Guatemala, 26 de enero de 2008
Aquí encontrarás algunos de los avances que se han convertido en necesidades indispensables para muchos jóvenes, ya sea en el trabajo, los estudios o el tiempo libre.
• Siempre al alcance: Los teléfonos celulares no sólo son más pequeños sino que ya no son sólo para hablar: incluyen múltiples funciones que amplían su utilidad y con ello la dependencia que se tenga: desde enviar un correo hasta escuchar música.
• Ambiente personalizado. Gracias al formato musical mp3 y al acceso de alta velocidad a Internet, en cuestión de minutos ya se pueden tener discos enteros en un aparatito más pequeño que la palma de la mano. Prácticamente no hay joven que no posea uno o que no quiera tenerlo, para crear su propia atmósfera.
• Memoria extendida. La agenda electrónica es imprescindible para quienes trabajan o estudian, aunque la tendencia es que todos los aparatos se unen en uno. Muchos celulares incluyen agendas, lo cual hace que sean descartadas las agendas en sí. Es cuestión de gustos.
• Todo, a todas partes. Llevar una computadora portátil a la clase es, ahora, muy parecido a llevar un cuaderno. Los jóvenes responsables que saben darle buen uso a sus laptops las emplean durante clases para tomar apuntes, mientras navegan por Google para buscar la información que el catedrático expone, y chatean con varios compañeros de otras secciones. Este podría ser el mejor ejemplo de multifuncionalidad.
• Sin distancias. MSN Live, Google Talk, Skype, Yahoo! Messenger, etc... Archiconocidos y megautilizados, estos programas permiten a los jóvenes comunicarse con montones de personas al mismo tiempo, e incluso, mantener videoconferencias de manera gratuita. Los papás que aprenden a sacarle el provecho a estos programas logran comunicarse con sus hijos, que estudian en el extranjero, sin pagar ni un centavo.
• Si no estás, no existes: De acuerdo a la psicóloga Musso, la popularización de los sitios con perfiles personales y amistad online en los cuales millones de chicos y chicas se contactan se debe a la necesidad de expresar el ego: “Al igual que cuando hace una década íbamos bien vestidos a una fiesta y queríamos enseñar cuántos amigos teníamos por razones de ego, en la actualidad los adolescentes lo hacen por medio de hi5, facebook y similares. Es un proceso normal”, expresa.
• Diario virtual. Aunque no todos mantienen una bitácora en línea, los más filosóficos, expresivos y/o aventureros se disponen día a día a narrar su vida en un blog, por medio del cual comparten impresiones y anécdotas con similares. La vieja costumbre de mantener un diario escrito en papel es ya prácticamente obsoleta a la par de un blog.
• Infaltable compañaera. La ventaja de poder grabar imágenes de un momento especifico, y sin necesidad de revelarlas, ni imprimirlas, para poder compartirlas por medio de una galería online con los amigos es algo maravilloso para muchos jóvenes. Cámaras de tres megapíxeles en adelante, con bonitos diseños, y la posibilidad de grabar video en formato digital representa para muchos una excelente manera de expresar al mundo su día a día sin necesidad de palabras. Sobretodo con páginas de videos gratuitas, como youtube.com.
• USB. Pedirle un disquete a algún adolescente en la actualidad puede ser motivo de burla. Las nuevas computadoras personales vienen equipadas con lectores de CD y DVD. Pero aún más allá, están la memoria “flash” un pequeño dispositivo —que puede también servir de llavero—, es capaz de almacenar el equivalente de más de 200 disquetes. Es casi imposible ver ahora a un estudiante que no porte su USB en el bolsillo, junto al celular.
Por alfredo vicente
Si escuchar música en tu iPod, chatear con tus amigos por el messenger, contactar a compañeros del cole con Facebook o mandar mensajitos a la novia o novio parece algo cotidiano, es porque probablemente se pertenece a la generación M.
¿M? Así es, la nueva clasificación sociológica, que sigue detrás de las generaciones X (década 1970-1980), Y (1980-1991), Z (finales de la década 1990) y O (que venía desde el 2000). Más que una clasificación de chicas y chicos que han nacido con un teclado de PC a la par, la generación M (del inglés multi-tasking: multifunciones, multi tareas) es una manera de referirnos a quienes ya crecen acostumbrados a llevar a cabo más de una actividad a la vez (de ocio, estudio o trabajo) apoyándose de las nuevas tecnologías.
La multi-funcionalidad es prácticamente un estilo de vida, y afecta el núcleo familiar. Hace un par de años la revista Time le dedicó su portada a la Generación M, y la definió como la de los jóvenes que aprovechan el tiempo para comunicarse al mismo tiempo con muchas personas, mientras se mantienen ocupados en otras cosas, como los deberes.
Ser Multi-funciones no es cosa de ahora, aclara la psicóloga Andrea de Musso. “Desde hace más de una década, incluso nosotros los padres de familia ya habíamos empezado a ejercer como personas multi-funciones. Pues hablar por teléfono inalámbrico, ver las noticias en TV y al mismo tiempo atender al niño eran claros indicios de que se avecinaba una ola de generaciones cada vez más involucrados en hacer muchas cosas al mismo tiempo valiéndose de la tecnología”, expresa la experta. Con el auge de ésta, años más tarde todo se ha trasladado a aparatos pequeños pero funcionales que, junto a la cada vez más facilidad de pago, son accesibles a millones de personas de joven edad.
Cabe mencionar que con el auge de Internet todo se ha desarrollado a velocidad relámpago. “Cada día se desarrollan de manera más rápida las tecnologías y la información que manejamos es cada vez mayor”, apunta Musso.
Para el sociólogo Edgar Montúfar, sin embargo, esta generación con acceso a Internet no representa aún —a diferencia de otros países— la mayoría de los jóvenes y niños de Guatemala. “Aquí aún hay menores en situaciones bastante desfavorables”, apunta. Y a pesar de que en los últimos años, con el creciente acceso a computadoras en los colegios y el aumento en usuarios con conexión a Internet en casas, el principal problema aún es que no se da el ideal de que todos tengan acceso a la red. Según Montúfar, esto marca aún una mayor desigualdad entre los jóvenes.
A final de la década de 1980 se dio el “boom” de la computadora personal, y más adelante, con Windows se facilitó el manejo de estos aparatos. A mediados de la década de 1990 inició el uso general del Internet en Guatemala, y a finales de ésta se dio un alto crecimiento en la tecnología celular. Esto causó que el mercado se abriera y surgieran más ofertas. “Todo esto vino a dar otro espacio de comunicación a los niños, y a presentarles mayor reto de información a los padres de familia y maestros”, expresa Montúfar.
El avance de la tecnología ha planteado retos, pues los educadores tienen que “ponerse al día” para poder enseñarle a los más pequeños el uso correcto de las tecnologías, pero al mismo tiempo desarrollar un espíritu crítico: “¿De qué nos sirve tener mucha información si no desarrollamos capacidad crítica?”, pregunta Montúfar, quien añade que para ello los chicos deben aprender a saber qué información es la más importante o adecuada para ellos.
En segundo lugar, los aparatos se han convertido en medios que dejan fuera el aspecto físico. A pesar de que se ha facilitado la transmisión de mensajes, siempre es necesario el contacto “cara a cara”, es decir, el calor humano. Por lo tanto, y según recomienda Montúfar, hay que tener cuidado que la internet no lleve a la persona a aislarse del mundo: por mucho que platiques en el chat o por mensajito, es necesario —psicológicamente— para el ser humano tener un contacto saludable con gente del entorno: es decir, hacer amigos en carne y hueso.
El tercer aspecto a tomar en cuenta es más bien una interrogante para los papás: ¿Cómo utilizo estos medios para acercarme a mi hijo? Para los educadores, es importante que se mantengan al tanto de los cambios sociales y de lenguaje en sus hijos, estar actualizados y hablar de esto con ellos. “Un papá que no está al día de las tecnologías que utilizan sus hijos, y que hace caso omiso de todo eso, va a ser ignorado por ellos. En cambio, si aprende a defenderse, su relación va a ser más unida”.
Ahora vivimos con mucha más información, y tú apenas te estás empapando de ella. Reconocer que eres parte de una nueva generación que vive cada vez de manera más intensa su comunicación no lo es todo. Vivir y aprender responsablemente —sin dejar al margen a tus papás— debe ser el ingrediente a añadir para que tú y los demás en tu generación M convivan en paz y desarrollen futuras generaciones solidarias.
fuentes consultadas:
Psicóloga Andrea musso cel.: 2338-7883.
sociólogo edgar montúfar cel.: 5262-8348.
revista time: la generación multi funciones. marzo de 2006.
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