Salud y Familia

Cómo congeniar con un hijo adolescente en Navidad

Llegan las Navidades, un momento esperado por todos. Son días de reencuentros familiares, regalos, vacaciones escolares, comidas especiales, pero, sobre todo, magia e ilusión. Principalmente para los más pequeños de la casa, que ansían los regalos de Navidad y la alegría de estos días festivos después de varios meses de rutina escolar.

El problema puede venir cuando los niños crecen y ya no son esos pequeños que sueñan con entregar su carta a Papá Noel o Los Reyes Magos y esperar a ver si sus sueños se cumplen y les regalan lo que han pedido. ¿Qué pueden hacer los padres para conseguir acercarse a sus hijos adolescentes en Navidad?

Cuando los hijos entran en la llamada “edad del pavo”, es muy difícil encontrar actividades para que padres e hijos pasen un rato juntos y refuercen sus lazos afectivos. Puedes probar a ir al cine o ver una película en casa con ellos. Evidentemente no van a querer que vean el típico filme de Navidad, pero en esta época los directores estrenan sus últimas producciones y pueden escoger cualquiera de ellas, según el sitio diariofemenino.com

Otro de los entretenimientos más divertidos y propicios para Navidad son los juegos de mesa. Nada mejor que reunirse padres, abuelos, primos, hermanos, alrededor de un tablero para pasar un rato divertido. Se pueden utilizar desde los juegos más antiguos como el parchís hasta los más modernos que consisten en pruebas de mímica, preguntas o dibujos. Una buenísima forma de pasar un rato en familia con el añadido de que no van a faltar las bromas, las risas y las anécdotas para recordar.

Las compras navideñas pueden convertirse en una divertida actividad

Dejando a un lado los juegos y actividades para el tiempo libre, los adolescentes pueden encontrar muy divertidas las compras navideñas. Es ideal irse con el hijo a unos grandes almacenes y compra la decoración de Navidad que luego se puede montar juntos en casa.

Además, hace ya algún tiempo que tus adolescentes dejaron de ser niños pequeños y ahora es el momento de pasar de la ilusión de esperar los regalos a comprarlos y disfrutar viendo cómo se divierten e ilusionan los pequeños de la casa.

Y si con las compras navideñas y la decoración de la casa no basta, otra buena forma de pasar tiempo con los adolescentes es en la cocina. Nada mejor que cocinar juntos la comida de Navidad, haciendo platos innovadores y nutritivos en los que participeis toda la familia.

Aprovechar esta Navidad para pasar buenos ratos con los hijos adolescentes, al proporcionarles todas esas dosis de amor, cariño y atención que, por la velocidad del día a día , no puedes darles y son más que necesarias.