexión”, agrega el músico católico.

Entre los cantos más conocidos están: Ayúdame a cambiar , Purifícame, Quédate, Señor, Oh Cruz fiel, Solo y triste estoy, Ven, Espíritu Santo, Purifícame, Señor, Por las calles de Jerusalén, Padre, recibe, El amor de Dios y el popular Perdona a tu pueblo, Señor, uno de los más escuchados en este tiempo, que llama al arrepentimiento y al acercamiento a Dios, al clamor de perdón por las faltas cometidas, agrega Izeppi.

Ramírez concluye que, como católicos, este tiempo debe asumirse con responsabilidad en el sentido religioso: “No basta solamente con realizar signos externos —como procesiones u otras manifestaciones propias de nuestra fe—. Más que eso, el Señor nos pide una conversión del corazón”.

ESCRITO POR:

Ingrid Reyes

Periodista de Prensa Libre especializada en periodismo de bienestar y cultura, con 18 años de experiencia. Premio Periodista Cultural 2023 por el Seminario de Cultura Mexicana y premio ESET región centroamericana al Periodismo en Seguridad Informática 2021.

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