La científica guatemalteca Flor de Mayo González gana el premio mundial OWSD-Elsevier Foundation 2022

Por tercer año consecutivo OWSD-Elsevier Foundation 2022 reconoce a una científica guatemalteca. Flor de Mayo González recibió este premio en su edición 2022 por su labor en prevenir deslizamientos de tierra que ponen en peligro a la población.

Publicado el
La científica guatemalteca Flor de Mayo González gana el premio mundial OWSD-Elsevier Foundation 2022
Flor de Mayo González destacada entre las científicas a nivel mundial en los premios Premios de la Fundación OWSD-Elsevier 2022. (Foto Prensa Libre: cortesía Flor de Mayo González)

Desde 2012, los Premios de la Fundación OWSD-Elsevier para Mujeres Científicas Iniciales en el Mundo en Desarrollo reconocen los logros de las investigadoras que han hecho contribuciones significativas al avance del conocimiento científico. El programa representa una asociación de larga data entre la Organización de Mujeres en la Ciencia para el Mundo en Desarrollo (OWSD) y la Fundación Elsevier.

Flor de Mayo González fue reconocida como científica laureada por OWSD-Elsevier Foundation 2022. Se destaca que además de su perfil científico tiene un compromiso porque el conocimiento beneficie la sociedad, especialmente a comunidades vulnerables.

La guatemalteca comparte este reconocimiento junto a Myriam Mujawamariya de la Universidad de Ruanda; Abeer Ahmed Qaed Ahmed de la Universidad Al-Saeed, en Yemen;  Gawsia Wahidunnessa Chowdhury de la Universidad de Dhaka, en Bangladesh;  Heyddy Calderón del Instituto de Geología y Geofísica de Nicaragua y Ashani Ssavinda Ranathunga de la Universidad de Moratuwa, en Sri Lanka.

Seis mujeres en el mundo fueron reconocidas por su trabajo en la ciencia. La científica y escritora Flor de Mayo González representa a Guatemala. (Foto Prensa Libre: OWSD)

González expresa que se siente feliz de este reconocimiento y que su trabajo es “una lucha contra viento y marea en un país donde reina la corrupción…y esto limita las oportunidades para tomar las decisiones correctas… muchas veces aunque no existan recursos si hay voluntad y se trabaja”.

“Lo que están haciendo nuestros ganadores de 2022 es absolutamente sobresaliente”, dijo la presidenta de OWSD, Jennifer Thomson. “El cambio climático es el desafío más apremiante de nuestro tiempo, y estas mujeres están encontrando formas innovadoras y efectivas de abordarlo en sus contextos locales. Esperamos que este premio sea el primero de muchos para ellas”.

Cada ganador del premio recibirá un reconocimiento económico, además tendrá la oportunidad de participar en varias conferencias y eventos de alto perfil. El primero de ellos será la reunión anual de la  Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia  (AAAS), donde participarán en un panel de discusión durante el desayuno Minority and Women Scientists and Engineers, el 19 de febrero.

La guatemalteca Flor de Mayo González es una ingeniera que trabaja en la prevención de desastres por derrumbes.  (Foto Prensa Libre: cortesía Flor de Mayo González.

También participarán en la Conferencia Internacional sobre Acción de Género y Cambio Climático en la Universidad Aydın de Estambul (IAU) en Turquía, el 24 de marzo, y en el Foro Abierto EuroScience en Leiden, Países Bajos, del 13 al 16 de julio de 2022.

Una científica destacada

La ingeniera ambiental Flor de Mayo González trabaja en un proyecto de diseño para una mejor prevención de deslizamientos de tierra para áreas vulnerables en Guatemala.

La profesional destaca que el cambio climático está provocando periodos de lluvias cada vez más fuertes en el país, donde gran parte del terreno es accidentado. Debido a la pobreza ya la falta de programas gubernamentales y privados de vivienda digna, muchas personas viven en asentamientos en las laderas de las quebradas, donde las lluvias y otros eventos hacen que los derrumbes sean más frecuentes.

La científica está investigando cómo una hierba específica de la familia del vetiver, Chrysopogon Zizaniodes, puede ayudar a prevenir deslizamientos de tierra. Mediante análisis de suelo, difracción de rayos X y otras técnicas, ha demostrado cómo las raíces de las plantas alteran el comportamiento químico, físico y mecánico del suelo, reduciendo la velocidad de infiltración del suelo, así como la plasticidad del suelo, además de otros trabajos destacados.

Tiene un técnico en control de producción de la Universidad Rafael Landívar y una licenciatura en ingeniería industrial en la Universidad de San Carlos.  Tiene dos maestrías en ciencias ambientales, de la Universidad de San Carlos (2008) y la Universidad de Cádiz en España (2009).

En 2019 obtuvo el doctorado en ingeniería industrial y medioambiental por la Universidad de Almería (España). Actualmente es investigadora y docente en la Escuela de Mecánica Industrial de la Universidad de San Carlos.

Ha colaborado con el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y el Ministerio de Educación de Guatemala en el proyecto TIC-STEAM para capacitar en programación, robótica y cuidado del medio ambiente a niñas de zonas rurales, y ha realizado capacitaciones gratuitas a mujeres, jóvenes y líderes comunitarios sobre fabricación de productos sencillos, seguridad e higiene industrial y mejores prácticas para la fabricación, entre otros temas. Es autora de varios libros.

Esta es la tercera vez que Guatemala es reconocida en la región.  En 2020  la científica guatemalteca Susana Arrechea ganó esta mención, por sus investigaciones en nanotecnología para crear materiales de construcción más sostenibles y en 2021 destacó María Eugenia Cabrera Catalán, profesora junior de la Facultad de Ciencias Física y Matemáticas de la Universidad de San Carlos de Guatemala, USAC.

Los premios se otorgan anualmente de forma rotativa entre las disciplinas de Ciencias Biológicas, Ciencias de la Ingeniería y Ciencias Físicas. Cada uno de los ganadores presentará sus trabajos en la conferencia anual de la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia (AAAS), a la que asisten destacados científicos, ingenieros, educadores y legisladores de todo el mundo.

OWSD es el primer foro internacional que une a mujeres científicas eminentes de los mundos en desarrollo y desarrollados con el objetivo de fortalecer su papel en el proceso de desarrollo y promover su representación en el liderazgo científico y tecnológico.  Su sede está en Trieste, Italia y es una unidad del programa de la Unesco.