Revista D

Xulnal, El Pesquero y Wakná, ciudades periféricas de El Mirador

Estas tres urbes tuvieron su apogeo en el Preclásico y sus vestigios evidencian que fueron sitios importantes en la zona que dominó El Mirador.

Por José Luis Escobar

En El Pesquero se halló una muestra muy temprana de una estructura con crestería. (Fotos: Edgar Suyuc / Proyecto Cuenca Mirador).
En El Pesquero se halló una muestra muy temprana de una estructura con crestería. (Fotos: Edgar Suyuc / Proyecto Cuenca Mirador).

Estas ciudades alcanzaron su esplendor del año mil al 350 a. C. y se cree que fueron sitios claves para El Mirador y la cuenca que dominó. Sus pirámides quizá no son tan monumentales, pues no sobrepasan los 30 metros de altura, pero demuestran los conocimientos arquitectónicos que desarrollaron los mayas, entre los que destacan también la construcción de calzadas y canales.

Estos asentamientos quedaron casi inhabitados al comenzar el período Clásico, cuando Tikal alcanzó su apogeo. Aún se desconoce a detalle las migraciones, pero es un hecho que fueron abandonados.

Ilustración de Kevin Ramírez, en base a la proyección de Hiroshi Iwamoto / Fares  y Proyecto Cuenca Mirador.
Ilustración de Kevin Ramírez, en base a la proyección de Hiroshi Iwamoto / Fares y Proyecto Cuenca Mirador.

Xulnal

Es uno de los sitios cercanos a Carmelita, la última comunidad en la ruta a El Mirador. Es el único centro arqueológico en el área con buen acceso en vehículo. Está al oeste de El Tintal, a unos 10 kilómetros. Tiene pirámides de 20 a 25 metros de altura. La ciudad tuvo su apogeo en el Preclásico medio, alrededor del 600 a. C. Hasta 40 mil personas llegaron a habitarlo.

Los mapas recabados con ayuda de radares evidencian que estuvo circulada por un foso, característica que no presentan El Pesquero y Wakná. Cuenta, además, con un pequeño arroyo de invierno, de agua salobre. El sitio está protegido por el Instituto de Antropología e Historia.

Hasta el momento no se sabe si sus habitantes explotaron algún recurso natural a gran escala para exportarlo, por lo que se presume que su subsistencia fue probablemente la producción de cerámica. Casi a 6 km hay una fuente de pedernal, pero no se sabe si la aprovecharon.

Xulnal fue uno de los primeros asentamientos urbanos; una ciudad en formación en medio de una competencia territorial.

Guerras

El perímetro con agua apunta a que hubo conflictos en la Cuenca. Las luchas pudieron haberse dado por varios temas, los expertos apenas comienzan a investigarlos, el reto es desvelar las razones con la poca información que han obtenido, pues a diferencia del Clásico, en el Preclásico, sobre todo el medio, la documentación es poca, porque no hay registros en estelas, códices y esculturas.

Arquitectura

El foso de Xulnal fue más pequeño que el de El Tintal y fue también más rústico. La extensión del sitio es de 1.5 km. Tiene estructuras piramidales, palacios, acrópolis y calzadas.  En esta urbe hay dos grupos  arquitectónicos principales. En uno quedaba el epicentro, dentro del foso. El otro fue un complejo religioso al sur, conectado por medio de una calzada.

Lo que llama la atención de los expertos es que se encuentra rodeada de pantanos; es como una isla. Aún no se ha hecho un trabajo arqueológico exhaustivo. pero apartir de planos y de la tecnología LIDAR, se cuenta con un mapa  y modelos 3D. 

A diferencia de otros sitios, no está depredado y se han recuperado piezas de cerámica del Preclásico medio, Preclásico tardío y Clásico tardío.

Xulnal destaca por sus edificios Tipo E, de esta forma identifican los arqueólogos los de plataforma alargada que tuvieron fines de observación astronómica. Una de las estructuras está en el este, cerca de una pirámide. La otra queda al sur. Lo que sorprende a los expertos es que haya dos observatorios en una ciudad de tan pequeñas dimensiones.

Este tipo de edificiones servían como marcadores del paso del Sol, en especial de los equinoccios. Que se cuente con dos podría hablar de cuán importante fue Xulnal para la época así como de la relevancia en la región  de contar con observatorios.

Ilustración de Kevin Ramírez, en base a la proyección de Hiroshi Iwamoto / Fares  y Proyecto Cuenca Mirador.
Ilustración de Kevin Ramírez, en base a la proyección de Hiroshi Iwamoto / Fares y Proyecto Cuenca Mirador.

El Pesquero

Es uno de los sitios al sur de la Cuenca, tal vez es el más alejado de El Mirador, a unos 40 km. Tiene cerca de dos kilómetros de extensión. Se llama así porque, como en la mayoría de casos, el nombre se asignaba de acuerdo al que le dieron los lugareños  por su cercanía o características topográficas. En este caso, hay una aguada conocida con tal nombre. Este tipo de ecosistemas, además de agua potable, atraen a aves y ciertos animales que junto con la pesca, se convertían en sustento.

El Pesquero es otro sitio rodeado de pantanos. Probablemente fue una importante comunidad agrícola que aprovechó un humedal del sureste para sus cosechas.

Las imágenes de radar apenas comienzan a ser analizadas por lo que no es posible determinar si fue parte de la red de calzadas que unió los principales puntos de la Cuenca.

Edificios

De su arquitectura destacan el Complejo E, un juego de pelota y una pirámide. Se estima que unas 40 mil personas vivieron en su apogeo. Los edificios están bien conservados, lo cual es poco común en la zona.

Cada nueva generación erigía sobre la base dejada por sus predecesores, esto fue constante en las edificaciones y en El Pesquero se ha determinado que hubo dos fases constructivas. Es en la última donde se hallaron representaciones de deidades en estuco.

Crestería temprana

Los mascarones, que solían estar cerca de las escalinatas, fueron una forma de propaganda política. Estos frisos cumplían una función similar a las estelas del Clásico, que recogían las proezas de los gobernantes y los asociaban con los dioses. Son comunes en el Preclásico tardío, por lo cual sorprende su presencia para el medio y también porque no están cerca de las gradas, sino coronando un edificio, en una manera temprana de las cresterías.

Las imágenes de radar hacen de esta una de las ciudades que más datos está brindando, como el hallazgo de esta pirámide que contó con crestería. La investigación apunta que el edificio es de finales del Preclásico medio, del 400 al 350 a.C.  Esto lo convierte en el más antiguo de la zona con un remate arquitectónico en la parte superior, precisamente, un friso con mascarones construido en la transición del Preclásico medio al tardío.

Ilustración de Kevin Ramírez, en base a la proyección de Hiroshi Iwamoto / Fares  y Proyecto Cuenca Mirador.
Ilustración de Kevin Ramírez, en base a la proyección de Hiroshi Iwamoto / Fares y Proyecto Cuenca Mirador.

Wakná

Queda al sureste de El Mirador. Se ubica al este de El Tintal y al sur de Nakbé. Este es otro sitio importante del Preclásico tardío, aunque pudo tener una ocupación temprana en el Preclásico medio.

Es probable que el papel de esta ciudad fuera de control territorial estratégico. Al igual que con El Pesquero se están procesando las imágenes de radar para confirmar si tuvo una calzada.

Construcciones

Tiene una acrópolis al norte y su centro urbano ocupa unos dos kilómetros cuadrados, del cual destacan un complejo astronómico y dos estructuras piramidales, una de estas con escalinatas a los cuatro lados. La otra tiene casi 30 metros de altura, una de las mayores para el Preclásico tardío. Al sur y al este está una zona residencial.

Hay también un edificio Tipo E de 200 metros, una longitud mucho mayor a las que normalmente presentan estos complejos de conmemoraciones astronómicas. Las teorías dicen que su verdadera función fue esa, y parece ser la correcta, pero pudo usarse también para observar  fechas de cultivo.

Se estima que la ocupó una comunidad de agricultores, debido a bastantes terrazas escalonadas para la siembra que el radar ha determinado hubo alrededor de esta zona pantanosa. Este hallazgo es vital, pues en el 2009, cuando fue el último reconocimiento de campo, no se supo de dichas terrazas.

Entierro

Se halló una tumba fechada alrededor del 100 a. C. Lamentablemente, fue saqueada pero llama la atención su forma pentagonal por ser un tipo de construcción que se da para el Clásico temprano en Tikal, pero acá se descubrió una similar en el Preclásico terminal.

Pudo ser un entierro real, debido a los testimonios de los pobladores aledaños, quienes supieron que tuvo gran cantidad de piezas de jade.

Una colección de 10 vasijas fue lo que se pudo recuperar y son ahora parte del acervo del Museo Nacional de Arqueología y Etnografía.  Estas fueron descartadas por los saqueadores por no ser policromáticas de tipo códice.

Enterramientos de la nobleza hay pocos en la zona.  En El Tintal se identificó otro, pero data del Clásico temprano, 300 d. C. El encontrado en Wakná es anterior, pertenece al Clásico temprano, 100 d. C.

Fuentes: Carlos Morales Aguilar, arqueólogo, coordinador del programa de mapeo y analista de información geográfica; Édgar Suyuc, arqueólogo  del Proyecto Cuenca Mirador y Enrique Hernández, técnico en Arqueología.