|
Economía para todos: La palabra Quetzal en los billetes de banco
Por:
José Molina Calderón
“El Quetzal es un ave hermosa de los bosques tropicales de Centroamérica, con la reputación de no vivir en cautiverio y por lo tanto, un símbolo de libertad”.
_______
Opinión
La opinión de Donald L. Kemmerer sobre la reforma bancaria 1924-1926 concluye seguidamente.
Inversiones en bonos.
Los banqueros de inversión norteamericanos estaban “descubriendo” América Latina en esa época (1924). Había buenas utilidades en el mercadeo de los bonos.
Dichas ventas de bonos pudieron haber sido hechas inconscientemente, tal como las investigaciones del señor Pecora revelaron en Estados Unidos a principios de la década de 1930.
Tales negociaciones podían haber sido conducidas de una manera que beneficiara a todas las partes relacionadas, banqueros de inversión, países prestamistas, y compradores de bonos.
Una pre condición para muchos préstamos era que las naciones prestamistas reformaran sus finanzas y eliminaran o bien redujeran el temor de la inflación futura y la corrupción en la recaudación de impuestos (principalmente en aduanas).
Si algunos de estos impuestos aduaneros pudiesen ser destinados a pagar el interés y el capital de los bonos, como había sido hecho en tres de los países vecinos de Guatemala, las oportunidades de defraudación de los bonos sería reducida rápidamente.
Pero, había otros que no querían ver la corrupción en la recaudación de impuestos, o incluso que la inflación fuese eliminada, por ejemplo, el grupo Schwartz and Company; ellos eran persuasivos y habían “prestado dinero” a personas en altos niveles de la administración pública. Era difícil saber quién estaba de su lado o quién no. Todos los grupos tenían espías e informantes.
Rechazo del préstamo
Al final, el planeado préstamo no fue aceptado, pero la idea de las reformas financieras habían hecho progresos considerables.
Visto en retrospectiva, parecía bastante posible que el gobierno de Guatemala realmente prefiriera llevar a cabo las reformas por sí mismo y sin tener auditores extranjeros examinando las operaciones de recaudación de impuestos.
Haciéndolo así, no perturbaría algunas de las corrupciones que podrían haber, ni amenazar a la nación de su sentido de independencia.
Al retroceder a 1923, el Gobierno había decidido hacerlo por sí mismo. Estableció la Caja Reguladora, equivalente a la Regulación del Cambio, cuya principal función fue estabilizar el peso de las fluctuaciones de la moneda extranjera.
Se le asignó una parte de algunos impuestos, y US$200,000 en oro para empezar a trabajar, y estabilizó el peso a cerca de 60 pesos por un quetzal.
El 26 de noviembre de 1924, el ministro de Finanzas, Carlos Zachrisson, anunció la entrada en vigor de una ley monetaria para colocar a Guatemala en el patrón de cambio oro-estándar con la nueva unidad, el quetzal, exactamente al mismo valor de un dólar americano.
Recomendaciones
Todo esto, incluido el nombre de la nueva unidad, fue teniendo presentes las recomendaciones de 1924 del doctor Kemmerer. ¿Por qué había él propuesto en 1924 una unidad de US$1, en vez de 33 centavos, como lo hizo en 1919?
Porque en el ínterin un gran volumen de los negocios en Guatemala se estaba efectuando en dólares, y una gran parte de su comercio se hacía con los Estados Unidos de América. Ello hizo fácil la transición. Incidentalmente, desde entonces el quetzal siguió las fluctuaciones del dólar, incluyendo su devaluación.
¿Y por qué él sugirió el nombre quetzal? El Quetzal es un ave hermosa de los bosques tropicales de Centroamérica, con la reputación de no vivir en cautiverio y por lo tanto, un símbolo de libertad.
Durante años su figura apareció en las estampillas postales guatemaltecas. Para un consejero financiero proveniente de Estados Unidos, cuya pieza en oro de US$10 era conocida como Águila, era obvio que la unidad monetaria guatemalteca debería ser el quetzal.
Basadas en las recomendaciones Kemmerer, se emitió legislación financiera adicional el 23 de febrero, y el 23 de diciembre de 1925. La primera fue una reforma de las leyes que incluían a todas las Instituciones de crédito, pero especialmente a los bancos comerciales.
La Ley del Banco Central estableció el derecho único de emitir billetes en las manos del nuevo banco central, y ordenó sustituir los viejos billetes-peso, a razón de 60 por uno, por los nuevos billetes-quetzal.
En junio de 1926 la Caja Reguladora había acumulado suficiente oro metálico –cerca de 40 por ciento– de tal forma que todo el sistema podría empezar operaciones sobre una base legal y la Caja Reguladora fue transformada en el Banco Central de Guatemala.
Los guatemaltecos habían hecho todo por sí mismos, no habían asumido créditos del extranjero, y establecieron tan buen patrón oro estándar como cualquiera de sus vecinos, e incluso, como tantos en Europa.
|