Si son tranquilas y serenas, seguramente preferirán fragancias de notas delicadas, poco llamativas.
Pueden ser florales, frescas, como jazmines, lavanda, violeta o geranio.
Si son extrovertidas y les gusta llamar la atención, tendrán que elegir las notas destacadas, persistentes, de esas que son advertidas por todo el mundo.
Pueden ser florales fuertes o dulzonas, de frutas rojas. Para no pasar desapercibidas.
Si son ultradeportistas, naturales y femeninas, pueden optar por una fragancia verde. Se extraen de hierbas como el tomillo, la menta, la salvia y la albahaca. También la opción son los perfumes cítricos con naranja y limón.
Las chicas sensuales no pueden dejar de perfumarse con notas orientales. Las fragancias con madera, como el cedro y el sándalo, las resinas, la vainilla y las flores exóticas son sus preferidas.
Estos perfumes se caracterizan por una fuerte sensualidad y un suave encanto.