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Autoridades recuperan control de granja Pavón
Operación de alto impacto concluye con la muerte de siete reclusos
Por:
Redacción Nacional
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| Carlos Vielmann, ministro de Gobernación, camina dentro del penal durante el operativo. (Foto Prensa Libre). |
Tras 10 años sin que el Sistema Penitenciario pudiera hacer un conteo de presidiarios en la Granja de Rehabilitación Pavón, una operación combinada entre la Policía y el Ejército consiguió ayer retomar el control, trasladar a los reos a Pavoncito y requisar el penal. En el enfrentamiento murieron siete de los principales dirigentes de esa cárcel.
Pavón fue arrasado por las fuerzas de seguridad. En una acción sin precedentes, mil 700 policías, mil 200 soldados y 100 guardias de Presidios entraron en el penal, con el objetivo claro de recuperar el control.
En el camino dejaron puertas tiradas, ventanas rotas, la mayor parte de las pertenencias de los reos esparcidas por el suelo, y siete reclusos muertos.
Todo empezó por la madrugada, a las 2 horas, cuando las fuerzas de seguridad rodearon el perímetro de la cárcel, y Alejandro Giammattei, director del Sistema Penitenciario (SP), se presentó en el lugar. Ahí comenzaron a abrirse agujeros en la malla que permitiría a los policías ingresar por cuatro puntos distintos.
Dos horas y media después, cuatro tanquetas del Ejército cumplían su función: entraron por cuatro flancos y protegían de los ataques de los reos a quienes se desplazaban a pie; mientras, los reclusos, con fusiles, disparaban desde lo más alto.
Pero la Policía consiguió tomar la torreta principal, con francotiradores que portaban mirillas telescópicas, lo que les permitió repeler el ataque. La acción duró 90 minutos.
“La ventaja fue que entramos por sorpresa. Nunca se esperaron que ingresáramos por otro lado que no fuera la puerta principal”, expresó Erwin Sperisen, director de la Policía Nacional Civil (PNC).
A las 5 horas, el ministro de Gobernación, Carlos Vielmann, entró en el área administrativa de Pavón. Poco después se procedía a cortar el agua y la energía eléctrica en toda la granja. Al despuntar el alba, las fuerzas penetraron formalmente en la zona más conflictiva, el flanco sur, donde se produjo el enfrentamiento directo con los reos.
“En este lugar era donde vivía la gente con más poder del penal, léase Jorge Loco Batres, el verdadero dueño de la cárcel”, comentó Giammattei. Precisamente en su casa fue donde cayó muerta la mayoría de reclusos.
Según Javier Figueroa, subdirector de la División de Investigación Criminal de la PNC, desde la vivienda de Batres detonaron los primeros disparos contra los policías, quienes los repelieron de manera inmediata.
El presidiario murió en ese lugar, junto a otros tres que lo custodiaban. “Batres tenía un fusil en las manos cuando cayó abatido, igual que Zepeda”, reveló Giammattei.
En esta casa la Policía encontró boletas de depósitos monetarios por montos elevados.
Luis Zepeda, presidente del comité de orden y disciplina, fue ubicado en los talleres, donde pereció baleado. Por protegerlo, también murieron Abraham Tiniguar, Erick Mayorga y Omar Alvarado.
Giammattei informó que los otros dos muertos podrían ser Ricardo Ortega y Daniel Oswaldo Fuentes Zelada, pero su identidad no había sido confirmada hasta el cierre de esta edición.
Traslado
Los mil 651 reos que había en la granja fueron trasladados a la vecina prisión de Pavoncito, cárcel preventiva que ayer pasó a ser de cumplimiento de condena, por orden gubernamental.
Los reclusos fueron trasladados a través de un corredor que se habilitó entre Pavón y Pavoncito, construcciones separadas por unos 500 metros.
A medida que ingresaban, se les tomaban huellas y una fotografía, para establecer una nueva ficha. En Pavoncito, los reos fueron instalados en bartolinas simples, sin comodidades.
Según Giammattei, en el primer conteo de presos faltaban 40, pero Presidios nunca tuvo la cifra oficial desde 1996, ya que ésta era proporcionada cada día a las 17 horas por el comité de orden.
“Yo estoy seguro de que hay fosas comunes dentro del penal en las que pueden haber sido enterrados algunos presos (por crímenes dentro del penal)”, comentó el director del SP.
A la entrada de Pavón se acercaron familiares de los reclusos, preocupados por la suerte de éstos. Giammattei se encargó de explicarles que durante esta semana estarán suspendidas las visitas, y ningún preso volverá, por ahora, a Pavón.
Después de terminar la requisa de ayer, se informó que la búsqueda de pruebas en Pavón durará unos cuatro días. Después se demolerán las viviendas particulares, y se empezará la reconstrucción de una prisión diferente.
“Pavón volverá a ser una granja de cumplimiento de condena, en la que se busca la rehabilitación, no un reducto del crimen organizado”, aseveró Vielmann.
Añadió que desde esa cárcel se organizaban secuestros, extorsiones, robos de vehículos y de cargamentos de droga.
Sigue la investigación
Álvaro Matos, fiscal del Ministerio Público, dijo que aún no se ha efectuado un registro profunda del penal, pues se dio prioridad a las escenas del crimen. “En los próximos días podremos informar de todos los hallazgos que se hayan dado”, apuntó.
Por su parte, Sperisen informó que alrededor de las 3 horas los presidiarios hicieron dos fogatas en la zona sur, donde quemaron documentos y, probablemente, droga.
Todos los guardias que estaban de turno y el personal administrativo fueron puestos a disposición del MP, para la investigación correspondiente.
“No podemos consentir que siga esta cadena de corrupción; hay que pararla ya, empezando por los funcionarios que colaboran con el crimen organizado”, enfatizó Giammattei.
El presidente Óscar Berger llegó al presidio a las 15 horas, para felicitar a la Policía.
“Este país necesita un proceso en la transformación de sus instituciones. Las autoridades llevaban 10 años sin poner un pie en Pavón. Había desorden y descontrol, se daba la preparación de estupefacientes y demás. Hoy hemos cumplido nuestro objetivo: retomar el control”, aseveró el gobernante.
Delitos: Foco de crimen
Pavón era popularmente conocido como una de las cárceles donde cabecillas del crimen organizado y del narcotráfico seguían dirigiendo sus bandas. Internamente tenían sometidos a muchos de los reos, a quienes, con puntualidad, les cobraban por el derecho a trabajar y otros privilegios.
Además, se procesaban drogas provenientes del Cartel del Gallito, zona 3, para venderlas dentro del penal.
Las autoridades aseguran que en Pavón se ha mantenido cautivas a víctimas de secuestro, y se han mentenido ocultos autos robados, los cuales eran modificados posteriormente. El año recién pasado se desmanteló el taller de vehículos de ese lugar, tras localizar allí automóviles que habían sido empleados para cometer delitos.
También se tiene conocimiento de que los familiares de algunos reclusos se quedaban por temporadas en ese presidio, porque se sentían más seguros adentro que afuera.
Incluso, el Sistema Penitenciario desconocía el número real de presidiarios en la granja de rehabilitación.
Listado de muertos
Los presos que murieron al oponer resistencia dirigían, en la práctica, el penal.
Luis Zepeda: Sentenciado por asesinato y robo agravado. Era presidente del comité de orden y disciplina.
Jorge Batres: Condenado por tráfico de drogas. Dirigía el penal y manejaba el negocio de venta de estupefacientes.
Carlos Barrientos: Sentenciado por asesinato. Era del grupo de reos que custodiaban a Zepeda.
Erick Mayorga: Condenado por secuestro. Era parte de los sicarios que trabajaban para el comité de orden y cobraban a los reclusos.
José A. Tiniguar: Sentenciado por asesinato. Murió cuando disparó a los agentes de la Policía para proteger a Batres.
Sin confirmar
Los dos cadáveres restantes permanecían ayer en la morgue sin ser identificados, pero trascendió que podría tratarse de los siguientes reclusos:
Ricardo Ortega, sentenciado por homicidio.
Daniel Oswaldo Fuentes, condenado por narcotráfico.
Presidios señaló que podría tratarse de ellos, porque no fueron localizados en Pavoncito después del asalto.
Plan estratégico
Con el objeto de quitar a los reos el control del penal y los privilegios que gozaban, fuerzas especiales de la Policía y el Ejército montaron un operativo de alto impacto.
Los recibieron a balazos
Esta es la secuencia de las acciones de los agentes de la fuerza de Seguridad Ciudadana para tomar el control de la Granja de Rehabilitación Pavón.
Cronología:
2 horas: Hay presencia de efectivos de la Policía, Ejército y guardias del Sistema Penitenciario.
3 horas: Se inicia la movilización de agentes hacia áreas estratégicas. Cada escuadrón se diferencia por listones de color celeste y rojo en los brazos.
3:05 horas: Un comando de asalto de fuerzas especiales toma el control de la torre interna del penal y queda apostado un francotirador. También se colocan francotiradores en las cuatro torres situadas en el perímetro de la cárcel.
4 horas: Concluye el repliegue y todos los comandos están en posición.
4:30 horas: Apoyados con cuatro tanquetas ubicadas en lugares clave, agentes invaden el penal.
6:40 horas: Las fuerzas de seguridad tienen sitiados a los reos, y los agentes ingresan en los sectores, casas, champas y bartolinas. Algunos reclusos se rinden, pero otros disparan contra la Policía, que responde el fuego y lanza gases lacrimógenos. El enfrentamiento dura una hora.
Incluso, una tanqueta dispara y el estruendo se escucha a varios kilómetros.
7:40 horas: El penal está tomado, cesan los disparos y se informa que hay siete muertos. Un agente de la Policía es herido de bala en un pie.
8 horas: Se inicia el traslado de mil 651 reos al centro de detención preventiva, Pavoncito, bajo estrictas medidas de seguridad.
9:30 horas: El ministro Carlos Vielmann; el director de Presidios, Alejandro Giammattei, y el director de la Policía, Erwin Sperisen, ofrecen una conferencia de prensa.
10:15 horas: Ingresan fiscales del Ministerio Público y peritos en recolección de evidencias, para levantar los cadáveres.
13 horas: Trasladan los dos primeros cuerpos a la morgue del Organismo Judicial.
13:35 horas: Las autoridades sacan otros cadáveres.
15:30 horas: Se presenta en el penal el presidente de la República, Óscar Berger.
16:15 horas: Periodistas hacen un recorrido por el lugar, que refleja la batalla que se vivió.
Números de la operación
Participaron:
1,700 agentes de la Policía Nacional Civil.
1,200 efectivos de las fuerzas de Seguridad Ciudadana del Ejército.
100 guardias del Sistema Penitenciario.
4 tanquetas del Ejército.
3 helicópteros.
La última vez que se requisó la Granja de Rehabilitación Pavón fue en 1989.
En aquella ocasión fallecieron un reo y un agente de las Fuerzas Especiales Policiales.
El 6 de septiembre de 1996 fue la última vez que el Comité pro Mejoramiento de Pavón entregó la lista de los reclusos del penal. Desde entonces, el conteo lo hacían los mismos reos.
Los presidiarios tenían en el penal equipo para escuchar las conversaciones en los teléfonos monederos y tarjeteros ubicados en el reclusorio.
Al ingresar, los agentes cortaron la electricidad en el interior del penal.
Las autoridades confiscaron una pistola calibre 3.80, dos fusiles de asalto, dos granadas de fragmentación y siete pistolas calibre 9 milímetros.
Los agentes encontraron dos toneles de acetona que los reos utilizan para fabricar droga.
El director de Presidios puso a disposición del Ministerio Público los 64 guardias del penal y el personal administrativo, que suman 80 personas, entre ellas, el director de Pavón, Juan José Catalán; el subdirector, Luis Gutiérrez, y el alcaide, Héctor Ovidio Leal Chang.
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