Salud y Familia

Beneficios de ir a la playa y destinos: cómo el mar mejora el ánimo, reduce el estrés y transforma el cuerpo

El contacto con el mar puede convertirse en una pausa necesaria para el cuerpo y la mente. Desde reducir el estrés hasta mejorar el ánimo, estos son los beneficios y destinos recomendados.

El contacto con el mar puede ayudar a reducir el estrés y favorecer el equilibrio emocional, según especialistas. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

El sonido de las olas, el canto de las aves y una caminata por la arena al atardecer no solo evocan descanso. Estas experiencias pueden actuar como reguladores naturales del sistema nervioso, ayudar a reducir el estrés, despejar la mente e incluso favorecer la salud física.

No es casualidad que muchas personas aseguren que “se sienten diferentes” después de visitar la playa. No se trata únicamente de una percepción romántica, explica la psicóloga clínica Mónica Mayorga, sino de un fenómeno con sustento neuropsicológico.

De acuerdo con la neurociencia, el contacto con entornos naturales —especialmente el mar— activa procesos de regulación fisiológica y emocional que inciden directamente en el bienestar, dice la experta.

La combinación del sonido rítmico de las olas, la amplitud visual del horizonte y la sensación táctil de la arena y el agua estimula el sistema vagal ventral, vinculado con estados de calma y seguridad, comparten las expertas.

Beneficios de ir a la playa para el sistema nervioso

El patrón repetitivo y predecible imita los biorritmos internos, como la respiración, la frecuencia cardiaca y los ciclos de activación y descanso, señala la psicóloga clínica Ximena Fuentes.

Al estar en contacto con el mar, la respiración tiende a acompasarse con el movimiento de las olas, lo que contribuye a disminuir los niveles de cortisol y a aumentar la sensación de bienestar mediada por serotonina y dopamina, concuerda Mayorga, lo que ayuda al sistema nervioso.

Además, el cerebro interpreta el horizonte abierto como ausencia de amenaza inmediata, lo que reduce la hiperactivación de la amígdala y favorece estados de regulación emocional más estables, agrega Fuentes.

En el plano emocional, el contacto con la playa puede generar una experiencia de “yo ampliado”, en la que las preocupaciones personales se relativizan frente a algo más grande y constante. Este fenómeno, conocido en psicología como experiencia restaurativa, facilita procesos de introspección, procesamiento emocional y resignificación.

“La sensación de ‘sanar’ cerca del mar no es mágica, sino psicofisiológica: se integran una estimulación sensorial suave, memoria autobiográfica positiva y una percepción profunda de continuidad y fluidez”, agrega.

Al estar en contacto, el mar se convierte en un refugio regulador donde cuerpo y mente encuentran sincronía, lo que permite que la persona recupere equilibrio, claridad mental y una vivencia renovada de esperanza, explica Fuentes, lo que es necesario para el ser humano.

El sonido de las olas y la amplitud del horizonte estimulan procesos neurológicos asociados con la calma y la regulación emocional. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

El efecto de las playas desde lo que vemos, sentimos y pensamos

Desde el análisis de la psicología y la neurociencia, el contacto con la playa, destaca Mónica Mayorga, puede generar diversos beneficios para el cuerpo, la mente y las emociones, al brindar y mejorar el bienestar personal.

Estar frente a la playa

El simple hecho de estar frente al mar puede favorecer la disminución del cortisol, la hormona del estrés. Al mismo tiempo, destaca Mayorga, la exposición a la luz natural incrementa la producción de serotonina, neurotransmisor relacionado con el bienestar y la estabilidad emocional.

Esto puede generar en las personas:

  • Sensación de calma profunda
  • Mayor claridad mental
  • Reducción de la ansiedad
  • Mejora del sueño
  • No es magia. Es biología

El sonido de las olas

El sonido de las olas tiene un patrón rítmico que sincroniza de manera natural la respiración. Cuando se respira más lento y profundo, se envía una señal directa al nervio vago, uno de los principales reguladores emocionales del cuerpo, lo que indica que no se está en peligro y ayuda a:

  • Reducir la tensión
  • Regular emociones intensas
  • Mejorar la capacidad de reflexión

Observar el paisaje

Más allá de la belleza de los paisajes, sentarse a mirar el horizonte genera lo que en psicología se conoce como “experiencia de asombro”. Este estado reduce la rumiación mental y ayuda a relativizar los problemas. Mayorga destaca que el mar recuerda que las personas son parte de algo más grande.

Cuando las personas dejan de estar atrapadas en pensamientos repetitivos, disminuye la carga emocional.

Conexiones sensoriales en la playa

Caminar descalzo sobre la arena, sentir el agua fría en los pies y escuchar el viento son experiencias sensoriales que devuelven a las personas al presente, ya que la conexión con el aquí y ahora es una de las herramientas más poderosas para la regulación emocional, comparte la psicóloga.

En esos momentos, el cuerpo vuelve al presente y, cuando el cuerpo vuelve, la mente también.

Caminar por la arena al atardecer puede convertirse en una pausa necesaria para el cuerpo y la mente. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

Lugares recomendados para visitar

Con la cercanía del descanso de Semana Santa y el inicio del verano, explorar las playas de Guatemala se convierte en una opción ideal para hacer una pausa y disfrutar de los beneficios que ofrece la conexión con el mar.

La tour operadora Andrea Pennington recomienda definir algunos criterios antes de elegir el destino. Entre ellos, establecer si el viaje será por un día o un fin de semana; si se busca un ambiente tranquilo o con actividad nocturna; la facilidad de acceso; si se prefiere un entorno familiar o más orientado a la fiesta; y la calidad de los restaurantes y servicios disponibles.

También sugiere investigar previamente los aspectos logísticos cuando se trate de playas menos concurridas, para evitar contratiempos y garantizar una experiencia más placentera. Desde su experiencia, estos son algunos destinos recomendados:

La tour operadora Andrea Pennington recomienda estas playas desde su experiencia:

  • Playa El Jiote, Jutiapa: ubicada a un costado de Las Lisas, es un destino que se caracteriza por su limpieza, tranquilidad y entorno natural, ideal para quienes buscan descanso y una experiencia más íntima con el mar ya que tiene poca afluencia de visitantes. Destaca por su amplia área de arena plana y la cercanía de un tortugario.
  • El Paredón, Sipacate, Escuintla: es recomendable por su variedad de hoteles de calidad y la belleza de su playa.

Otras playas sugeridas

  • Playa Chechenal, Petén
  • Playa Blanca, Izabal
  • Punta de Palma, Izabal
  • Playa Tres Naciones, Petén
  • Playa Dorada, Izabal
  • Hawái, Santa Rosa
  • Playa Las Lisas, Santa Rosa
  • Playa El Semillero, Tiquisate en Escuintla

Pennington destaca especialmente Playa El Jiote por su limpieza, tranquilidad y entorno natural, ideal para quienes buscan descanso y una experiencia más íntima con el mar.

Algo que es importante resaltar: los expertos destacan que visitar la playa no reemplaza un proceso terapéutico cuando existe una condición clínica, pero sí puede convertirse en un recurso complementario de regulación emocional.

Las playas de Guatemala ofrecen espacios ideales para desconectarse y disfrutar de los beneficios del entorno natural. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

ESCRITO POR:

Esdras Laz

Periodista de Prensa Libre para el área de bienestar, cultura y tendencias con varios años de experiencia en medios escritos y televisivos.