¿Cómo pedir perdón?

Aunque parezca fácil decirlo, pedir perdón es una de las acciones más difíciles para quien ha cometido una ofensa, con lo cual se sentirá más que nada bien consigo mismo y liberado de una opresión en el alma.

Pedir perdón ayuda a liberar el alma de angustia y resentimiento, perjudiciales para la existencia en armonía.
Pedir perdón ayuda a liberar el alma de angustia y resentimiento, perjudiciales para la existencia en armonía.

Mientras el conflicto dure en el tiempo, los implicados sufren, muchas veces en silencio, aunque quieran aparentar lo contrario, porque han sido incapaces de perdonar.

Según apunta José Javier Ávila, autor de Cincuenta maneras de mejorar tu familia, perdonar no es quitar importancia a lo que la tiene, ni ser un ingenuo que no se da cuenta de lo que pasa. Es reconocer la necesidad de la otra persona de recibir cariño, aceptación y confianza a pesar de lo que haya hecho. Supone desterrar el resentimiento y la amargura que conducen a la infelicidad y no resuelven nada.

Según el autor, experto en educación y orientación familiar, los integrantes de la familia deben tener en cuenta una serie de pautas para que perdonar y pedir perdón no sea tan complicado, explica el sitio abc.es

Para los padres:

  • Enseñar a sus hijos a pronunciar estas palabras para que sean más felices. “Todos acabamos ofendiendo a alguien, por descuidos o actuaciones más o menos conscientes, y debemos reparar la falta y recuperar la paz”.
  • Se puede aprovechar ver peliculas en familia para explicar las escenas en las que el protagonista reconoce su error y pide perdón por su actuación. “Haz ver a tus hijos lo positivo de esa acción”, apunta.
  • También propone comentar sucesos y anécdotas del trabajo como aquellas situaciones en las que un compañero de la oficina ha pedido perdón por hacer algo inadecuado y la buena actitud de pedir disculpas y la actitud del ofendido al perdonar.

Niños:

  • Para ellos, el autor propone, en primer lugar, concienciarles de que no tengan peleas con los compañeros del colegio. En el caso de que las hubiera hay que enseñarles a pedir pedón a los ofendidos o molestados por su actitud.
  • Si el pequeño ha cometido alguna travesura en casa o desobedecido a sus padres, debe darles un beso como muestra de arrepentimiento y decirles que procurará mejorar.

A los adolescentes:

  • Al llegar a la adolescencia, los jóvenes deben pedir perdón a sus amigos, pues en el trato continuo con ellos se producirán situaciones de todo tipo en las que a veces no harán las cosas como debieran y viceversa.
  • Pedir perdón a los hermanos pequeños es también una buena fórmula de acabar con los enfados y trasmitir un valioso ejemplo que seguro que no olvidarán.
  • A esta edad también deben valorar el amor de sus padres cuando le piden perdón si alguna vez se han excedido en su autoridad. Lo hacen con la intención de corregir al adolescente por un mal comportamiento y, sobre todo, por el deseo de ayudarle a convertirse en mejor persona.