Miopía en niños: ¿Mi hijo tendrá riesgo?

“Más de mil millones de personas en el mundo viven con deficiencia visual”, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). La miopía es uno de los errores de refracción más comunes. Es importante que esté pendiente de la salud visual de sus hijos. Esto dicen los expertos:

Es importante que esté al tanto de la salud visual de sus hijos desde edades tempranas. (Foto Prensa Libre: Servicios).
Es importante que esté al tanto de la salud visual de sus hijos desde edades tempranas. (Foto Prensa Libre: Servicios).

Ver bien es indispensable para desarrollar actividades de distintos ámbitos, así que es necesario prestarle atención a nuestra salud visual. De acuerdo con expertos, deberíamos recibir por lo menos un chequeo oftalmológico anual. Sin embargo, esta no es una práctica que toda persona ejerza.

De acuerdo con la OMS, “a nivel mundial, por lo menos 2 mil 200 millones de personas tienen deficiencia visual o ceguera, de las cuales al menos mil millones tienen una deficiencia visual que podría haberse evitado o que aún no ha sido tratada”.

Los datos son alarmantes y, una de las medidas para prevenir el desarrollo de dichos problemas de visión, es tener presente los antecedentes de la familia. La oftalmóloga y especialista en retina, Miriam Rojas de Alejos, dice que “si los padres tienen un defecto visual, es probable que sus hijos lo tengan por herencia”.

Problemas de visión en la niñez

Hay quienes presentan errores de refracción desde edades tempranas. Esto implica que, debido a la forma del ojo, ellos no pueden enfocar bien lo que ve. Para Rojas, el primer examen debe hacerse al nacer, especialmente si se trata de un bebé prematuro para descartar que padezca de una retinopatía.

La primera evaluación de la vista debe practicarse al recién nacer. (Foto Prensa Libre: Servicios).

Erick Sáenz, oftalmólogo pediatra y especialista en estrabismo, señala que existe evidencia de que en Guatemala el 30% de los niños necesitan lentes a causa de distintos defectos refractivos. “Es necesario evaluar la agudeza visual de los menores antes de iniciar las clases, idealmente una vez al año”, expresa.

Al no efectuar las evaluaciones oftalmológicas, Rojas de Alejos indica que el niño podría tener repercusiones en el rendimiento académico y confundirse con problemas de aprendizaje.

Qué es la miopía

Entre los trastornos oculares más comunes, según la OMS, está la miopía, que es la dificultad para ver claramente los objetos distantes. Sáenz explica que esto se debe a que el ojo es más alargado de lo que normalmente debería ser, entonces “la imagen se forma más delante de la retina, el tejido con el cual captamos la luz. Al formarse antes la imagen, el paciente miope ve borroso”.

El oftalmólogo Gildardo Girón dice que, si esta no se trata, irá en aumento conforme crece el cuerpo. Aunque esta es posible corregirla con el uso de anteojos, Rojas de Alejos aconseja realizarse evaluaciones periódicas profundas, no solamente acudir al optometrista.

Cómo podemos identificarla en nuestros hijos

Basta con ser observadores para reconocer si los niños presentan algún déficit en la visión. Rojas de Alejos refiere que hay signos y síntomas como dolor de cabeza, ardor y enrojecimiento de los ojos, achicarlos para enfocar mejor al intentar ver de lejos y frotarlos. Barnoya advierte que esta última acción provoca el adelgazamiento de la córnea, la cual permite el paso de la luz desde el exterior al interior del ojo, protege el iris y el cristalino.

Ante un bajo rendimiento escolar, no descarte la existencia de una retinopatía. (Foto Prensa Libre: Servicios).

Lo recomendable es visitar un oftalmólogo y mejorar su estilo de vida, pues el uso constante de aparatos electrónicos, así como el encierro, podrían ser las causas de esta deficiencia visual.

Otros factores de la miopía

Estar en espacios cerrados

Además de la herencia genética, existen otros factores por los cuales las personas desarrollan miopía y esto puede darse a partir de la niñez, debido a algunas actividades diarias y un estilo de vida poco saludable.

La OMS expone que “el aumento del tiempo que se pasa en espacios interiores y de las actividades que implica una ‘visión de cerca’ están provocando que un mayor número de personas padezcan miopía”. Mientras más tiempo pase en el exterior, podría reducir este riesgo.

“Esto es cierto” – dice Sáenz – “muchas personas desarrollan miopía al tener una alta demanda visual cercana como leer, utilizar la computadora, la tablet o algún dispositivo móvil por tiempos prolongados”.

Esto es evidente en personas que también tienen esta herencia genética, pero, gracias a las actividades de agricultura y otras que se efectúan en espacios exteriores, el impacto es menor. Lo aconsejable es que su hijo pase más tiempo afuera, llévelo a un parque, que practique deportes. Con ello contribuirá a su bienestar físico y emocional.

En personas que no tienen esta herencia, cuando pasan horas leyendo libros, viendo el teléfono o algún dispositivo, ocurre un cambio miópico, dice Rojas de Alejos. “Es un espasmo que ocurre en los ojos que puede ser temporal al revertirlo con medicamentos”.

Uso y abuso de dispositivos

Para Sáenz, no es aceptable que un niño pase tanto tiempo en dispositivos electrónicos porque “pierde parte de su infancia, no socializa con otros niños al pasar demasiado tiempo frente a pantallas”.

Actualmente, muchos niños pasan demasiado tiempo frente a pantallas y esto afecta su salud visual. (Foto Prensa Libre: Servicios).

Además, esto implica que el menor esté sumamente atento en videos, aplicaciones o videojuegos y, por ende, tenga una alta demanda visual cercana. “Con ello se inhibe el reflejo de parpadeo y esto reseca el ojo”, añade.

Margarita Barnoya, oftalmóloga e integrante de la Academia Americana de Oftalmología, refiere que en dicha institución se determinó que existe una “epidemia de miopía por el uso prolongado de aparatos electrónicos porque el ojo no está hecho para estar tanto tiempo frente a ellos”.

Asimismo, hay niños que utilizan los aparatos durante la noche y como única fuente de luz. “Esto hace que se dilate la pupila rápidamente, lo cual da fatiga ocular y ardor en los ojos”, amplía.

Una forma de “proteger” los ojos de estos efectos es llevando a cabo actividades externas y tomarlas como periodos de descanso. Barnoya añade que “después de una hora de estar frente a pantallas, lo ideal es que los niños salgan a jugar, practiquen deportes y conversen”.

Motive a sus hijos a vivir su infancia. Invítelos a jugar en exteriores y a convivir con más niños. (Foto Prensa Libre: Servicios).

¿Se corrige la miopía?

En edades tempranas, la corrección de esta refracción ocular es a partir del uso de anteojos. Aunque se ha popularizado el láser como una alternativa para hacerlo, Rojas de Alejos indica que esta no es recomendada en menores de 25 años porque la visión todavía no se ha estabilizado pues el cuerpo está en crecimiento y desarrollo.

Otra opción son los lentes de contacto, pero debe evaluar si sus hijos son candidatos para usarlos, ya que estos requieren de mucha responsabilidad, cuidado e higiene. Según la experta, generalmente esto ocurre entre los 18 y 20 años.

Si los padres tienen miopía, deben llevar a sus hijos a consultas oftalmológicas desde antes de los 7 años y enseñarles a usar los anteojos para el resto de la vida.

Enséñele a su hijo a usar sus lentes. (Foto Prensa Libre: Servicios).

Pacientes con miopía

La experta en retina, Rojas de Alejos, recomienda que, además del uso de lentes, los pacientes miopes tengan evaluaciones completas de retina, las cuales consisten en la dilatación de la pupila y un análisis por medio de tecnología especial.

“Muchas veces, los pacientes con miopía tienen defectos en la retina, podrían tener rasgones que causen el desprendimiento y provoquen ceguera. Al presentar una sombra en el campo visual, deberá consultar inmediatamente con su médico”, sugiere Rojas de Alejos.

 

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