Salud y Familia
|

“Farmear aura” y la búsqueda de pertenencia: qué explica la psicología sobre esta tendencia que se convirtió en un código de identidad entre los jóvenes

Entre poses, gestos y reacciones, una tendencia revela nuevas formas de interacción juvenil. Encuentre acá una guía de este movimiento que traspasa las redes como código de identidad.

“Farmear” aura

“Farmear” aura es más que moda para los jóvenes. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

El diccionario en línea de términos sobre videojuegos y la cultura de los videojugadores GamerDic indica que la palabra “farmear” es la españolización del inglés farming (agricultura). Esta palabra surge en videojuegos como los RPG y MMO, donde se utiliza “farmear” para referirse a la repetición de acciones con el fin de acumular dinero, puntos o experiencia.

Por otro lado, aunque la Real Academia Española (RAE) define el aura como un viento apacible, entre otros significados, se añadió una nueva connotación alrededor del 2023 y el 2024. El diccionario Merriam-Webster y Know Your Meme, registros de jerga y cultura digital, informan que el término se define informalmente como el estilo, el carisma o la presencia confiada que una persona proyecta.

Estas dos palabras juntas se usan para describir acciones o situaciones en las que las personas “ganan” o “pierden” aura. Es decir, “farmear” aura se refiere a forzar poses o hacer gestos popularizados en las redes sociales con el fin de conseguir carisma y validación social o perderlos.

Pero esto va más allá de una simple tendencia: la juventud adoptó esta connotación para referirse a una nueva forma de expresión que traspasó las pantallas. La teoría del aprendizaje social de Albert Bandura, psicólogo y pedagogo canadiense-estadounidense, permite observar cómo determinados factores pueden influir en la repetición de las conductas. En este caso, la aprobación, el rechazo o la reacción de los demás pueden influir en la manera en que determinadas conductas se reproducen entre los jóvenes.

La historia se repite

Al igual que esta expresión juvenil, el Harlem Shake del 2013, que se convirtió en un fenómeno viral en internet, o el Tecktonik/electro dance son ejemplos que muestran cómo las modas de cada época generan nuevos códigos y expresiones relacionados con la necesidad de encajar o comprender a la sociedad más joven. Pese a que estos fenómenos no surgieron en el mismo momento ni bajo las mismas condiciones tecnológicas, permiten observar una característica que también aparece con el “farmeo” de aura: una práctica identificable por determinados movimientos, gestos o formas de representación que pueden ser reconocidos por un grupo y, posteriormente, reproducidos fuera del espacio donde comenzaron.

En Guatemala, esa recepción también está condicionada por el contexto social. Edgar Menchú Rosal, sociólogo y académico investigador, considera que la respuesta ante este tipo de expresiones depende del espacio y de las características generacionales e históricas de la sociedad.

Además, Menchú Rosal señala que existen dificultades para la expresión de nuevas manifestaciones juveniles debido a las características altamente conservadoras de la sociedad guatemalteca. Desde esta perspectiva, “farmear” aura representa un código cultural nuevo para quienes no comparten sus significados. De este modo, puede observarse como parte de una sucesión de expresiones juveniles que adquieren significado en ciertos grupos y que pueden provocar tanto participación como rechazo.

Códigos de pertenencia

El fenómeno, además de depender de que una conducta se vuelva viral, evidencia la necesidad de los jóvenes de encontrar espacios y grupos con los que puedan identificarse. Julio Alejandro Orellana, educador y pedagogo, explica que los intereses, códigos y maneras de expresarse propician la formación de grupos. Estas acciones son una forma en la que los adolescentes pueden descubrir nuevas maneras de identificarse en una etapa en la que buscan lo que más los representa o cómo quieren verse ante la sociedad.

Desde la psicología, Emerald Flores, psicóloga clínica, coincide en que la pertenencia forma parte de este proceso de desarrollo. Para ella, participar en este tipo de dinámicas puede vincularse con la exploración, la diversión y la experiencia de formar parte de una comunidad. A su vez, la exposición constante a contenidos de diferentes partes del mundo amplía las posibilidades de que la juventud encuentre códigos con los que se identifique, sin que necesariamente sean de su entorno inmediato. Por ello, la apropiación de expresiones y comportamientos que surgen en otros países o comunidades digitales puede observarse en diferentes espacios.

En esa apropiación también intervienen los significados que una sociedad asigna a cada conducta. Menchú Rosal explica que el aura es un significado que se construye mediante representaciones como la forma de vestir o comportarse. Además, indica que estos elementos están codificados culturalmente y que son esos códigos los que pueden determinar si una práctica es aceptada o rechazada.

Flores indica que la participación no representa por sí misma un problema para la autoestima. La diferencia está en el peso que una persona concede a la reacción de los demás. Por ejemplo, la psicóloga indica que en las redes sociales la percepción puede hacerse más visible por medio de los “me gusta” (like), comentarios y respuestas. Por ello, una práctica que inicialmente puede realizarse como juego o exploración puede adquirir otro significado cuando la aprobación externa se convierte en el objetivo principal.

Para Orellana, estos procesos forman parte de la manera en que los jóvenes construyen su identidad y se relacionan con los demás. También aclara que las llamadas “crisis de la adolescencia” corresponden a momentos en los que todavía están descubriendo quiénes quieren ser y qué quieren hacer.

La búsqueda de pertenencia, por lo tanto, implica querer formar parte de un grupo. Flores señala que el límite aparece cuando la necesidad de pertenecer lleva a una persona a dejar de lado sus valores y principios o a realizar acciones con el único propósito de obtener aprobación. Además, la psicóloga explica que la opinión externa puede afectar la manera en que una persona se percibe a sí misma cuando comienza a tomar en cuenta el nivel de rechazo o aprobación que recibe.

Así, la reacción social frente a “farmear” aura puede representar entretenimiento, exploración o una manera de pertenecer; para otros, puede resultar extraño, exagerado o generar rechazo. La diferencia radica en los códigos culturales de cada grupo, el contexto en el que se manifiesta y el valor que cada persona concede a la opinión de los demás.

Con todo esto, “farmear” aura no se presenta solo como una tendencia pasajera, sino como parte de un historial de acciones popularizadas por los jóvenes en sus respectivas épocas que, además de generar impacto, logran trascender su significado inicial. Su permanencia dependerá de la modificación o el rechazo de estos códigos. El lenguaje de cada generación es distinto, pero la búsqueda de pertenencia y la construcción de identidad coinciden en una necesidad propia de esta etapa: descubrir quién se es y qué representa a cada persona.

ESCRITO POR: