|
Temas
¿Cuál es el origen de
la palabra Guatemala?
Hasta la fecha, no existe consenso entre historiadores
y académicos respecto del origen del nombre Guatemala, adoptado
durante la época de la conquista española.
La creencia más enraizada es que la palabra es
castellanización de Quauhtemallan, que significa "tierra
de abundantes florestas".
En antiguos escritos españoles se consigna que
Cuahutimal quiere decir "fuente que como sangrada arroja un
betún con el que se untaban en sus tristezas" los indígenas.
Una de las primeras menciones de Guatemala se consignó
en una carta que Pedro de Alvarado envió a Hernán
Cortez, fechada el 11 de abril de 1524, donde anotó: "Y
vine en dos días a esta cibdad de Guatemala".
Otra posible explicación es la de fray Francisco
Ximénez. El religioso ibérico, en su "Descripción
Geográfico Moral de la Diócesis de Guatemala",
obtenida tras recorrer el territorio entre 1768 y 1770, consignó
que Guau-themallan "quiere decir árbol podrido o lugar
de árboles".
Alrededor de 1800, el sacerdote Domingo Juarros anotó
en su "Compendio de la Ciudad de Guatemala": "Este
reino tiene el nombre de Guatemala, de la voz Quauhtemali, que en
la lengua mexicana quiere decir palo podrido".
Esa definición pudo originarse en que los indios
mexicanos que acompañaban a Pedro de Alvarado encontraron
"un árbol viejo y carcomido (...) cerca de la corte
de los reyes cakchiqueles".
Juarros asegura que otros españoles derivaron
el nombre Guatemala de las palabras U-hate-z-ma-há, que "en
lengua tzendal significa cerro que arroja agua, aludiendo al monte
en cuya falda se fundó la ciudad de Guatemala".
No falta quien asegure que el vocablo se deriva de Coactemalán,
que en el idioma de los tlaxcaltecas quiere decir "lugar de
cañas".
Ese nombre se lo habrían puesto los mexicanos
que acompañaron a los españoles en la conquista del
territorio, porque en el fondo defensivo de la ciudad de Iximché
había una serie de cañas que resultaban mortales para
quien quisiera invadirla.
Mientras tanto, la Academia de Lenguas Mayas de Guatemala
(ALMG) define al país como Iximuleu.
1524-1821: conquista
y colonización del país
"El día 1 Ganel fueron destruidos los quichés
por los castellanos. Su jefe, el llamado Tunatiuh Avilantaro, conquistó
todos los pueblos. Hasta entonces no eran conocidas sus caras".
De esa forma se relata en el "Memorial de Sololá"
o "Anales de los Cakchiqueles" el arribo del Adelantado
Pedro de Alvarado a lo que ahora se conoce como Guatemala, en febrero
de 1524.
El conquistador se hacía acompañar por
soldados "teúles" o españoles. Además, contaba
con el apoyo de guerreros mexicas, tlaxcaltecas y cholulas.
El 20 de febrero, Tecún, nieto (Umán)
de Kikab pereció durante una batalla. Tres días antes,
al menos tres mil k'iche's cayeron bajo el fuego y el acero
español.
Según el Memorial, "el día 4 Qat (7 de
marzo) los reyes Ahpop y Ahpop Camhay fueron quemados por Tunatiuh.
No tenía compasión por la gente el corazón
de Tunatiuh durante la guerra". El hecho ocurrió en Gumarcaaj,
en el actual Quiché.
El último sitio en ser conquistado fue el de
los itza'es, en la actual isla de Flores, Petén, en
1697. La dominación de Guatemala, fue lograda por medio de
la fuerza y la evangelización. Esta última ocurrió
a partir de 1537.
La colonia
Durante casi tres siglos, lo que ahora se conoce como
Guatemala fue una de las colonias hispanas en el Nuevo Mundo.
Hasta 1542, el proceso se caracterizó por los
abusos de los conquistadores contra los habitantes originales, lo
cual repercutió en el descenso de la población.
Para tratar de ordenar la situación, Carlos V
promulgó ese año las "Leyes Nuevas" y ordenó
agrupar a la población en "pueblos de indios", lo que derivó
en la organización de alcaldías mayores y corregimientos.
La capital del territorio guatemalteco ha estado en
cuatro sitios distintos, decididos durante la conquista y colonia:
Iximché (1524-27), Valle de Almolonga (1427-43), Valle de
Panchoy (1443-1773), Valle de La Ermita (de 1773 a la actualidad).
El período colonial concluyó el 15 de
septiembre de 1821, cuando las provincias de Centro América
declararon su emancipación del reino.
Los señoríos
Antes de la llegada de los españoles, el señorío
K'iche' ejercía el control del altiplano centro-occidental.
Su principal rival era el señorío Kaqchikel.
Reyes indígenas
Cahi Ymox, último rey de los kaqchikeles, y su
homólogo k'iche', Tepelul, murieron ahorcados
el 26 de mayo de 1540. Ambos eran descendientes de Oxlahu Tzii.
El último sitio
Tras inmurables fracasos, el 13 de marzo de 1697, Martín
de Urzúa y Arizmendi, al mando de cien hombres, logra la
conquista de Petén y la reducción de los itza'es.
1821-1847; independencia
y creación de la República
Dos son los mayores acontecimientos históricos
ocurridos en Guatemala durante el siglo XIX: la declaratoria de
independencia y el nacimiento de la República.
El 15 de septiembre de 1821, las provincias centroamericanas
alcanzaron sus soberanía territorial y política, al
decidir emanciparse de España tras casi cinco siglos de dominio
colonial.
A las 8 de la mañana de ese sábado, alrededor
de 50 personas atendieron a la convocatoria del jefe político,
Gabino Gaínza, para tratar "asuntos del mayor interés
que pueden ocurrir a la felicidad y la tranquilidad pública".
Tres horas más tarde, después de discusiones
a favor y en contra, se declaró la independencia del reino,
en un acto donde no hubo representantes del resto de provincias
del Istmo.
En la gesta no desempeñaron un papel determinante
mestizos, indígenas ni mujeres.
Fue el triunfo de una élite, integrada en particular
por los criollos (hijos de españoles nacidos en Guatemala).
Herencia de Carrera
El domingo 21 de marzo de 1847, el entonces "Gefe Supremo
del Estado de Guatemala", Rafael Carrera, erige a Guatemala como
"República Independiente", ocho años después
de la desaparición de la República de Centro América.
Por medio del decreto No. 15, Carrera determinó
que a Guatemala "le corresponde todo el poder de Nación independiente;
y se considera en toda la capacidad del cuerpo político".
Al mismo tiempo, Carrera suscribió un manifiesto
en que justificaba su decisión. Entre otras cosas, apuntó
que Guatemala contaba con "una población superior á
la de otras repúblicas del antiguo y el nuevo mundo; ocupa
un rico y extenso territorio (...); comprende 300 y más pueblos.
En una palabra, Guatemala abunda en todos los elementos
que constituyen el poder y la fuerza de los Gobiernos independientes".
Más que por la creación de la República,
Carrera es recordado como el gobernante que en 1859 firmó
un tratado con el gobierno británico, por el que le facilitó
el control del territorio de Belice.
"Los Próceres"
El acta de Independencia fue rubricada por Gabino Gaínza,
José Matías Delgado, Manuel A. de Molina, Mariano
de Larrave, Mariano de Aycinena y Mariano de Beltranena.
También firmaron el documento José Antonio
de Larrave, Pedro de Arroyave, José M. Calderón, Antonio
de Rivera, Ysidoro de Valle, José Domingo Diéguez
y Lorenzo de Romaña.
La república
La redacción del manifiesto suscrito por Rafael
Carrera se atribuye a Alejandro Marure. En el texto se consignan
los efectos negativos de no instaurar la República.
1871 y 1944; revoluciones
de marzo y octubre
Además de la fundación de Guatemala
como república, el 21 de marzo de 1847, dos de los mayores
hechos históricos desde la Independencia fueron los movimientos
revolucionarios de 1871 y 1944.
La reforma liberal comienza el 30 de junio de 1871,
cuando las fuerzas dirigidas por Miguel García Granados y
Justo Rufino Barrios ingresan triunfales a la capital. Con ello
se ponía fin a la hegemonía de los conservadores,
iniciada en 1839.
Durante el gobierno de García Granados, entre
otras cosas, se habilita el puerto de Champerico, Retalhuleu, para
facilitar las exportaciones de café.
Además, se mejora el servicio de correos y la
red de caminos, y se funda la Escuela Politécnica.
Legados suyos son el escudo y la bandera nacionales.
Barrios sustituye a García Granados el 4 de junio
de 1873. Durante su gestión se crean escuelas de artes y
oficios para obreros, y el Banco Nacional.
Es en ese período cuando se decreta la libertad
de cultos. De esa cuenta, se separa al Estado de la Iglesia Católica,
a la que se le expropian bienes, y se expulsa del país a
los jesuitas.
La gesta octubrista
Entre octubre de 1944 y junio de 1954, durante la llamada
"primavera democrática", Guatemala da el gran salto hacia
el siglo XX.
La Junta Revolucionaria de Gobierno, que terminó
con el ubiquismo, decreta el 28 de noviembre de 1944 la descentralización
del Ejecutivo y la autonomía universitaria y del poder judicial.
Mientras tanto, la administración de Juan José
Arévalo (1945-51) se caracteriza por la creación del
Código de Trabajo y del Instituto Guatemalteco de Seguridad
Social (IGSS), además de abolir las leyes que obligaban a
los indígenas a ser mano de obra barata en las fincas.
Al asumir la presidencia en 1951, Jacobo Arbenz Guzmán
no promete mucho: construir el puerto Santo Tomás, electrificar
al país e impulsar una reforma agraria.
Su labor queda truncada la noche del domingo 27 de junio
de 1954, cuando dimite, incapaz de conjurar las conspiraciones del
gobierno de EE.UU. y sus colaboradores locales.
Unión del Istmo
Justo Rufino Barrios siempre soñó con
la reunificación del Istmo. Con esa idea invadió El
Salvador, pero murió en la batalla de Chalchuapa, el 2 de
abril de 1885.
Los tiranos
Entre las revoluciones liberal y de octubre dos presidentes
gobernaron en conjunto 35 años: Manuel Estrada (1898-1920)
y Jorge Ubico (1931-1944).
Mujer Mártir
La muerte de la maestra María Chinchilla, en
junio de 1944, fue el preámbulo del movimiento que terminó
con los resabios del ubiquismo, en octubre de ese año.
1960-1996; los años del conflicto
armado interno
El 13 de noviembre de 1960, oficiales del Ejército
se alzan contra el presidente Miguel Ydígoras cansados de
la corrupción y en rechazo a que la CIA usara el país
para entrenar mercenarios anticastristas.
La rebelión prontamente es sofocada, pero quien
denuncia los planes estadounidenses, el coronel Carlos Paz Tejada,
mantiene viva la idea de formar una guerrilla y tomar el poder por
la vía armada.
Sus planes los ejecuta 16 meses después. El 11
de marzo de 1962, junto con otros 22 combatientes parte a la Sierra
de Chuacús. Dos días más tarde, el grupo es
copado y vencido por el Ejército.
A fines de ese año, nacen las Fuerzas Armadas
Rebeldes (FAR), de la fusión de los movimientos 13 de Noviembre,
20 de octubre y 12 de abril.
Para 1966, la guerrilla había sido derrotada
por segunda vez. En marzo de ese año, 28 dirigentes comunistas
son secuestrados, en el primer hecho de ese tipo en el continente.
La tercera etapa insurgente se inicia el 19 enero de
1972, cuando aparece el Ejército Guerrillero de los Pobres
(EGP). Siete años más tarde, en septiembre de 1979,
surge la Organización Revolucionaria del Pueblo en Armas
(Orpa).
Para 1981, el conflicto se había generalizado
a todo el país, pues operaban unos 18 frentes guerrilleros,
con alrededor de seis mil combatientes. La respuesta del Estado
no se hace esperar, y organiza diez brigadas militares.
En febrero de 1982, las FAR, EGP, Orpa y una facción
del comunista Partido Guatemalteco del Trabajo (PGT) se fusionan
en la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG).
Según el informe de la Comisión para el
Esclarecimiento Histórico (CEH), auspiciado por la ONU, los
civiles fueron los más afectados por el conflicto, en particular
entre 1978 y 1983. En esa época gobernaron los generales
Romeo Lucas, Efraín Ríos Montt y Oscar Mejía.
De acuerdo con la CEH, nueve de cada diez hechos violentos
fueron responsabilidad del Ejército.
El conflicto llegó oficialmente a su fin la noche
del 29 de diciembre de 1996, durante el gobierno de Alvaro Arzú.
Los gobiernos
Durante las más de tres décadas de conflicto
armado interno, Guatemala fue gobernada por nueve militares y cinco
civiles.
Las víctimas
Según la Comisión para el Esclarecimiento
Histórico (CEH), el 87% de las víctimas del conflicto
fueron personas de origen indígena.
Aspiraciones
Los acuerdos de paz contienen diversas metas relativas
a pueblos indígenas, crecimiento económico y reconciliación,
la mayoría de las cuales no se ha cumplido.
El país retornó a la
vida democrática en 1986
El 14 de enero de 1986, miles de personas acudieron
al estadio Mateo Flores para ser testigos de la entrega del poder
del general Oscar Humberto Mejía Víctores al civil
Marco Vinicio Cerezo Arévalo.
El simbólico acto marcó el retorno a la
institucionalidad democrática, luego de un largo período
de fraudes electorales y golpes de Estado.
El concertador
En un lustro de gestión (1986-1991), Cerezo tuvo
que conjurar dos asonadas militares, además de haber fracasado
en su intento de "concertar" a los guatemaltecos.
Su gobierno tiene el mérito de haber comenzado
la pacificación de Centroamérica, mediante los procesos
llamados "Esquipulas". No obstante, en su último año
de gestión, la frágil estabilidad económica
se trastocó. Ejemplo de ello es que la inflación sobrepasó
el 60%.
El golpista
El sucesor del democristiano Cerezo fue Jorge Serrano
Elías, quien impulsó el fallido "pacto social".
Debido a que no contaba con un partido fuerte, buscó
acuerdos con otras fuerzas.
Al fracasar, disolvió las cortes y el Congreso,
el 25 de mayo de 1993.
La situación fue revertida días después
y el gobernante tuvo que renunciar y refugiarse en Panamá,
donde aún vive. El principal mérito de su gestión
fue haber iniciado las negociaciones de paz con la guerrilla, en
1990.
De De León a Portillo
El 6 de junio de 1993, el Congreso designó a
Ramiro de León Carpio para completar el período de
Serrano. De León es recordado por su campaña para
depurar al organismo Legislativo.
A De León Carpio lo sustituyó Alvaro Arzú
Irigoyen, cuyo principal mérito fue la firma de la paz, el
29 de diciembre de 1996.
En su gestión se privatizaron los principales
servicios públicos y se impulsó la infraestructura
vial.
Alfonso Portillo, cuyo período termina el 14
de enero de 2004, relevó a Arzú. Su gobierno se ha
caracterizado por los constantes actos de corrupción y por
su incapacidad de buscar acuerdos con los diversos sectores sociales.
Error en año
En el "Rincón Cívico" del jueves
4 se consignó que Justo Rufino Barrios sustituyó a
Miguel García Granados en 1973.Sin embargo, el año
correcto es 1873. Ofrecemos disculpas a nuestros lectores.
¿Cuántos somos y dónde
vivimos los guatemaltecos?
Guatemala se extiende a lo largo y ancho de 108
mil 889 kilómetros cuadrados. En sus 22 departamentos viven
11 millones 237 mil 196 personas, según el XI Censo Nacional
de Población.
A esa cantidad, reportada por el Instituto Nacional
de Estadística (INE), habría que agregar un millón
172 mil 391 guatemaltecos residentes en Estados Unidos, según
estudios de la Organización Internacional para las Migraciones
(OIM).
Distribución geográfica
El departamento más poblado es Guatemala, con
dos millones 541 mil 581 habitantes, y el menos poblado, El Progreso,
con 139 mil 490. A su vez, esos departamentos son los que cuentan
con la mayor y menor cantidad de viviendas: 619 mil 636 y 36 mil
209, respectivamente.
Mientras en el municipio de Santa María Visitación,
Sololá, viven mil 919 personas en 400 hogares, el extremo
es el municipio de Guatemala, con 942 mil 348 habitantes y 238 mil
651 viviendas.
Esos datos los obtuvo el INE entre el 24 de noviembre
y el 7 de diciembre de 2002, en los censos XI de Población
y VI de Habitación.
El primer censo demográfico de la historia guatemalteca
se realizó en 1778, cuando la entonces colonia española
contaba con 396 mil 149 habitantes.
El aporte de los migrantes
A partir de 1980, entre 20 mil y 31 mil guatemaltecos
partieron en busca de llamado "sueño americano". Esos compatriotas
son ahora uno de los principales motores de la economía del
país.
La OIM estableció que sólo en 2002, los
migrantes en Estados Unidos enviaron US$1,579 millones, alrededor
de Q12,474 millones, suma que supera las exportaciones de café,
azúcar, banano y cardamomo.
De las remesas dependen hasta cuatro millones de personas
que integran unos 700 mil hogares.
Uno de cada tres connacionales vive en Los Angeles,
California (32.3%). Le siguen quienes se han asentado en Nueva York
(10.2%), Florida (7.8%), Washington DC (5.4%), Texas (3.9%) e Illinois
(2.6%).
En resumen, en el país y EE.UU. viven 12 millones
409 mil 587 guatemaltecos.
Migrantes
Según la Organización Internacional para
las Migraciones (OIM), el 11.6% de los guatemaltecos vive en el
extranjero, en particular en Estados Unidos.
En la Encuesta Nacional de Remesas Familiares 2003,
se expone que el 2% de la población emigra a tierras estadounidenses
cada año, y que el crecimiento demográfico es de entre
2.5% y 2.9% anual.
Pobres
De cada cien guatemaltecos, 57 son pobres o extremadamente
pobres, en particular los de origen indígena (71.9%), de
acuerdo con estadísticas de la ONU.
Un país multicultural, pluriétnico
y multilingüe
Guatemala es un crisol de culturas. En sus 108
mil 889 kilómetros cuadrados conviven los pueblos mestizo,
maya, xinca y garífuna, cada uno con idioma y rasgos particulares
que los diferencian entre sí.
Mientras hay presencia mestiza y de los descendientes
mayas en la mayor parte del país, los xincas se focalizan
en siete municipios y una aldea de Santa Rosa y Jutiapa. En la actualidad,
ese idioma lo hablan apenas entre 100 y 250 personas.
Entre tanto, los garinagu (plural de garífuna)
habitan en Livingston y Puerto Barrios, Izabal, adonde llegaron
el 25 de noviembre de 1802, encabezados por Marco Sánchez
Díaz, descendiente de esclavos africanos.
Multilingüe
El idioma oficial es el español, pero el país
es una especie de Torre de Babel, donde se hablan otros 24.
De los 22 idiomas de origen maya, los más extendidos
son el kiche' (31.2%), mam (23.1%), kaqchiquel (13.1%) y q'eqchi'
(12.1%). Mientras los que cuentan con menos población hablante
son el itza', sipakapense, tektiteko y uspanteko, con el 0.4
por ciento del total.
Con unos 30 mil hablantes, el chalchiteko es el más
nuevo de los idiomas oficializados, lo cual ocurrió el 18
de junio último. Se habla en Aguacatán, Huehuetenango,
territorio que comparte con los awakatekos.
A los idiomas de tronco mayense se unen el xinca, de
origen mexicano; y el garífuna, un híbrido de arawaco,
caribe, francés, inglés y vocablos técnicos
españoles.
Los más desfavorecidos
De la totalidad de indígenas, el 71.9 por ciento
es pobre o extremadamente pobre, según el Informe Nacional
de Desarrollo Humano del 2003, del Programa de Naciones Unidas para
el Desarrollo, PNUD.
Asimismo, son los más prolíficos, pues
en cada hogar nace un promedio de 6.2 niños, contra 4.6 de
las familias de otros grupos étnicos.
Además de ser los menos favorecidos en la distribución
de la riqueza, son los que menos acceso tienen a todos los servicios,
incluida la justicia.
Matemáticos
La maya fue la primera civilización que usó
el cero como concepto matemático. Desde el Preclásico
Tardío utilizó un sistema de numeración vigesimal.
Arqueología
En el país hay más de dos mil sitios arqueológicos.
Sin embargo, la mayoría es poco conocida y el Estado sólo
se limita a promover unos cuantos, como Tikal y Zaculeu.
Multilingüe
De los 30 idiomas de origen maya que existen, 22 se
hablan en Guatemala y nueve en México. Las cinco ramas idiomáticas
son: yukateca, ch'ol, q'anjob'al, mam y k'iche'.
¿Por qué Guatemala tiene
22 departamentos?
En Guatemala hay 22 departamentos y 331 municipios.
Esa distribución geográfica -administrativa es el
resultado de 23 cambios que han ocurrido desde 1825, cuando el país
era provincia de Centro América.
Cuatro años después de la independencia
de España, en 1825, Guatemala contaba con ocho departamentos:
Verapaz, Chiquimula, Guatemala-Escuintla, Suchitepéquez-Sololá,
Sacatepéquez-Chimal-tenango, Quetzaltenango, Soconusco y
Totonicapán-Huehuetenango.
El primer mapa político del país se elaboró
en 1832, cuando el jefe de Estado, Mariano Gálvez, encargó
el trabajo a Miguel Rivera Maestre.
Para 1838, ya había 13 departamentos, pues Guatemala-Escuintla
y Sacatepéquez-Chimaltenango fueron divididos en dos.
Además, Totonicapán absorbió a
Huehuetenango, y se crearon otros tres: Petén, Izabal y Mita.
Doce años más tarde, en 1850, volvió
a cambiar el mapa, al dividirse Sololá-Suchitepéquez
y suprimirse Mita y Soconusco. Las modificaciones continuaron en
1866, cuando se crean cinco departamentos más: Jutiapa, Santa
Rosa, Huehuetenango, San Marcos y Amatitlán.
Este último se forma debido al auge en la producción
de la grana y cochinilla, un tinte que se exportaba a gran escala.
Para 1877, el país ya estaba dividido en 22 partes,
porque se crearon Zacapa, Quiché, Jalapa y Retalhuleu, y
la Verapaz se fracciona en Alta y Baja.
El cambio más reciente se registra en 1935, durante
el régimen de Jorge Ubico, quien decide suprimir Amatitlán
y crear El Progreso.
Pérdida de territorio
Los principales cambios en la geografía ocurrieron
en 1859 y 1882, durante los gobiernos de Rafael Carrera y Justo
Rufino Barrios.
El primero firmó un tratado con el gobierno británico
por el que le facilitó el control de Belice.
Mientras, Barrios accedió a delimitar la frontera
con México. Consecuencia de ello, el país obtiene
Ocós (en San Marcos) y cede San Francisco Motozintla, San
Jerónimo, Santiago Acatenango y San Martín Mazapa,
además de una gran porción de la selva lacandona.
El más grande
Petén es el departamento con mayor extensión
territorial del país, con 35 mil 854 kilómetros cuadrados.
En sus 12 municipios viven 366 mil 735 personas.
El más nuevo
El municipio de La Tinta, en Alta Verapaz, es el de
más reciente creación. Hasta el 11 de noviembre de
1999 era una aldea de Panzós.
La mayor cantidad de municipios se concentra en Huehuetenango,
con 31. Entre tanto, en Izabal sólo existen cinco. El más
grande es San Andrés, en Petén, con ocho mil 874 kilómetros
cuadrados.
Los cinco símbolos de la nacionalidad
guatemalteca
Cada país cuenta con símbolos para
representar su cultura y aspiraciones. En Guatemala, ese es el caso
de la Bandera y el Escudo, el Quetzal, el Himno Nacional, la Monja
Blanca, la Ceiba y la Marimba.
La Bandera y el Escudo fueron creados en 1871, durante
el gobierno de Miguel García Granados. Casi un siglo después,
en 1968, el presidente Julio César Méndez reglamentó
algunos de sus detalles.
Ese año, se determinó que la franja blanca
representa pureza, paz, integridad, firmeza y luz, además
de la tierra en medio de dos océanos. Las franjas azules
significan justicia, verdad y fortaleza, así como el color
del cielo sobre Guatemala y los mares que la rodean.
El Escudo debe incluir ciertos elementos: dos rifles
y dos espadas de oro, enlazados con ramas de laurel. Al centro debe
llevar un pergamino con la inscripción "Libertad 15 de Setiembre
de 1821" con un quetzal sobre él.
Durante el régimen de García Granados
también se decidió que el quetzal fuera el ave símbolo.
En la actualidad, se le considera especie en peligro de extinción.
Rafael Alvarez Ovalle es el autor de la música
del Himno Nacional, estrenado el 14 de marzo de 1897.
Sin embargo, el nombre del autor del poema permaneció
en el anonimato hasta 1910, cuando se supo que era obra del cubano
José Joaquín Palma.
En más de un siglo, el himno sólo ha sido
modificado una vez: el 26 de julio de 1934, cuando el gramático
José María Bonilla Ruano le hizo algunas anotaciones.
Cinco meses antes, el presidente Jorge Ubico, luego
de consultar a prominentes botánicos, decidió que
la flor que identificara a los guatemaltecos fuera la Monja Blanca.
Esa planta forma parte de las más de 35 mil especies de orquídeas
que existen en el país.
Desde el 8 de marzo de 1955, la Ceiba Pentandra es el
árbol nacional. Muestra de su majestuosidad es que su copa
puede llegar a cubrir mil 600 metros cuadrados de superficie. El
símbolo más reciente es la marimba, por decisión
del Congreso de la República, el 1 de septiembre de 1999.
La monja
La Monja Blanca florece de diciembre a enero, y suele
ubicarse abajo de los árboles. Conserva la flor de cuatro
a seis semanas y llega a vivir más de 30 años.
El Himno
Por acuerdo gubernativo, el día del Himno Nacional
se celebra el 24 de octubre, pues ese día nació el
autor de su música, Rafael Alvarez Ovalle.
El Escudo
Las espadas significan justicia y soberanía;
el laurel, victoria. El quetzal es símbolo supremo de libertad.
El pergamino inmortaliza la fecha de la independencia.
La historia del Himno Nacional de
Guatemala
"Se carece en Guatemala de un Himno Nacional, pues
el que hasta ahora se conoce con ese nombre, no sólo adolece
de notables defectos, sino que no ha sido declarado oficialmente
como tal; y que es conveniente dotar al país de un himno
(...)".
De esa forma manifestaba, en 1896, el presidente José
María Reina Barrios la necesidad de que Guatemala contara
con una melodía patria que "por su letra y música
responda a los elevados fines en que todo pueblo culto presta a
esta clase de composiciones".
Al que Reina Barrios calificaba como de "notables defectos",
era el llamado Himno Popular, del poeta Ramón P. Molina,
y cuya música compuso Rafael Alvarez Ovalle. Debido a ello,
el gobernante convocó a un certamen para elegir una composición
que encarnara las aspiraciones del pueblo.
Así, el 19 de febrero de 1897 se eligió
una letra de autor anónimo y la música de Alvarez
Ovalle.
Guatemala ya tenía Himno Nacional. El estreno
de la pieza ocurrió la noche del domingo 14 de marzo de ese
año, en el teatro Colón.
No fue hasta 1911 cuando se supo que el "anónimo"
autor de la letra era el poeta cubano José Joaquín
Palma, quien llegó al país en 1873.
La letra del Himno se mantuvo inalterable hasta el 26
de julio de 1934, durante el régimen de Jorge Ubico Castañeda.
Debido a que se consideraba que el poema musicalizado
incluía, entre otras cosas, alusiones agresivas a España,
el gobernante decidió que debía mejorarse y encomendó
la labor a José María Bonilla Ruano. El filólogo
y educador jalapaneco introdujo las reformas y el Himno quedó
tal cual se canta en la actualidad.
En 1984 el gobierno militar de Oscar Mejía Víctores
instituyó el 24 de octubre como Día del Himno Nacional,
en honor del natalicio de Alvarez Ovalle.
Mientras tanto, el Congreso de la República determinó
en 1997 que es obligatorio que se interprete el Himno Nacional "en
los actos protocolarios de todas las dependencias del Estado (...),
así como en las entidades no gubernamentales y del sector
privado, en actos solemnes de la vida cívica, militar, política,
cultural, educativa y deportiva del país (...)".
Desconocido
Sondeos recientes apuntan a que el 73 por ciento de
los guatemaltecos, en particular los adultos, desconoce la letra
completa del Himno Nacional, deficiencia atribuida al sistema educativo,
pese a que una de sus características es la memorización.
Debido a ello, no se ha logrado cimentar el patriotismo
similar al de naciones vecinas, como México.
Estructura
El Himno Nacional consta de cuatro estrofas e igual
número de coros. Fue escrito en decasílabos, generalmente
formados por un tetrasílabo y un hexasílabo.
Los cuatro lugares en que ha estado
la capital del país
Desde que fue fundada por el conquistador español
Pedro de Alvarado, el 25 de julio de 1524, la capital de Guatemala
ha estado en cuatro sitios diversos: Iximché y en los valles
de Almolonga, Panchoy y la Ermita.
Alvarado anotó en una carta que envió
a Hernán Cortez, fechada 11 de abril de 1524: "Y vine en
dos días a esta cibdad de Guatemala", la cual en ese entonces
era el asiento del señorío cakchiquel.
Dos meses más tarde, el 25 de julio de 1524,
la primera ciudad conquistada se funda con el nombre de Santiago
de los Caballeros. En ese sitio del actual Chimaltenango estuvo
alrededor de tres años.
El 22 de noviembre de 1527, las autoridades del ayuntamiento,
a solicitud de Jorge de Alvarado, ordenan la realización
del primer trazo urbanístico en el valle Bulbuxyá
(Almolonga en náhuatl), que significa "donde brota el agua".
En ese lugar, los españoles se proponían
construir un hospital para atender a sus heridos. En el acto de
fundación se escogió como patrón de la ciudad
a Santiago el Mayor. El paraje elegido se encuentra en las cercanías
de Ciudad Vieja, Sacatepéquez.
En septiembre de 1541 (unos dicen que el fue día
10, otros que el 11) la ciudad fue destruida por una corriente de
piedras y lodo que bajó del volcán.
El 10 de marzo de 1543, Juan Bautista Antonelli inició
los trabajos de reconstrucción de la capital del Reino de
Goathemala, en el Valle de Panchoy, en la actual Antigua Guatemala.
Casi dos siglos y medio estuvo la ciudad en el sitio,
hasta la "fatídica hora nona (...)" en que "sobrevino un
movimiento de tierras que asustó a los habitantes", como
consignó el escribano José Laparte.
En la "fatídica hora" ocurrieron los terremotos
de Santa Marta, los cuales destruyeron Santiago de Guatemala, en
julio de 1773.
Por medio de la Real Cédula del 21 de septiembre
de 1775, se aprobó el traslado de la capital al valle de
La Ermita o de La Virgen. Además, por Real Orden del 23 de
mayo del año siguiente, recibió el nombre oficial
de Nueva Guatemala de la Asunción.
A partir de entonces, es la capital del país
y la cabecera del departamento de Guatemala.
Iximché
Antes de la llegada de los españoles, el centro
político de los kaqchikeles era Iximché, una fortaleza
que aún existe en la actual Tecpán Guatemala, Chimaltenango.
Almolonga
Beatriz de la Cueva, segunda esposa de Pedro de Alvarado,
murió en la inundación provocada por el volcán
de Agua en la segunda capital del país.
Santiago
Entre 1821 y 1834, fue la capital de la Federación
Centroamericana. En Santiago de Guatemala se fundó en 1676
la actual Universidad de San Carlos.
El 182 aniversario de la independencia
de España
Hoy se celebra el 182 aniversario de la independencia
centroamericana de la corona española, fecha que debe servir
para reflexionar sobre el significado de ese hecho histórico,
el cual tendría que haber sido el cimiento de la guatemalidad.
Distraídos por la crisis económica o de
seguridad, muchos de los 12 millones 409 mil 587 guatemaltecos (incluidos
el millón 172 mil 391 que viven en Estados Unidos) tendrían
pocos motivos para celebrar el aniversario patrio.
Sin embargo, el día es propicio para recordar
al capitán quiché Tecún, nieto (Umán)
de Kikab, quien en desigual batalla, en febrero de 1524, murió
ante el conquistador.
Además, no se debe perder de vista que la gran
mayoría de habitantes de la Quauhtemallan multicultural,
pluriétnico y multilingüe, representan más del
70% de los pobres o extremadamente pobres del país.
Ello, porque la esencia del Estado ha sufrido pocas
alteraciones, con todo y las reformas impulsadas por los liberales
que triunfaron en 1881 y los demócratas de la década
de 1944 a 1954.
Guatemala no sólo es una extensión de
108,889 kilómetros cuadrados, sino un conjunto de valores
cívicos, éticos y morales en permanente desarrollo
y promoción.
También es una especie de Torre de Babel en la
que, además del español, se hablan 22 idiomas de origen
maya, a los que se suman el garífuna y el xinca.
La bandera y el escudo, el quetzal, el Himno Nacional,
la monja blanca, la ceiba y la marimba son los principales símbolos
que identifican a los guatemaltecos. Pero a ellos se debería
sumar la solidaridad y el empeño por construir un país
menos desigual.
Este 15 de septiembre también debe haber tiempo
para recordar el éxodo y el holocausto, producto de 36 años
de conflicto armado interno, cuyas causas deberían comenzar
a ser resueltas por medio de los ya casi olvidados acuerdos de pacificación,
suscritos el 29 de diciembre de 1996.
En suma, la efemérides es propicia para profundizar
el análisis y trazar nuevos derroteros para Guatemala.
Independiente
El sábado 15 de septiembre de 1821, las provincias
de Centroamérica decidieron emanciparse de España,
después de casi tres siglos de dominio colonial.
La República
El 21 de marzo de 1947, el "Gefe Supremo del Estado",
Rafael Carrera, erigió a Guatemala como "República
Independiente".
El conflicto
Entre 1960 y 1996, el país se desangró
en un largo conflicto armado interno, durante el cual fue gobernado
por nueve militares y cinco civiles.
La división de poder en la
República de Guatemala
Guatemala se define como un Estado unitario, con
un Gobierno central, una Carta Magna y un sólo sistema legal,
pero que distribuye el poder en tres organismos distintos: Ejecutivo,
Legislativo y Judicial.
Por mandato de la Constitución, ninguna de esas
ramas puede estar subordinada a otra u otras, como garantía
de democracia y gobernabilidad. Además, cada una está
dirigida por personas distintas, electas para un período
específico.
Organismo Ejecutivo
A este organismo le compete la función administrativa
y la ejecución de las políticas del gobierno.
Su autoridad superior es el Presidente de la República,
electo por voto secreto, junto con el vicepresidente, para un período
de cuatro años.
Su estructura incluye doce Ministerios: Agricultura,
Comunicaciones, Cultura, Economía, Educación, Energía,
Finanzas, Gobernación, Defensa, Relaciones Exteriores, Salud,
Trabajo y Ambiente.
A ellos se suman 13 secretarios de Estado, encargados
de tareas diversas como análisis, comunicación y planificación.
Organismo Legislativo
Entre otras funciones, el Congreso debe legislar, fiscalizar
y decretar impuestos, aprobar el presupuesto de la Nación,
así como "declarar la guerra y aprobar e improbar los tratados
de paz".
El Legislativo está integrado por 116 diputados,
pero ese número crecerá a 158 a partir del 14 de enero
de 2004. Los representantes ante el llamado ente "más democrático"
llegan al cargo por medio del voto.
Ningún departamento de la república está
excluido de tener representación en el Congreso.
Organismo judicial
Su máxima autoridad es la Corte Suprema de Justicia
(CSJ), integrada por trece magistrados que integran las cámaras
penal, civil y de amparos y antejuicios. La elección de sus
autoridades la efectúa el Congreso cada seis años.
El judicial además lo integran juzgados, tribunales
y salas de apelaciones que conocen procesos del orden penal, civil,
familia, administrativo, menores y trabajo.
El poder público también lo ejercen las
331 corporaciones municipales, electas por sufragio universal.
Ejecutivo
Los únicos miembros de este ente electos para
4 años son el presidente y el vicepresidente. El resto de
sus miembros es designado sin un tiempo específico.
Legislativo
Entre otros órganos, el Congreso lo integran
el pleno, la junta directiva, el presidente, la comisión
permanente, las comisiones y la junta de jefes de bloque.
Judicial
La Presidencia del Organismo Judicial se decide entre
sus 13 miembros. Su titular no puede ejercer el cargo más
de 12 meses.
El presidente es la cabeza
del Organismo Ejecutivo
El Organismo Ejecutivo cuenta con una ley propia
que norma su organización, atribuciones y funcionamiento.
Su autoridad superior es el presidente de la República, cuyo
período no se puede extender por más de cuatro años.
Este organismos también lo integran la Vicepresidencia
de la República, trece ministerios, quince secretarías,
seis fondos sociales, tres autoridades que se encargan del manejo
sustentable de igual número de lagos, dos comisiones, tres
consejos nacionales, una coordinadora, dos entidades dedicadas al
servicio civil y 22 gobernaciones.
Atribuciones del presidente
El primer mandatario "es el comandante en jefe del Ejército,
representa la unidad nacional y deberá velar por los intereses
de toda la población".
La Constitución determina 25 funciones para el
gobernante. Entre ellas, "presidir el Consejo de Ministros y ejercer
la función de superior jerárquico de los funcionarios
y empleados públicos".
Además, debe "administrar la hacienda pública
con arreglo a la ley", ejercer el mando de toda fuerza pública,
así como sancionar, promulgar, ejecutar y hacer que se ejecuten
las leyes. El gobernante tiene obligación de informar de
su trabajo al Legislativo.
La figura del vicepresidente
El vicepresidente es el coordinador de ocho gabinetes
de gobierno: económico, de seguridad, de cooperación
para la paz, social ministerial, social de fondos, ambiental, de
préstamos y de modernización.
Entre los programas que ejecuta se incluye uno llamado
"Fortalecimiento de Micronutrientes a la Sal".
En caso de falta temporal o absoluta del gobernante,
el vicepresidente lo sustituirá, según el artículo
189 de la Carta Magna.
Apoyo complementario
Ninguna secretaría, salvo la de Coordinación
Ejecutiva, podrá ejercer funciones propias de otros ministerios
e instituciones oficiales.
Buena parte del gasto social está a cargo de
diversos fondos, como el de la Paz, de Inversión Social y
de Tierras.
Legado
El 28 de noviembre de 1944, la Junta Revolucionaria
de Gobierno (JRG) decretó la descentralización del
Organismo Ejecutivo y la autonomía de los poderes del Estado.
Además, creó la figura del vicepresidente de la República
y se anuló la reelección presidencial. La JRG la integraron
Jorge Toriello Garrido, Jacobo Arbenz Guzmán y Francisco
Javier Arana.
Ministerios
Agricultura, Comunicaciones, Cultura, Economía,
Educación, Energía, Finanzas, Gobernación,
Defensa, Relaciones Exteriores, Salud, Trabajo y Ambiente.
El Organismo judicial
y la aplicación de justicia
"Corresponde a los tribunales de justicia la potestad
de juzgar (...). Los magistrados y jueces son independientes en
el ejercicio de sus funciones y únicamente están sujetos
a la Constitución (...) y a las leyes", señala la
Constitución.
El Organismo Judicial (OJ) es una de las ramas en que
se distribuye el poder en el país, junto al Ejecutivo y el
Judicial.
La máxima autoridad del OJ es la Corte Suprema
de Justicia (CSJ), integrada por trece magistrados, electos por
el Congreso de la República para un período de cinco
años, de entre una lista de 26 candidatos. El presidente
de la CSJ dura un año en el cargo y no puede ser reelecto.
Las propuestas para integrar la CSJ surgen de una Comisión
de Postulación, que integran un representante de los rectores
de las universidades del país, de los decanos de las facultades
de Derecho, del Colegio de Abogados y de los magistrados titulares
de la Corte de Apelaciones.
¿Quiénes ejercen jurisdicción?
La jurisdicción es única y la ejercen
los siguientes órganos: la CSJ y sus cámaras, la Corte
de Apelaciones, la Magistratura de Menores, el Tribunal de lo Contencioso-Administrativo
y el Tribunal de Segunda Instancia de Cuentas. Esa función
también recae en los juzgados de primera instancia, de menores
y de Paz.
El imperio de la ley
Según la ley del OJ, "contra la observancia de
la ley no puede alegarse ignorancia, desuso, costumbre o práctica
en contrario".
Además, establece que "el imperio de la ley se
extiende a toda persona, nacional o extranjera, residente o en tránsito,
salvo las disposiciones del derecho internacional aceptadas por
Guatemala, así como a todo el territorio de la República".
Presupuesto
De acuerdo con la Constitución, al OJ se le deberá
asignar "una cantidad no menor del dos por ciento del Presupuesto
de Ingresos Ordinarios del Estado".
En el período 2003, las cortes recibieron Q822
millones para funcionar. Para el 2004 solicitaron Q1,300 millones,
pero el Ministerio de Finanzas les ha ofrecido Q559 millones, lo
cual equivale al 43% de sus necesidades.
Grupos civiles de presión
En Guatemala, hasta nueve de 10 crímenes no son
castigados por el sistema judicial. Entre otras razones, por la
deficiente investigación del Ministerio Público y
de la Policía Nacional Civil.
Debido a los altos índices de impunidad, desde
principio de los años '90 surgieron grupos civiles de presión.
Esa organizaciones también se dedican a fiscalizar el sistema
de justicia.
Entre esas entidades destacan la Fundación
Myrna Mack, Madres Angustiadas y Familiares, y Amigos contra la
Delincuencia y el Secuestro.
Funciones e integración del
Congreso de la República
La República de Guatemala está organizada
bajo un sistema de gobierno republicano democrático y representativo,
cuya soberanía la delega el pueblo en los Organismos Legislativo,
Ejecutivo y Judicial.
El Congreso de la República tiene sus orígenes
en el acta de Independencia del 15 de septiembre de 1821.
En el segundo punto de ese documento se anota: "Que
se proceda a elegir diputados y representantes suyos y estos concurrirán
a esta Capital a formar el Congreso (...) que deba decidir el punto
de independencia y fijar en caso de acordarla, la forma de gobierno
y ley fundamental que la debe regir".
Funciones
Entre otras atribuciones, el Congreso debe decretar,
reformar y derogar leyes, en beneficio de la población. También,
fiscalizar la administración pública, interpelar a
los ministros de Estado y citar a funcionarios de otros rangos.
Además, aprueba, modifica o imprueba el Presupuesto
de ingresos y egresos del Estado. Otras de sus funciones son crear
impuestos, nombrar comisiones de investigación en asuntos
específicos, así como elegir al Procurador de los
Derechos Humanos y a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
Integración
El actual Legislativo está integrado por 113
representantes, electos en sufragio universal y secreto, para un
período de cuatro años que concluye el 14 de enero
del 2004. A partir de ese día, el Congreso ampliará
el número de sus miembros a 158.
Sus órganos más importantes son el pleno,
la junta directiva, la Presidencia, la Comisión Permanente,
comisiones específicas y junta de jefes de bloque. El 13%
de los diputados es de origen indígena. Las mujeres son el
7%.
Las organizaciones que tienen representación
parlamentaria son: Frente Republicano Guatemalteco (FRG), Partido
de Avanzada Nacional (PAN), Alianza Nueva Nación (ANN), Partido
Libertador Progresista (PLP), Unión Democrática (UD),
Democracia Cristiana (DC), Partido Unionista (PU), Partido Patriota
(PP) y Unidad Nacional de la Esperanza (UNE).
"Aplanadoras"
Desde 1986, con el restablecimiento de la democracia,
el Congreso ha sido dominado por las llamadas "aplanadoras" parlamentarias.
Ese ha sido el caso, en su momento, de la Democracia Cristiana (DC),
el Partido de Avanzada Nacional (PAN) y el Frente Republicano Guatemalteco
(FRG).
Según politólogos, eso no se ha traducido
en trabajo eficiente y de provecho para la población, lo
cual ha provocado el desprestigio del organismo. Debido a ello,
grupos cívicos han iniciado campañas para que en los
comicios del 9 de noviembre los electores eviten que un solo partido
controle el Congreso.
Poder soberano
Una de las principales funciones del Congreso es la
de decretar, reformar y derogar leyes. Es considerado el organismo
"más democrático".
Instituciones de control
en el Estado de Derecho
Por ley, existen instituciones encargadas de velar
por el funcionamiento de los pode-res del Estado, como la Corte
de Constitucionalidad (CC), la Procuraduría de Derechos Humanos,
(PDH), la Contraloría General de Cuentas de la Nación
(CGCN) y el Ministerio Público (MP).
Velar por el orden constitucional
La CC es un tribunal permanente cuya función
esencial es la defensa del orden constitucional. Este organismo
se integra con cinco magistrados titulares e igual número
de suplentes.
Sus miembros los designa la Corte Suprema de Justicia
(CSJ), el Congreso, el Presidente de la República, la Universidad
de San Carlos de Guatemala (Usac) y el Colegio de Abogados. Los
magistrados de la CC duran cinco años en sus funciones.
Procuraduría de Derechos humanos
El procurador de los Derechos Humanos es nombrado por
el Congreso de la República para un período improrrogable
de cinco años.
Entre otras atribuciones, le corresponde investigar
las denuncias sobre violaciones a las garantías individuales.
Además, "recomendar privada o públicamente
a los funcionarios, la modificación de un comportamiento
administrativo objetado".
Los antecesores de Sergio Morales, actual procurador,
son Julio Arango, Jorge García Laguardia, Ramiro de León
Carpio y Gonzalo Menéndez de la Riva.
Fiscalización de los fondos
La función principal de la CGCN es establecer
la forma en que obtienen, gastan o invierten sus fondos todos los
organismos del Estado.
También fiscaliza a los municipios, entidades
descentralizadas y autónomas, así como a cualquier
persona que reciba fondos del Estado o que haga colectas públicas.
El Congreso es el encargado de elegir al contralor general,
el cual desempeña el cargo por cuatro años.
El MP y el Estado de Derecho
Al MP, entre otras atribuciones, le corresponde promover
la persecución penal, dirigir a la Policía en la investigación
de hechos delictivos y "preservar el Estado de Derecho y el respeto
a los derechos humanos, efectuando las diligencias necesarias ante
los tribunales de justicia".
El fiscal general y jefe del MP es nombrado por el presidente
de la República para un período de cuatro años.
¿Autónomos?
Opositores políticos y grupos civiles consideran
que los entes de control del Estado no desempeñan sus funciones
con plena autonomía. Muestra de ello son las críticas
contra resoluciones recientes de la Corte de Constitucionalidad.
Además, señalan la poca eficiencia del
Ministerio Público y de la Contraloría de Cuentas.
De momento, reconocen que sólo la oficina del Procurador
de los Derechos Humanos, pese a las carencias financieras, efectúa
su trabajo conforme las atribuciones que le confiere la Constitución
Política de la República.
Constitución de 1985, Ley fundamental
de la República
Los derechos sociales, cívicos y políticos,
así como las obligaciones del Estado y de los guatemaltecos
están normados en la Constitución de la República,
sancionada el 31 de mayo de 1985, por la Asamblea Nacional Constituyente
(ANC).
Las raíces legales del Estado se pueden ubicar
en las Bases Constitucionales de la República de Centroamérica,
decretadas el 22 de noviembre de 1824, tres años después
de la Independencia de la corona española.
Ese documento se mantuvo vigente hasta diciembre de
1839, cuando la Asamblea Constituyente del Estado de Guatemala promulgó
la Ley Constitutiva del Poder Ejecutivo, la Ley Constitutiva del
Supremo Poder Judicial y la Declaración de los Derechos del
Estado y sus habitantes.
Doce años más tarde, en octubre de 1851,
la Asamblea emitió el Acta Constitutiva de la República
de Guatemala que no reconocía la división de poderes,
sino sólo un "Gefe" supremo.
Normas democráticas
La actual Carta Magna fue decretada por la ANC, durante
el régimen militar de Oscar Mejía Víctores.
En el gobierno de facto previo, dirigido por Efraín Ríos
Montt (1982-83), no hubo Constitución, sino un Estatuto Fundamental
de Gobierno.
El texto constitucional vigente está compuesto
de 308 artículos, de los cuales 27 son transitorios. En éste
se establece que el Estado "se organiza para proteger a la persona;
su fin supremo es la realización del bien común".
El Estado también tiene por deber "garantizarle
a los habitantes (...) la vida, la libertad, la justicia, la seguridad,
la paz y el desarrollo integral de la persona".
Además, la Carta Magna garantiza el pluralismo
ideológico, lo que representa un avance en la convivencia
democrática, pues ninguna persona o grupo puede ser perseguido
por sus ideas.
La Constitución de 1985, entre otras novedades,
creó la Corte de Constitucionalidad, el Tribunal Supremo
Electoral y la oficina del Procurador de los Derechos Humanos.
Esas instituciones, en su orden, garantizan el respeto
al texto legal, procesos electorales libres y los derechos individuales
de los guatemaltecos.
Reformas frustradas
En diciembre de 1996, la guerrilla y el gobierno de
Alvaro Arzú convinieron en la necesidad de realizar reformas
a la Constitución, para incorporar a ésta el espíritu
de los acuerdos de paz.
Así, el domingo 16 de mayo los guatemaltecos
acudieron a las urnas para aprobar o rechazar un conjunto de 50
enmiendas a la Carta Magna, relacionadas con interculturalidad,
Ejército y el Organismo Judicial, entre otras. Al final,
aunque con escasa participación, se impuso el no.
Nacionalidad y ciudadanía,
conforme a la Constitución
"Son guatemaltecos de origen los nacidos en el
territorio de la República de Guatemala, naves y aeronaves
guatemaltecas y los hijos de padre o madre guatemaltecos, nacidos
en el extranjero", establece el artículo 144 de la Carta
Magna.
No se incluye dentro de esa categoría a los hijos
de los diplomáticos que desempeñen cargos en el país.
La Constitución de la República remarca
que no se puede privar de su nacionalidad a ningún guatemalteco
de origen.
También se define como guatemaltecos "a los nacionales
por nacimiento, de las repúblicas que constituyeron la Federación
de Centroamérica, si adquieren domicilio en Guatemala" o
si manifiestan ese deseo ante una autoridad competente.
Naturalización y ciudadanía
Cualquier nacido en otro país puede optar a ser
guatemalteco por naturalización. Al ser aprobada la solicitud,
tiene los mismos derechos que el resto de la población, salvo
las excepciones que establece el texto constitucional.
Hasta llegar a la mayoría de edad, que la ley
establece en 18 años, nadie es definido como ciudadano guatemalteco.
Entre otros derechos, los ciudadanos pueden elegir a sus autoridades
por medio del sufragio universal y secreto.
Derechos
El Estado tiene la obligación de garantizar a
todos los habitantes "el derecho a la vida, la libertad, la justicia,
la seguridad, la paz y el desarrollo integral", de acuerdo con el
artículo 2 constitucional.
Entre los derechos individuales, la ley establece que
todos somos "libres e iguales en dignidad y derechos", sin importar
edad, sexo, origen étnico y social, y confesión religiosa.
Además, cualquier guatemalteco tiene derecho a expresar opiniones,
sin temor a ser perseguido o molestado.
También se garantiza, entre otras cosas, la libertad
de locomoción, trabajo, alimentación y la salud. En
caso de haber desobedecido las leyes, "nadie podrá ser condenado,
ni privado de sus derechos, sin haber sido citado, oído y
vencido en proceso legal ante juez o tribunal competente".
Deberes y derechos cívicos y políticos
Los guatemaltecos deben "servir y defender a la Patria,
cumplir y velar porque se cumpla la Constitución (...), trabajar
por el desarrollo cívico, cultural, moral, económico
y social (...), contribuir a los gastos públicos, obedecer
las leyes", respetar a las autoridades y prestar servicio militar
o social.
Además, pueden "elegir y ser electos, (...) optar
a cargos públicos, participar en actividades políticas
y defender el principio de alternabilidad y no reelección
en el ejercicio de la Presidencia de la República". Lo anterior
figura en los artículos 135 y 136 de la Constitución.
Derechos y obligaciones
de los guatemaltecos
El Estado está obligado a proteger a todos
los guatemaltecos, según establece la Constitución
Política de la República, la cual consigna, además,
que "toda persona tiene derecho a hacer lo que la ley no prohíbe".
En la ley fundamental de la República se lee,
por ejemplo, que todos los guatemaltecos "son libres e iguales en
dignidad y derechos" y que ninguno puede ser discriminado por su
condición social o de género.
Los guatemaltecos también tienen derecho a la
libre locomoción, al acceso a los tribunales, a expresar
su pensamiento de forma libre y a la reunión pacífica,
entre otros 46 preceptos recopilados en el capítulo que se
denomina Derechos Humanos.
Se garantizan, además, los derechos sociales.
Entre otros: la protección de la familia, de los niños,
los ancianos y los minusválidos.
La Carta Magna también menciona el derecho a
la cultura, a la identidad cultural y la protección del arte,
folclore, y artesanías e industrias tradicionales.
Establece que el Estado debe fomentar de creación
de parques nacionales, reservas y refugios naturales, así
como proteger las tradiciones, costumbres y forma de vivir de las
poblaciones indígenas de ascendencia maya.
Educación, salud y trabajo
El Estado está obligado a proporcionar educación
a los guatemaltecos y garantizar su salud sin discriminación
alguna.
El trabajo es "un derecho de la persona y una obligación
social", establece el artículo 101 de la Constitución.
Existen también los derechos y deberes cívicos
y políticos. Entre ellos, servir y defender a la Patria,
cumplir y velar porque se cumpla la Constitución, y trabajar
por el desarrollo cívico, cultural, moral, económico
y social de los guatemaltecos.
Uno de los seis deberes y derechos políticos
es el voto, para el que están habilitados al rededor de cinco
millones de personas, para los comicios del 9 de noviembre.
Cualquier ley o disposición "serán nulas"
si disminuyen, restringen o tergiversan los derechos garantizados
en la Ley Superior.
El sufragio
"El voto es un derecho y un deber cívico inherente
a la ciudadanía. Es universal, secreto, único, personal
y no delegable", establece el artículo 12 de la Ley Electoral
y de Partidos Políticos.
Ese cuerpo legal también establece que ningún
ciudadano podrá ser obligado, directa o indirectamente "a
votar, o a hacerlo por determinado candidato, planilla o partido
político".
Los únicos guatemaltecos que tienen prohibido
ejercer el sufragio son los miembros del Ejército y de los
cuerpos policíacos.
Tampoco pueden votar "quienes estén suspendidos
en el ejercicio de sus derechos ciudadanos o hayan perdido la ciudadanía",
según el artículo 15 de la norma electoral.
Las organizaciones políticas
y su función democrática
Cualquier guatemalteco mayor de edad tiene derecho
a optar a un cargo de elección popular, salvo las excepciones
que determina la ley. Los canales que puede utilizar son los partidos
políticos y los comités cívicos electorales.
Los partidos pueden participar en elecciones municipales,
legislativas para el Congreso de la República y el Parlamento
Centroamericano (Parlacen), y presidenciales, mientras que los comités
cívicos sólo pueden postular candidatos a corporaciones
municipales.
Esos dos formas de organización son definidas
como intermediarias entre la población y el poder.
Los partidos
Los partidos son instituciones de derecho público,
con personalidad jurídica y de duración indefinida.
Para constituir una organización de ese tipo
se requiere un mínimo de un afiliado por cada dos mil habitantes,
cada uno en el pleno de los derechos políticos que establece
la Constitución.
Entre otros derechos, los partidos deben ser financiados
por el Estado "a razón de dos quetzales por voto (...) siempre
que haya obtenido no menos del cuatro por ciento del total de sufragios
válidos" en los comicios precedentes. Su representación
legal recae en el secretario general.
En la actualidad, existen 22 partidos, de los cuales
sólo 20 postularán candidatos para algún puesto
en los comicios del 9 de noviembre. Tres organizaciones coaligadas
y 11 en lo individual inscribieron binomio presidencial.
Otra forma de participación
Los comités cívicos son organizaciones
de carácter temporal, cuya función es "representar
corrientes de opinión pública, en procesos electorales
correspondientes a gobiernos municipales". Quedan disueltos, de
manera automática, al finalizar el proceso de elecciones.
Para formar una organización de ese tipo, en
el municipio de Guatemala se necesitan mil empadronados, 500 en
las cabeceras departamentales y 100 en los municipios restantes,
para completar los 331 existentes en el país. Para las elecciones
de noviembre, 185 comités solicitaron su inscripción
al Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Organo rector
La máxima autoridad en materia de comicios es
el Tribunal Supremo Electoral (TSE), ente independiente y "no supeditado
a organismo alguno del Estado", según el artículo
121 de la Ley Electoral y de Partidos Políticos.
El TSE se integra con cinco magistrados titulares y
cinco suplentes, quienes son electos por el Congreso de la República,
de una nómina de 30 candidatos, para un período de
seis años.
Sus funciones incluyen: velar por el cumplimiento de
la Constitución; convocar y organizar los procesos electorales;
declarar el resultado y la validez de los comicios, y adjudicar
los cargos de elección popular.
El TSE, garante de procesos electorales
con transparencia
En diciembre de 1985, la Asamblea Nacional Constituyente
(ANC) promulgó la Ley Electoral y de Partidos Políticos,
con el objetivo de afianzar la democracia a través de comicios
periódicos y no fraudulentos.
La medida dio cumplimiento al artículo 223 constitucional,
que establece: "Todo lo relativo al sufragio, los derechos políticos,
organizaciones políticas, autoridades y órganos electorales
y proceso electoral", debe ser regulado por una ley específica.
El órgano electoral
La Ley Electoral y de Partidos Políticos es la
norma que define las atribuciones y obligaciones del Tribunal Supremo
Electoral (TSE), el cual es "independiente y no supeditado a organismo
alguno del Estado".
El TSE se integra con cinco magistrados titulares y
cinco suplentes, electos por el Congreso de la República
para un período de seis años.
El órgano electoral tiene 20 funciones y atribuciones,
entre ellas, velar por el cumplimiento de la Constitución
y las leyes; convocar y organizar procesos electorales; cumplir
y hacer que se cumplan las disposiciones legales sobre organizaciones
políticas; y resolver acerca de la inscripción, sanciones
y cancelación de organizaciones de ese ámbito.
La oficina específica del TSE para la inscripción
de candidatos es el Registro de Ciudadanos (RC), el cual también
debe acopiar las estadísticas electorales.
Además, integran el TSE las juntas electorales
departamentales y municipales, que deben velar por el proceso electoral
en sus respectiva jurisdicción.
Los números
En los comicios del domingo 9 de noviembre participarán
17 partidos políticos y más de 180 comités
cívicos electorales, convocados desde el 16 de mayo para
solicitar inscripción de candidatos. Tienen derecho a ejercer
el sufragio alrededor de cinco millones de ciudadanos.
Para esa actividad, el TSE planea habilitar mil 286
lugares de votación, en donde se ubicarán 10 mil mesas
para recibir el sufragio de los electores.
Comicios vigilados
Las elecciones del domingo 9 de noviembre serán
las más vigiladas de la historia reciente del país.
Debido al temor de que se produzcan hechos que alteren
los resultados, diversos grupos civiles locales y organizaciones
de la comunidad internacional han comenzado a monitorear el proceso
electoral.
En conjunto, podrían solicitar ante el Tribunal
Supremo Electoral (TSE) la acreditación de hasta mil observadores.
Destacan el Mirador Electoral 2003, una coalición
de grupos civiles guatemaltecos, así como la Organización
de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea (UE).
El voto, procedimiento para delegar
el poder público
Participar en los procesos electorales es un deber
y derecho políticos de los ciudadanos. "Sufragio es el voto
que se emite en una elección política o en una consulta
popular", establece la Ley Electoral y de Partidos Políticos.
El vocablo "voto" proviene del latín "votum",
el cual debía entenderse en "el sentido de ofrenda o promesa
hecha a los dioses". Mientras tanto, la voz "sufragio" se origina
en el latín "sufragium", que puede traducirse como "ayuda,
favor o socorro".
En la actualidad, voto y sufragio son considerados sinónimos
y se refieren al procedimiento por medio del cual los ciudadanos
"designan a quienes hayan de ocupar determinados cargos públicos",
de entre diversas opciones políticas, sean éstas partidos
o comités cívicos.
Procedimiento
"Los ciudadanos gozan de absoluta libertad para emitir
su voto y nadie podrá, directa o indirectamente, obligarlos
a votar, o a hacerlo por determinado candidato, planilla o partido
político", establece la Ley Electoral y de Partidos Políticos.
Sólo quienes se hayan empadronado o actualizado
sus datos en el Tribunal Supremo Electoral (TSE) hasta el 9 de agosto
podrán ejercer el derecho al voto.
No tienen derecho al sufragio los miembros de los cuerpos
de seguridad (Ejército y Policía) ni quienes estén
suspendidos en sus derechos ciudadanos o hayan perdido la ciudadanía.
Para los comicios generales del domingo 9 de noviembre,
el TSE ha convocado 5 millones 73 mil 290 ciudadanos para que asistan
a las urnas.
Ese día, cada votante recibirá cinco papeletas,
cada una de distinto color: blanco, para la elección de presidente
y vicepresidente; celeste, diputados distritales; verde, diputados
por lista nacional; gris, Parlamento Centroamericano (Parlacen);
y rosado, para corporaciones municipales.
"Debe marcarse en un sólo cuadro con una "x",
un círculo u otro signo. Cualquier señal que abarque
otros cuadros o cualquier apunte o modificación anulará
el voto", norma el artículo 61 del reglamento de la Ley Electoral
y de Partidos Políticos.
Contra la manipulación
La ley prohíbe que se obligue, directa o indirectamente,
a votar por determinado candidato, partido o comité cívico.
Sin embargo, crecen las denuncias sobre las presiones que ejercen
determinadas organizaciones políticas o dirigentes de éstas
contra diversos segmentos de la población, en particular
de áreas rurales.
Debido a ello, agrupaciones civiles han intensificado
sus esfuerzos para que la ciudadanía no se deje manipular.
Así, proponen lo que se ejerza el denominado
"voto consciente", que se resume en ceder a los chantajes ni presiones,
sino meditar antes de acudir a las urnas.
El voto responsable; aporte cívico
a la gobernabilidad
En los comicios del domingo 9 de noviembre se decide
el futuro del país hasta el 14 de enero de 2008. Debido a
ello, diversas organizaciones civiles pretenden influir en el ánimo
de la ciudadanía, para que no se equivoque al acudir a las
urnas.
Es un llamado al "voto consciente", en el que coinciden
el Tribunal Supremo Electoral (TSE), la Asociación de Mujeres
Mayas "Moloj", el Frente Cívico por la Democracia y el Comité
Coordinador de Asociaciones Agrícolas, Comerciales, Industriales
y Financieras (Cacif).
También se han sumado Rigoberta Menchú,
premio Nobel de la Paz, el Procurador de los Derechos Humanos, y
el Movimiento de Jóvenes por un Voto Consciente, entre otras
organizaciones.
El principal objetivo de la iniciativa es que ningún
ciudadano sea obligado, por medio de la manipulación o la
intimidación, a votar por determinado candidato, partido
político o comité cívico.
Por ello el TSE, con el apoyo de la comunidad internacional
comenzó la campaña "Su voto es secreto", donde insta
a la ciudadanía a acudir a lar urnas el domingo 9 de noviembre.
Para ese día, 5 millones 73 mil 290 ciudadanos
están convocados para elegir presidente, diputados nacionales,
distritales y al Parlamento Centroamericano, así como autoridades
municipales.
La iniciativa de los grupos civiles y de las autoridades
electorales también pretende contribuir a que se reduzca
el índice de abstencionismo, que en los comicios de 1999
llegó a 46.24 por ciento.
Pensar y después votar
"El poder proviene del pueblo", establece el artículo
152 de la Constitución de la República. Y el poder,
la ciudadanía lo delega por medio del sufragio.
Por tanto, los civiles recomiendan analizar la conveniencia
de votar igual en las cinco papeletas que recibirán el domingo
9 de noviembre o a "cruzar" el sufragio.
El voto "cruzado" evita que una sola expresión
política acapare el control del Ejecutivo y el Legislativo.
Desde 1986, tres partidos han controlado ambos poderes,
lo que ha hecho innecesario que busquen acuerdos nacionales de gobernabilidad
con otras fuerzas políticas.
Consejos para el bien votar
• Informarse bien sobre los partidos, comités
cívicos y candidatos que participarán en los comicios
del domingo 9 de noviembre.
• No ceder a los chantajes y manipulaciones de
organizaciones o candidatos.
• Se debe evitar votar por quien sólo habla
de los problemas y no explica cómo pretende solucionarlos
(analizar sus programas).
• Analizar, entre otras cosas, si sobre los candidatos
recaen sospechas de que violaron los derechos humanos o participaron
en actos de corrupción.
• Intente obtener respuesta sobre quiénes
financian a los partidos o candidatos.
El futuro se decide el 9 de noviembre
en las urnas
Desde el 16 de mayo, cuando el Tribunal Supremo
Electoral (TSE) fijó la fecha de los comicios generales para
el domingo 9 de noviembre, miles de candidatos han recorrido el
país en busca del voto.
Están habilitados para ejercer el derecho a delegar
el poder cinco millones 73 mil 290 ciudadanos, de acuerdo con datos
oficiales del Tribunal Supremo Electoral (TSE).
Uno de los mayores objetivos del TSE es reducir el índices
de abstención, que en 1999 superó el 46 por ciento.
A ese órgano se han sumado grupos civiles, cuya
intención es que los guatemaltecos voten de manera "consciente"
para elegir nuevas autoridades de entre dos mil 400 candidatos propuestos
por 17 partidos políticos y más de 180 comités
cívicos electorales.
El TSE pretende instalar a lo largo y ancho del país
entre nueve mil y 10 mil mesas electorales.
El proceso será observado por representantes
de la Organización de Estados Americanos (OEA), Unión
Europea y miles de delegados de la sociedad civil guatemalteca.
Por tanto, se constituirá en el proceso electoral
más vigilado de la historia moderna el país.
Ese día, cada votante recibirá cinco papeletas,
cada una de distinto color: blanco, para la elección de presidente
y vicepresidente; celeste, diputados distritales; verde, diputados
por lista nacional; gris, Parlamento Centroamericano (Parlacen);
y rosado, para corporaciones municipales.
Para evitar que los electores sean "manipulados o coaccionados"
por partidos o candidatos, diversos grupos civiles impulsan campañas
masivas por el "voto consciente".
Entre otras cosas, recomiendan no avalar en las urnas
a personajes vinculados a violaciones de los derechos humanos o
a actos de corrupción.
También han instado a "no darle todo el poder"
a un solo partido, para así obligarlo a la búsqueda
de amplios acuerdos nacionales con otras expresiones políticas
o de la sociedad civil.
En suma, el domingo 9 de noviembre, los guatemaltecos
deciden su futuro hasta el 14 de enero de 2008.
El TSE
El Tribunal Supremo Electoral (TSE) es el encargado
de organizar los comicios y de velar por su pureza. Es independiente
y no está supeditado a ningún ente del Estado.
Ejercicio libre
Según la ley, los ciudadanos gozan de absoluta
libertad para emitir su voto y nadie podrá obligarlos a votar
o a hacerlo por determinado candidato o partido.
Tras el poder
En las elecciones de noviembre competirán doce
binomios presidenciales. Además, los partidos postulan candidatos
para los 158 escaños en el Congreso.
|