Guatemala, 26 de junio de 2008
Por édgar René SÁenz
Como parte de los trabajos de ampliación de la ruta Interamericana, ayer en el kilómetro 105 de esa vía se produjo una serie de explosiones, con el propósito de derribar más de cien metros lineales de roca.
Diez toneladas de explosivos fueron utilizadas durante la jornada, y sirvieron para demoler 180 metros de paredes rocosas, lo que permitirá ampliar la ruta a cuatro carriles.
Las explosiones ocurrieron en el kilómetro 105, en la aldea Agua Escondida, Chichicastenango, Quiché.
Luis López Paiz, experto en explosivos de la empresa Conasa, responsable de la obra, explicó que como parte del proceso resultó necesario realizar 240 perforaciones de 12 metros de profundidad y tres pulgadas de diámetro sobre las rocas, para lograr derribarlas.
Uno de los explosivos que fueron utilizados es de uso industrial y está compuesto por nitrato de amonio, así como explosivo licuado tipo gel. También se requirieron unos dos mil metros de cordón detonante.
El trabajo fue interrumpido por la fuerte lluvia que azotó la región ayer; sin embargo, la empresa logró demoler más del 75 por ciento de lo que había planificado.
Debido a la demolición, la circulación de vehículos fue interrumpida de las 13 a las 17 horas. Durante ese lapso, la fila de automóviles superó los tres kilómetros de largo.
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