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Iglesia rechaza ordenación de sacerdote excomulgado
Analizan tomar acciones legales, por usurpación de templo en Comalapa
Por:
Gema Palencia
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| El cardenal Rodolfo Quezada; Bruno Musaró, nuncio apostólico; Álvaro Ramazzini, presidente de la Conferencia Episcopal Guatemalteca, y Gonzalo de Villa, obispo de Sololá-Chimaltenango, rechazan la ordenación de Eduardo Aguirre como obispo. (Foto: Esbin García) |
Representantes de la Iglesia Católica de Guatemala mostraron ayer su rechazo por la próxima ordenación episcopal del sacerdote excomulgado Eduardo Aguirre, por parte de una denominación religiosa separada del Vaticano.
Los obispos criticaron que el sacerdote disidente utilice ritos católicos en forma ilegítima.
La preocupación y el enojo por ese cisma se palpaba ayer entre los jerarcas católicos, que convocaron a una conferencia de prensa para fijar su posición. Condenaron la ordenación de Eduardo Aguirre como obispo, el próximo sábado en San Juan Comalapa, Chimaltenango, por miembros de la iglesia brasilera, no reconocida por Roma.
El nuncio apostólico Bruno Musaró; el presidente de la Conferencia Episcopal Guatemalteca, Álvaro Ramazzini; el arzobispo metropolitano, cardenal Rodolfo Quezada, y el obispo de la diócesis Sololá-Chimaltenango —a la que pertenece San Juan Comalapa—, Gonzalo de Villa, insistieron en que Aguirre no es parte de la Iglesia Católica, pues fue excomulgado en octubre del año último. Argumentaron que su movimiento nada tiene que ver con ellos, y su ordenación es ilícita.
“La eventual ordenación de Aguirre no sería lícita, e implicaría sanciones canónicas”, expresó Musaró.
Confusión por uso de ritos
Los jerarcas religiosos criticaron que Aguirre continúe utilizando ritos y liturgias y administre los sacramentos de la Iglesia Católica, cuando está fuera de ésta, lo que puede causar confusión entre los fieles.
“Lamentamos que utilice terminología y sentidos doctrinales que no son los correctos, y nos preocupan las repercusiones que pueda tener”, dijo Ramazzini.
Como obispo de Sololá-Chimaltenango, De Villa explicó que analizan tomar medidas legales, porque aquel movimiento ha usurpado la iglesia de San Juan Comalapa, que ha pertenecido a los católicos desde hace 400 años.
Además, pidió a los vecinos de ese municipio que no asistan a la ceremonia, para no avalar un acto cismático.
“Desde la Iglesia tenemos que hacer mucha oración, y pedir que esto no se llegue a producir”, agregó De Villa.
Además del caso de Aguirre, señalaron que Óscar Armando Díaz Duque, quien fue ordenado sacerdote, asegura haber sido designado obispo por otro movimiento no acorde con Roma, lo que también condenaron.
Parodia
“Esto de Aguirre es un cisma, una ruptura de la Iglesia, y aunque pretenda decir que es católico y actuar como tal, no deja de ser un disfraz, una actitud travesti”, dijo el obispo Gonzalo de Villa.
“Es mantener imagen de católico sin serlo, y entra en el terreno de la parodia el jugar con cuestiones de la Iglesia para usos particulares, publicitarios, y no sé si, en algún momento, comerciales”, dijo.
Sólo el papa
“Lo que nos interesa dejar claro es que la Iglesia Católica, Apostólica y Romana nuestra es completamente distinta de lo que el padre Aguirre está haciendo”, aseveró el cardenal Rodolfo Quezada Toruño. Insistió en que sólo el Papa puede designar a los obispos, y para dejarlo claro, mostró la bula papal —que tiene enmarcada— en la que Juan Pablo II nombró a aquél cardenal.
Garantías
“Se ha separado de la Iglesia Católica, que creemos fundada por Jesucristo, y ha fundado la suya. ¿Qué garantías tiene la gente de que esta iglesia es la que Jesús quiere?”, cuestionó el nuncio Bruno Musaró. Afirmó que quienes formen parte de la iglesia brasilera solo podrían ser recibidos como laicos de nuevo en la católica, si hubiera signos de conversión, y analizarían si los sacerdotes pueden volver a ordenarse.
Reacción: “Según Roma, no es lícita; pero tiene validez”
Eduardo Aguirre, sacerdote excomulgado, respondió a los señalamientos de representantes de la Iglesia Católica. Reconoció que, aunque su ordenación no sea lícita para el Vaticano, es válida porque se da la sucesión apostólica. Insistió en que su movimiento es católico, aunque no pertenezca a Roma.
Consideró que los sacramentos que administran dentro de su movimiento son válidos porque, según él, están basados en la fe.
Insistió en que la postura de su movimiento es procurar la unidad de todos los cristianos y la humanidad. “Desde una postura genuinamente católica, les decimos a los obispos romanos y a todos los fieles que ellos, para nosotros, siguen siendo nuestros hermanos”, agregó.
Movimiento
Aguirre fundó en el 2003 el movimiento Santa María del Nuevo Éxodo, al que pueden adherirse integrantes de iglesias evangélicas, ortodoxas y otras confesiones. Además, permiten la figura de sacerdotes casados.
Tienen un seminario y un instituto de formación para laicos. Según ese movimiento, cuentan con nueve sacerdotes, un diácono, 35 seminaristas y cerca de 200 mil miembros.
El religioso rebelde recibió varias llamadas de atención por no respetar las normas de la Iglesia Católica, actuar sin permiso de los obispos en otras diócesis y administrar sacramentos sin autorización. Tras varias conversaciones y luego de que él no aceptara la autoridad romana, fue excomulgado en octubre del 2006.
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