Salud y Familia

Halloween y Día de Muertos con seguridad para los pequeños

Disfraces terroríficos, calaveritas de dulce, ¡objetos que hacen ruido en la noche! La primera noche de Halloween y de Día de Muertos del niño puede ser el inicio de esta tradición, que llegó a Guatemala de otros países.

Pero nada peor para transformar la diversión en algo traumático que un accidente. Estas son algunas recomendaciones que hay que tomar en cuenta tanto si va a disfrazar al pequeño y llevarlo a pedir dulces por el vecindario, propuestas por el sitio babycenter.com

Ante el fuego, mejor prevenir que lamentar

Cuando compres los disfraces, máscaras, barbas postizas y pelucas fíjate que en las etiquetas diga que son resistentes a las llamas. Según Yolanda Fultz-Morris, de la Comisión de Seguridad en los Productos para el Consumidor de los Estados Unidos (CPSC por sus siglas en inglés), tales productos no sólo son resistentes al fuego sino que, además, se apagan rápido si, por lo que sea, se prenden.

Para evitar cualquier contacto con el fuego, no vistas a tu pequeño con disfraces que tengan mangas muy anchas o faldas voluminosas. Obviamente, aunque vistas a tu niño con el disfraz más seguro, vigila que no se acerque a ninguna calabaza que contenga velas encendidas. Estas calabazas son verdaderos imanes para los pequeños curiosos, que intentarán tocarlas, levantarlas o mirar dentro de ellas.

Si pones una tradicional ofrenda o altar de muertos en tu casa, ubícala siempre lejos del alcance de los más pequeños, claro que es una linda idea que tu hijo te ayude a montarla, pero una vez que la ofrenda esté puesta hay que tener especial cuidado con las velas. Procura que las velas estén siempre dentro del vasito de vidrio típico de las veladoras y nunca dejes las velas desatendidas, un niño curioso podría quemarse con la cera o causar un incendio con las velas, el papel picado y los demás objetos de la ofrenda.

También podrías utilizar unas linternas LED para iluminar tu casa o tu ofrenda, estas linternas las encuentras en cualquier supermercado y, a diferencia de los focos convencionales, duran muchísimas horas encendidas con una pila y con ello reduces sustancialmente la posibilidad de un incendio.

Evita las caídas

Los pequeños tienden a tropezar y a caerse incluso en circunstancias normales, por eso debes extremar las precauciones en la noche de Halloween y en Día de Muertos. Al elegir o crear un disfraz, asegúrate de que sea suficientemente corto como para que tu pequeño pueda moverse con facilidad. Si vas a pedir prestado el disfraz y necesitas acortarlo, puedes coserle o pegarle con cinta un dobladillo en los bajos o subirlo y sujetarlo con un cinturón. Asimismo, ten mucho cuidado con los cordones de los zapatos y átaselos con doble lazo, ya que las calabazas, ofrendas y demás adornos colocados en los escalones y entradas de los vecinos podrían aumentar el riesgo de tropezones.

Mantente visible

Aunque no tengas planes de soltarle la mano a tu pequeño en la noche de Halloween y en Día de Muertos, si van a estar fuera después de anochecer, siempre es buena idea colocarle unas cintas reflectantes. Decorar o ribetear su disfraz con esta cinta podría evitar un accidente si, por lo que sea, se aleja de ti aunque sea por unos pocos segundos. Puedes comprar cinta reflectante en cualquier ferretería, tienda de bicicletas o de deportes. Una linterna también puede resultar muy útil en caminos largos y oscuros o entradas mal iluminadas. Si tu horario te lo permite, quizás sea más adecuado visitar a los vecinos mientras sea de día.

Cuidado con los accesorios puntiagudos

Cambia las espadas de plástico muy puntiagudas y las coronas con puntas por otras versiones menos peligrosas. Por ejemplo, a tu pequeño gladiador le puedes hacer una espada de cartón o tela rellena menos puntiaguda y a tu princesita le puedes hacer una corona de cartón o papel.

También puedes emplear fieltro para hacer unas placas de policía en lugar de usar las de plástico duro que venden en las tiendas. Y la punta de la varita mágica puede estar hecha con tul adornado con brillantina o con varias tiras de lazo unidas en lugar de llevar en la punta la típica estrella de plástico.

Usa maquillaje en lugar de máscara

En vez de una máscara, que puede dificultar la visión y la respiración del niño, píntale la cara con maquillaje que no sea tóxico. Vicki Lansky, autora de Baby Proofing Basics: How to Keep Your Child Safe (Instrucciones básicas para mantener a tu niño seguro), explica que una posibilidad es hacer tu propio maquillaje en casa, una alternativa segura y barata.

Para hacer el maquillaje ella sugiere mezclar 2 cucharaditas de manteca o grasa para cocinar con 5 de almidón y 1 de harina. Añadir un poco de agua o glicerina para adelgazar la mezcla y un poco de colorante del que se usa para las comidas. Normalmente, la pintura no debería correrse pero, igual que los maquillajes comerciales, sí se extenderá si el pequeño se frota la cara. Si crees que tu niño va a tener problemas para mantener las manos alejadas de la cara, no le cubras toda la cara de pintura a y ponle sólo un poco.

También en tu casa, la seguridad del niño es lo primero

• Prepárate para repartir dulces que sean relativamente seguros para los bebés y los pequeños; por ejemplo, pastillas blandas de chocolate o de caramelo. Los caramelos duros, juguetes chiquitos, monedas u otros objetos pequeños pueden acabar en la boca de un niño pequeño y ser un peligro de asfixia.
• Asegúrate de que tu niño mantiene sus dedos alejados de la puerta. Puede que los niños que vienen a pedir la cierren al marcharse y le agarren los deditos. Ponlo junto a la ventana y encárgale la tarea de despedir con la mano a los niños, o dile que vista para la fiesta a su muñeca u osito preferido y recuérdale que debe hacerle compañía mientras tú repartes los dulces.

Si el niño es muy chico es fácil controlar la cantidad y el tipo de dulce que va a comer; basta con visitar sólo unas pocas casas y hacer “desaparecer” durante la noche la mayoría del botín recolectado. Muchas veces disfrutan más respondiendo a la puerta y repartiendo ellos mismos los dulces que yendo pedir los dulces de puerta en puerta.

Otra idea es hacer una recolección comunitaria al final de la noche y combinar los regalos recibidos por todos. Esto es especialmente eficaz si tienes niños de edades diversas porque así el botín se puede distribuir más equitativamente. Coloca el recipiente en un lugar alto, encima del refrigerador, por ejemplo. Así, puedes tenerlo bajo control y repartir un par de dulces en los momentos adecuados.