Escenario

Rememory: la bienal en Sídney donde el arte guatemalteco conquista la escena internacional

Cinco artistas llevan el arte guatemalteco a la 25 Bienal de Sídney, donde la memoria y la identidad indígena son protagonistas. Desde textiles hasta piezas en madera, estos son los artistas.

Obra El zigzag de la montaña de la guatemalteca Sandra Monterroso. (Foto : Créditos Ángel Poyón Ángel Poyón)

El arte guatemalteco ha captado la atención internacional, esta vez en la Bienal de Sídney, Australia, donde las creaciones de cinco artistas del país se abren paso en uno de los eventos artísticos más relevantes del mundo.

En su 25.ª edición, los guatemaltecos Ángel Poyón, Angélica Serech, Edgar Calel, Fernando Poyón y Sandra Monterroso presentan obras cargadas de identidad nacional, que permanecerán en exhibición hasta el 14 de junio de 2026.

El evento reúne a más de 83 artistas de distintos países y centra su propuesta en temas como la memoria, la supresión y las perspectivas indígenas, según destaca la Fundación Paiz. La directora de la entidad, Sonia Hurtarte, explica que esta edición, titulada Rememory (Rememoria), plantea un espacio que conecta el recuerdo con el olvido.

De acuerdo con la Fundación Paiz, las obras exhibidas forman parte de una propuesta curatorial que aborda temas como la memoria, la supresión y las perspectivas indígenas.

Este espacio también brinda a los artistas la oportunidad de aportar elementos desde sus orígenes, muchos de los cuales han sido olvidados destaca la artista Sandra Monterroso, así como la colaboración y una programación multidisciplinaria de carácter experimental.

Según Hurtarte, los exponentes guatemaltecos han presentado una diversidad de propuestas que representan al país. Angélica Serech, por ejemplo, trabajó con textiles, un elemento profundamente vinculado a las comunidades indígenas.

Por su parte, Ángel Poyón exhibe una instalación con madera tallada que remite a la resistencia y a la continuidad de la vida. En tanto, Fernando Poyón desarrolló una instalación con lápices que recrea una milpa desde una perspectiva contemporánea, lo que evidencia cómo las obras abordan lo ancestral desde una mirada actual.

El artista Edgar Calel desarrolla una línea artística que se nutre de sus herencias indígenas y que, según explica la fundación, integra ceremonias tradicionales, cosmología y memoria colectiva en instalaciones, performances y arte participativo.

Otro de los artistas es Fernando Poyón, originario de Comalapa, quien a través de sus creaciones explora las dinámicas cambiantes de las comunidades indígenas desde una mirada histórica y social.

Prensa Libre conversó con Sandra Monterroso, una de las artistas visuales que ha llevado su obra hasta Sídney, quien resaltó que exponer en este tipo de eventos permite que su trabajo llegue a nuevos públicos y que sus creaciones tengan conexión y sentido, el cual surgió al momento de realizarlas.

Su talento la ha llevado a 14 bienales internacionales, por lo que detalla que en la actualidad hay mayor participación de artistas mayas e indígenas, lo cual es importante, ya que refleja una transformación social en la que el arte también tiene un papel relevante.

La artista guatemalteca Sandra Monterroso en conferencia de prensa de Fundación Paiz. (Foto Prensa Libre: Keneth Cruz)

Monterroso destaca que los artistas son invitados por curadores, quienes investigan a los artistas, sus obras y la historia del arte a nivel latinoamericano y mundial, lo que los lleva a seleccionar a quienes participarán en una exposición.

La artista de ascendencia maya q’eqchi’ compartió que su obra El zigzag de la montaña es una pieza de gran formato, un políptico de cinco módulos, cada uno con medidas de 255 x 138 cm, en la que trabajó durante un año y medio y que hoy se exhibe en Sídney. Además, destaca que la curadora Hoor Al Qasimi fue quien invitó a los artistas.

ESCRITO POR:

Esdras Laz

Periodista de Prensa Libre para el área de bienestar, cultura y tendencias con varios años de experiencia en medios escritos y televisivos.