La probabilidad de que un niño sea atacado por un perro a lo largo de la vida es de alrededor de un 5 por ciento, y de un 80 por ciento cuando se hace referencias a las mordeduras graves que afectan a cabeza y cuello”, destacan los especialistas
Por eso siempre hay que estar al pendiente de los niños pequeños y evitar que haya mascotas agresivas cerca.