Cumplir con estos requisitos es más difícil en época de crisis, por lo que varios modistas que formaban parte de este selecto club han debido tirar la toalla, entre ellos el francés Christian Lacroix y el catalán Josep Font, que desistió en enero pasado de estar presente en las pasarelas de Alta Costura.
Los miembros “oficiales” de la alta costura son apenas diez, entre ellas las grandes casas francesas Chanel, Givenchy, Dior y Jean Paul Gautier, y algunas más pequeñas, como Frank Sorbier, Adeline André y Stephane Rolland.
Algunos miembros de este grupo, como Maurizio Galante y Anne Valerie Hash, desistieron de estar presentes en estos desfiles, que durarán esta temporada sólo tres días.
La casa Givenchy optó por presentar su colección en un salón muy íntimo, con el pase de sólo algunos modelos. El director artístico de esa casa, Riccardo Tisci, aseguró en declaraciones a una revista que esta decisión no se debe a razones económicas sino a que quiere hacer de la alta costura “un momento más especial que un simple desfile” .
En la jerarquía de la alta costura están en segundo lugar cuatro “miembros correspondientes” : las grandes casas italianas Armani y Valentino, la francesa Martin Margiela y el costurero libanés Elie Saab, que viste desde estrellas de Hollywood a miembros de la realeza del Medio Oriente y europea.
Luego están los miembros “invitados” , entre ellos el brasileño Gustavo Lins, que fue convidado hace cuatro años por primera vez a desfilar por la Cámara Sindical de Alta Costura, que organiza las pasarelas y establece los estrictos criterios para el título “casa de costura” .
Lins, que es el único latinoamericano presente en esta élite de la moda, presentará el lunes una colección que, según adelantó el creador a la AFP , estará influenciada por sus trabajo en talleres de escultura y por su formación de arquitecto.
El modista brasileño, que antes de lanzar su marca fue aprendiz en las casas francesas Luis Vuitton y Jean Paul Gaultier, así como en la japonesa Kenzo, subrayó también que para esta colección ha reducido los costos mediante el “reciclaje” de telas y pieles que tenía en su taller.
Este grupo de modistas “invitados” incluye también al francés Christophe Josse, al libanés Rabih Kayrouzy y a Bouchra Jarrar, una joven diseñadora francesa que fue invitada a desfilar por primera vez en el calendario oficial de esta temporada.
También en este grupo varios modistas desistieron de desfilar esta temporada, entre ellos Josephus Thimister, mientras el francés Alexis Mabille, cuyas creaciones han sido lucidas por la primera dama de Francia, Carla Bruny Sarkozy, optó por presentar su colección de manera más íntima.
Tras los desfiles, la Alta Costura acoge por segunda vez presentaciones de cinco de las joyerías más famosas de París, entre ellas Chaumet, Van Cleef & Arpels y Chanel, que forman parte del grupo denominando “alta joyería” , con creaciones hechas a la medida que pueden costar hasta medio millón de dólares.