Los mejores métodos para combatir el insomnio de forma natural

Las personas que sufren de insomnio padecen toda una serie de síntomas que influyen negativamente en su rendimiento diario.

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El insomnio es muy común, pero también afecta negativamente nuestra salud. (Foto Prensa Libre: Pexels)

En la actualidad, gracias a diversos estudios, somos mucho más conscientes de los estragos que puede provocar el insomnio en nuestras vidas.

Para llevar una vida sana no basta solo con ejercitarse y comer de forma adecuada. El cuerpo también requiere de un período de descanso para poder hacerle frente a todas las obligaciones del día a día.

Pensando en ello, aquí recomendaremos algunos métodos prácticos con los que podrá sacarle el máximo provecho a sus horas de sueño.   

Insomnio: El problema de no dormir lo suficiente

La vida moderna lleva un ritmo tan vertiginoso, que en la actualidad resulta complejo encontrar un tiempo para ocuparnos de nosotros mismos.

Las obligaciones, responsabilidades y diligencias que se deben sortear cada día nos obligan a exigirnos cada vez más.

Sin embargo, esto puede llegar a resultar perjudicial para nuestra salud si no somos capaces de encontrar un equilibrio.

Así, el insomnio se ha convertido en una de las enfermedades más comunes en la población.

Si bien el insomnio es solo un trastorno del sueño, tratar de forma efectiva este padecimiento no es tan simple como puede parecer.

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Cada caso de insomnio debe ser analizado y abordado de forma individual, ya que este padecimiento se puede originar como consecuencia de los hábitos de cada persona.

Es por eso que la mejor forma de hacerle frente a este tipo de enfermedades, es estudiando minuciosamente el estilo de vida que lleva el paciente.

Algo fundamental para tratar este tipo de trastornos, es tener claro cuál es el promedio de horas de descanso que requiere una persona. Esto puede calcularse con facilidad si se toma en cuenta el sexo y la edad del paciente.

¿Cuánto debemos dormir según nuestra edad?

Un indicativo fundamental para hacer un estimado de las horas de sueño que requiere cada persona, es su edad.

Este principio tiene un fundamento lógico bastante sólido, sobre todo si se tienen en cuenta todos los procesos que se llevan a cabo en el cuerpo durante el sueño.

problemas para dormir
El insomnio se puede deber a diversos factores. (Foto Prensa Libre: Pexels)

El proceso del sueño se encuentra dividido en cinco etapas, en las que el cuerpo se despierta y regresa a un estado de reposo de forma continua.

Cada uno de estos procesos se llevan a cabo durante lapsos de tiempo sumamente cortos y son completamente imperceptibles.

Es importante señalar que durante el descanso, las funciones de nuestro organismo no se detienen en ningún momento. De hecho, cuando el cuerpo está en reposo, la actividad hormonal en el organismo tiende a ser mucho más intensa que en cualquier otro momento del día.

Sobre todo aquella que está relacionada con los patrones de crecimiento y desarrollo de los órganos internos.

Es por este motivo que muchos expertos concuerdan en la importancia de un buen ciclo de sueño para el desarrollo de los niños.

Según el Dr. Daniel Bonet, los bebés necesitan en promedio unas 18 horas de sueño durante sus primeros años de vida. A medida que el niño empieza a crecer, biológicamente su organismo comienza a reducir de forma progresiva la necesidad de horas de descanso.

Un niño de entre 5 y 6 años de edad, es capaz de rendir eficientemente durante el día con solo 12 horas de sueño. Igualmente, un adolescente requiere de un promedio de 10 horas de sueño durante la noche para reponer por completo las energías que ha gastado durante el día.

En lo que respecta a los adultos, una persona de 25 a 50 años necesita de 7 a 8 horas de sueño diarias. Y en las personas mayores de 50 años, un período de sueño no mayor a 6 horas es considerado saludable.

Sin embargo, es importante tener en cuenta que los valores dados con anterioridad representan solo una estimación basada en el estilo de vida de una persona promedio.

Existen casos particulares donde es necesario que la persona añada algunas horas extras a sus patrones de sueño para recuperar energía.

Un ejemplo claro son las madres lactantes y personas que poseen rutinas físicamente más demandantes, como los atletas o quienes trabajan cargando peso.

Un trastorno que afecta tan negativamente los patrones del sueño como es el insomnio podría ser considerado como una condición sumamente preocupante. En especial en niños menores, las mujeres en período de gestación y personas de edad muy avanzada.

¿Cuáles son los tipos de insomnio?

Al hablar del insomnio, se hace referencia a cualquier condición que altere el patrón de sueño de un individuo.

Cuando el cuerpo se encuentra en período de reposo, es importante que este entre en un estado de descanso y permanezca en el mismo de forma continua.

Por lo tanto, cualquier alteración física o psicológica que experimenta una persona durante su período de sueño, es oficialmente considerado como un síntoma de insomnio.

cansancio por insomnio
Cuando pasamos mucho tiempo sin dormir nos volvemos más irritables. (Foto Prensa Libre: Pexels)

Cada una de las fases del sueño es de vital importancia para el proceso de recuperación y desarrollo de nuestro organismo.

Por lo tanto, una alteración dentro del mismo puede traer consecuencias importantes en el estilo de vida de una persona, por muy pequeño que este sea.

Mientras soñamos, nuestro cuerpo aprovecha este tiempo para oxigenar, procesar los nutrientes y dar inicio al proceso de recuperación celular en los músculos y huesos.

También, en nuestro interior se llevan a cabo toda una serie de procesos químicos que son esenciales para estimular una respuesta inmunológica más rápida y efectiva.

Se ha comprobado científicamente que las personas que sufren de insomnio no solamente se fatigan con mayor rapidez, sino que además se enferman con mayor frecuencia.

Existe toda una multiplicidad de factores, tanto externos como biológicos, que pueden generar que un individuo sufra de insomnio. A continuación, se van a describir tres de los tipos de insomnios más comunes.

Dificultad para dormir

Bien sea por un estado de alteración psicológica, factores externos o incluso por impedimentos físicos, un signo clave del insomnio es la dificultad para poder conciliar el sueño.

Es necesario que nuestro cuerpo entre en un estado de relajación total para así garantizarnos un buen período de descanso. Por lo tanto, la cantidad de tiempo que nos toma dormir y la facilidad de ello es determinante para diagnosticar el insomnio.

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Despertar por la noche

Otra de las manifestaciones más comunes del insomnio es la interrupción del ciclo del sueño de forma brusca.

Una vez que el organismo alcanza el estado de relajación necesario, este necesita permanecer dentro del mismo durante todas las horas que comprenden el período de descanso.

Volver a entrar en ese estado de relajación es un proceso que requiere de tiempo para lograrse, y este periodo de descanso no se podrá recuperar.

Despertar muy pronto

Despertar mucho antes del tiempo estimado, también es otro de los síntomas que experimenta una persona que sufre de insomnio.

Incluso si no contamos con un horario de sueño establecido, fácilmente podemos hacer un estimado de cuántas horas de descanso necesitamos.

Es lógico suponer que al despertarnos antes de lo previsto, nos negamos un tiempo importante dentro del proceso de recuperación del cuerpo.

Los mejores métodos naturales para combatir el insomnio

Por suerte para los que sufren de este padecimiento, existe una amplia gama de remedios y tratamientos naturales para hacerle frente al insomnio.

Muchos de estos ni siquiera requieren del uso de productos o ingredientes que produzcan una alteración significativa del organismo. Así que es una buena idea probarlos.

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Hay ciertos medicamentos o remedios naturales que pueden ayudarnos a combatir el insomnio. (Foto Prensa Libre: Pixabay)

Un punto importante a considerar en este tema, es el hecho de que lo mejor en estos casos es la creación de una rutina.

Los hábitos son la forma más eficiente para ayudar a nuestro cuerpo a entrar en el estado que se necesita sin tener que recurrir a ningún elemento externo.

Igual que como hacemos que nuestro cuerpo se adapte para cumplir con una rutina de ejercicios, también se puede diseñar una rutina para condicionar al cuerpo a prepararse para dormir.

Así, para lograr establecer una rutina previa que nos ayude a conciliar el sueño, lo principal es tener disciplina.

Sacarle provecho a las horas de sueño es algo esencial para poder disfrutar de una mejor calidad de vida. Por lo tanto, este es un asunto que debe ser tomado con la seriedad debida.

Alcanzar el estado de relajación requerido para poder disfrutar las horas de sueño, es un proceso que debe centrarse más que nada en nuestra mente. Por eso, es importante que la rutina para ir a dormir, se base en actividades placenteras que permitan despejar la mente de todas las tensiones del día a día.

Muchos expertos recomiendan incluir ejercicios de respiración, cuya finalidad es ayudar a mantener la mente bien oxigenada y relajada.

Las rutinas para descansar pueden compartir muchas similitudes, pero al mismo tiempo es imposible que sean iguales. Esto se debe a que las mismas dependen netamente de la persona y sus hábitos.

Con esto en cuenta, a continuación compartimos algunos consejos prácticos para ayudar a sacarle el máximo provecho a las horas de sueño.

No hacer ejercicio por la noche 

Si bien la creencia popular nos dice que el ejercicio ayuda a que nuestro cuerpo entre en un estado de cansancio y reposo, los datos científicos señalan lo contrario.

Al ejercitarnos, se estimula la producción de endorfinas en nuestro organismo. Este compuesto químico produce en el cerebro un estado de excitación muy intenso, y esto hace que resulte mucho más complicado poder conciliar el sueño.

Crear un ambiente de relajación

La mejor forma de poder descansar adecuadamente durante la noche, es dormir en un entorno pacífico y con las condiciones apropiadas.

Las luces, la temperatura de la habitación e incluso la disposición de las almohadas son detalles muy importantes a la hora de dormir.

Es mucho más fácil entrar en un estado de calma, cuando todo está dispuesto para dicho fin.

Evita las interrupciones en la noche

Hacer que el cuerpo entre en modo de reposo, implica mantener cierta distancia de cualquier elemento externo que pueda representar una posible distracción durante el sueño.

Nuestra habitación debe permanecer lo más calmada posible durante el tiempo que dispongamos para dormir. Aparatos como la televisión o nuestro teléfono, son elementos que nos juegan en contra cuando llega el momento de descansar.

Ten rutinas de sueño

Aunque puede sonar algo tedioso, es importante diseñar y apegarse fielmente a una rutina que nos ayude a conciliar el sueño.

La mejor forma de prevenir el insomnio, es creando las condiciones apropiadas para que nuestro cuerpo se prepare para entrar en estado de reposo.

Una ducha con agua tibia, aclimatar la habitación con tiempo y tener horarios bien definidos son algunos hábitos que ayudan a sentirse más relajados.

dormir y descansar
Dormir las horas necesarias nos ayuda a tener un mejor humor y aumentar nuestra energía. (Foto Prensa Libre: Pixabay)

No comer demasiado antes de dormir

Lo que comemos también influye en la forma en que dormimos, por esto siempre se recomienda hacer cenas tempranas y no muy pesadas.

Si tenemos una cena demasiado abundante podemos generar molestias estomacales que nos dificulten conciliar el sueño. De igual forma, si bebemos mucho líquido, podríamos despertar en mitad de la noche con ganas de ir al baño.-

Consumo de plantas medicinales

Desde hace muchos años las plantas medicinales también se consideran como buenas alternativas para combatir el insomnio.

Así, es bien sabido que plantas como la valeriana o la manzanilla son remedios naturales para relajarnos y dormir. Por lo tanto, no es mala idea incluir una infusión con hierbas naturales dentro de tu rutina para antes de ir a la cama.

Conclusión 

Llevar una vida saludable requiere que aprendamos a conservar un equilibrio en el día a día y tener disciplina en nuestras rutinas.

No todo es comer sano y hacer ejercicio, descansar adecuadamente es un aspecto sumamente importante, sobre todo en lo que a estilo de vida se refiere.

Como ya hemos visto, el insomnio puede afectar de forma muy negativa a quien lo padece.

Una persona que no duerme las horas correspondientes no solo es alguien que tiende a agotarse con mayor facilidad, también se ha comprobado que las mismas tienden a ser más descuidadas, agresivas y poseen una perspectiva mucho más pesimista con respecto a la vida.

Las presiones y exigencias de la modernidad, hacen que las personas puedan descuidar algunos aspectos de su cuidado personal para enfocarse en otras cosas.

Pero aunque pueda parecer algo paradójico, ese mismo estilo de vida ha hecho que empecemos a darle a cada aspecto de nuestra vida el valor que se merece.

Enfermedades como el estrés y la ansiedad, son padecimientos relativamente modernos dentro del mundo de la medicina. Tanto así que aún muchas personas no están del todo conscientes del verdadero daño que pueden producir.

Existen tantos estudios e investigaciones al respecto, que una parte importante de la población ha empezado a buscar formas de incorporar hábitos más saludables en su cotidianidad.

Nuestro organismo necesita recuperar energías para rendir a su máxima capacidad. Es por eso que es importante abrir un espacio en nuestra agenda para darle una pausa a nuestro cuerpo y mente.

Así, aprender cómo y de qué manera podemos sacarle el máximo provecho a las horas de sueño, es una decisión que cambiará nuestra vida para mejor.