Escenario

¿Qué es el ayuno en Cuaresma? Origen, significado y guía para fieles

El ayuno es una de las prácticas centrales de la Cuaresma en la Iglesia católica. ¿Qué significa realmente, cuál es su origen y quiénes deben evitarlo por razones de salud?

AME6007. MARACAIBO (VENEZUELA), 16/01/2026.- Fotografía que muestra a personas con velas encendidas durante una jornada de oración este viernes, en Maracaibo (Venezuela). La dirigencia estudiantil de la Universidad del Zulia (LUZ), la principal casa de estudios del occidente de Venezuela, exigió la liberación de los presos políticos, entre los que se incluyen dos profesores de esa institución. EFE/ Henry Chirinos

El ayuno y la oración están ligados cuando esta penitencia se hace con una finalidad espiritual. (Foto Prensa Libre: EFE)

La Cuaresma comenzó el Miércoles de Ceniza, 18 de febrero de 2026. Los católicos en el mundo recibieron una bendición e imposición de las cenizas. El mensaje principal del papa León XIV en esta etapa es “volver a poner el misterio de Dios en el centro de nuestra vida, para que nuestra fe recupere impulso y el corazón no se disperse entre las inquietudes y distracciones de cada día”.

La oración es una de las primeras recomendaciones del pontífice. También el líder de la Iglesia católica recomendó ayunar no solo de alimentos, sino de palabras que pueden convertirse en armas que hieren. León XIV lo definió como “una forma de abstinencia muy concreta y a menudo poco valorada”.

“Hoy, Miércoles de Ceniza, comenzamos la Cuaresma, tiempo de gracia y de conversión. Pidamos al Señor que disponga nuestros corazones para escuchar y hacer vida su Palabra, ayunando de gestos y comentarios que hieran a los demás y nos alejen de su corazón misericordioso. Que Dios los bendiga", expresó el sumo pontífice.

El Miércoles de Ceniza marca el inicio de la Cuaresma para los católicos. En sus orígenes, durante el siglo II, los cristianos se preparaban para la Pascua con dos días de ayuno y penitencia. Con el tiempo, estas prácticas se extendieron a toda la Semana Santa.

En el año 325, el Concilio de Nicea ya reconocía una preparación pascual de 40 días, inspirada en los 40 días que Jesús pasó en el desierto. También se evocan otros momentos simbólicos de duración similar, como los 40 años del pueblo de Israel en el desierto y los 40 días de ayuno de Moisés en el Sinaí y de Elías en el Horeb.

Al principio, la Cuaresma comenzaba seis domingos antes de la Pascua. Como no se ayunaba en domingo, en el siglo V se separaron el Jueves y el Viernes Santo del Triduo Pascual para contarlos como parte de la Cuaresma. Más adelante, se decidió adelantar cuatro días el inicio de este período, lo que dio lugar al actual Miércoles de Ceniza, según recoge el sitio web del Vaticano.

En sus inicios, este día marcaba también el comienzo de la penitencia pública para quienes habían cometido delitos graves, como apostasía, asesinato o adulterio. Tras la imposición de la ceniza, estas personas recorrían la ciudad con vestimenta penitencial, como recordatorio de la expulsión del Paraíso. Su reconciliación se celebraba el Jueves Santo.

El ayuno es una práctica común en la mayoría de religiones y, junto con la oración y la caridad al prójimo, constituye una forma de acercarse más a Dios y es base del tiempo de Cuaresma. Por lo regular, el ayuno tiene una finalidad espiritual.

¿Cómo hacer el ayuno?

Los Heraldos del Evangelio explican que el ayuno es comer menos, disminuir aquello que nosotros comemos. La iglesia establece que tanto el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo debemos comer apenas una comida normal. Las otras dos, por la mañana y por la noche, deben ser tan ligeras que ni se pueden considerar como verdaderas comidas, explica un video en sus redes sociales..

La abstinencia consiste en no comer carne ni carne roja ni carne de aves. Podemos comer entonces, por ejemplo, pescado, huevo, legumbres, hortalizas, verduras. Lo que la iglesia establece es que la abstinencia a partir de los 14 años y el ayuno es a partir de los 18 años hasta los 59 años, salvo, en casos de enfermedad. Por lo regular, la abstinencia se practica los viernes de Cuaresma.

Una imagen de Valeria Picón donde describe los días de ayuno y abstinencia durante la Cuaresma y Semana Santa. (Foto Prensa Libre: cortesía Desde la Fe MX)

El portal Aci Prensa explica que estas prácticas tienen profundas raíces en la historia y la teología. "El ayuno se remonta a tiempos bíblicos, en los que personajes como Moisés (Éxodo 34, 28), Elías (1 Reyes 19, 8) y Jesús mismo (Marcos 1, 13) practicaron el ayuno. En el cristianismo primitivo, el ayuno era una forma común de expresar arrepentimiento y buscar la cercanía con Dios", dice.

La abstinencia de carne tiene sus raíces en la tradición de la Iglesia de sacrificar algo como acto de penitencia, así como San Pablo invitó a someter y dominar su cuerpo por un bien mayor.

Recomendaciones médicas

La doctora en nutrición Alicia Avendaño, en una entrevista con Prensa Libre, explica que el organismo dispone de mecanismos fisiológicos que intentan “amortiguar” las variaciones de la concentración de glucosa plasmática o sanguínea. De cada cuatro a seis horas bajan las concentraciones de glucosa y se debe comer de nuevo. Cuando se hace ayuno, el cuerpo usa las reservas almacenadas en el hígado y los músculos para mantener sus funciones normales.

“Técnicamente, el cuerpo no entra en estado de ayuno hasta ocho horas después de su última comida. Esto se produce cuando el aparato digestivo termina de absorber los nutrientes de los alimentos. Y empieza a funcionar la gluconeogénesis, donde la glucosa almacenada en los músculos y el hígado empieza a proporcionar energía”, argumenta la profesional.

Al terminar el período, se debe reponer la alimentación con una dieta completa y balanceada, que contenga carbohidratos, proteínas, grasas, frutas y vegetales.

Avendaño recomienda que las mujeres embarazadas y quienes padezcan alguna enfermedad no lo realicen, porque puede haber consecuencias en su salud. Si el ayunante empieza a presentar síntomas como mareos, taquicardia, debilidad muscular, palidez o sensación exagerada de hambre, debe abandonar de inmediato la práctica, para no poner en riesgo su salud.


Quiénes no deberían ayunar, según la experta:

  • Pacientes diabéticos que toman medicamentos, por riesgo de hipoglucemias.
  • Pacientes con hipertensión: deben hidratarse adecuadamente para evitar calambres o alteraciones de electrolitos.
  • Niños en edad preescolar: su organismo es más vulnerable.
  • Adultos mayores de 60 años: si tienen enfermedades concomitantes, pueden experimentar efectos metabólicos adversos.
  • Mujeres embarazadas: pueden sufrir hipoglucemia, lo que pone en riesgo su salud y la del bebé.
  • Pacientes con cáncer o en tratamiento con quimioterapia, radioterapia o con enfermedades inmunológicas: el ayuno podría afectar su sistema inmunitario y niveles de glucosa.

ESCRITO POR:

Ingrid Reyes

Periodista de Prensa Libre especializada en periodismo de bienestar y cultura, con 18 años de experiencia. Premio Periodista Cultural 2023 por el Seminario de Cultura Mexicana y premio ESET región centroamericana al Periodismo en Seguridad Informática 2021.

ARCHIVADO EN: