La prueba estaba diseñada para registrar las actitudes implícitas, positivas o negativas, de los voluntarios con respecto a diferentes grupos humanos. Estudios anteriores habían demostrado que este tipo de actitudes son muy maleables, y pueden verse afectadas por factores diversos, como el clima o la cultura popular.
Según los psicólogos, el lenguaje también influye en dichas actitudes y, por tanto, es mucho más que un mero medio de expresión de pensamientos o de sentimientos: en sí mismo, cada idioma crea y da forma a los pensamientos y sentimientos de sus hablantes.
Los resultados obtenidos en la presente investigación desafían la idea de que las actitudes humanas son estables. Aún quedaría por determinar hasta que punto estas actitudes son fijas o flexibles, pero el lenguaje podría ser una vía de comprensión acerca de su verdadera naturaleza.