Salud y Familia

Paseos diarios para ayudar a cuidar la vista

Salir a pasear reduce el estrés y ayuda a paliar los problemas derivados de la tensión psicológica.

paseos diarios

En las ciudades hay que pasear preferiblemente en zonas ajardinadas y con poco tráfico, evitando lo máximo posible las áreas más contaminadas. (Foto Prensa Libre: Pexels)

Dar un paseo es una actividad tan sencilla, que se podría pensar que influye muy poco en nuestra vida, pero ofrece múltiples beneficios no solo para nuestro bienestar físico y mental, sino que además repercute positivamente en nuestra salud visual, según los expertos de un centro oftalmológico de referencia.

Salir a pasear y disfrutar del aire libre en el exterior, en solitario o en buena compañía, es uno de propósitos de salud más fáciles de cumplir y de mantener a lo largo del tiempo.

Es fácil encontrar excusas, como la falta de tiempo, voluntad o disciplina, para rehuir la práctica de un deporte o el entrenamiento en un gimnasio, pero es difícil encontrar una justificación para eludir un paseo, una práctica distendida y agradable, que requiere poco esfuerzo y aporta muchos beneficios.

Los especialistas de Clínica Baviera (CB) recomiendan incluir el paseo en nuestra rutina cotidiana, no solo por sus efectos positivos en nuestra salud en general y en nuestro bienestar físico y mental, sino además debido a sus numerosos y poco conocidos beneficios para la salud ocular, en la que se especializa este centro médico.

Salir a pasear reduce el estrés y ayuda a paliar los problemas derivados de la tensión psicológica, algunos de ellos relacionados con la visión, ya que mantener el cuerpo en movimiento puede mejorar e incluso evitar complicaciones como las migrañas con aura visual (dolor de cabeza acompañado de destellos de luz, visión borrosa o puntos ciegos), según CB.

Añaden que las caminatas suaves y relajadas también abren una pausa en el uso continuado y a veces abusivo de pantallas, tanto en casa como en el trabajo, el cual puede generar algunas molestias visuales.

Paseos diarios para ayudar a cuidar la vista
Pasear con amigos en la naturaleza. Foto Prensa Libre: Clínica Baviera

EL SALUDABLE ENCANTO DE CAMINAR

Disfrutar del paisaje y de lo que sucede a nuestro alrededor en la vida real, y desprendernos durante un rato de aquello que nos llega a través de los dispositivos electrónicos, permite dar un descanso a nuestra vista y evitar la fatiga ocular y el escozor en los ojos, beneficiando la salud visual, según CB.

Los paseos cotidianos en exteriores, observando lo que hay y sucede alrededor, en el mundo real, contribuyen a ejercitar los ojos sin forzarlos, según el equipo médico de Clínica Baviera.

“Mientras paseas y miras objetos adaptando tu vista a las diferentes distancias de forma natural, no fuerzas tanto el enfoque. Este pequeño ejercicio ayuda a descansar los ojos y evita molestias como la sequedad ocular”, apuntan.

Por otra parte, tomar el sol de forma adecuada y con la debida protección, mientras paseamos, ayuda a mantener unos niveles saludables de Vitamina D (la cual se produce en la piel por acción de los rayos solares), de acuerdo con CB.

Paseos diarios para ayudar a cuidar la vista
Caminar en pareja, romántico y saludable. Foto Prensa Libre: Clínica Baviera

Esto ayuda no solo a fortalecer el sistema inmunológico y a mejorar nuestro estado de ánimo, sino que además puede contribuir a la prevención de problemas como la retinopatía diabética o el síndrome del ojo seco, puntualizan.

Dejar de lado el sedentarismo y disfrutar de una actividad física de forma recurrente como son los paseos, también ayuda a controlar problemas como la diabetes o equilibrar los niveles de colesterol en el organismo, lo cual puede ser muy positivo para prevenir algunos problemas visuales, especialmente los que afectan a la retina y a la mácula, según CB.

MOMENTOS, LUGARES Y ACTITUDES

Dado que pasear es una actividad saludable, podría afirmarse que cualquier momento es bueno para efectuarla, sin embargo, hay que tener cuenta “algunos factores que pueden ser determinantes” para elegir la hora del paseo, explica a EFE el doctor Fernando Llovet Osuna, oftalmólogo y cofundador de Clínica Baviera.

Llovet se refiere a factores como las condiciones climáticas, como el excesivo calor o el frío intenso, o circunstancias inherentes a la propia persona, como su disponibilidad horaria o la comodidad, entre otros.

“Por ejemplo, no es recomendable pasear a las horas de calor extremo, debido al riesgo de deshidratación”, señala Llovet, cirujano de la Unidad de Cirugía Refractiva, Cataratas y Presbicia de CB.

Respecto de la duración del paseo, Llovet aconseja “emplear un tiempo que permita a nuestro organismo sentir bienestar y realizar esta actividad de una forma constante”. “Cada persona establecerá su propio plan de paseo así como los días de la semana que va a dedicar a esta actividad”, apunta.

“Un paseo cerca de la playa es una buena opción debido a las condiciones de humedad y tranquilidad y a la baja contaminación”, según este oftalmólogo, que también recomienda andar en las zonas rurales.

“En las ciudades hay que pasear preferiblemente en zonas ajardinadas y con poco tráfico, evitando lo máximo posible las áreas más contaminadas”, puntualiza.

El doctor Llovet añade dos ‘reglas de oro’ para un paseo saludable: “no usar el teléfono móvil mientras estamos caminando, aunque podemos usarlo para escuchar música sin ir leyendo en la pantalla, y disfrutar plenamente de ese ‘momento paseo’, que es altamente beneficioso para la salud”.

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