La guerra de las religiones
Los despachos noticiosos internacionales dan cuenta de que mientras los atacantes lanzaban bombas y disparaban contra multitudes reunidas en el Estadio de Francia, la sala de conciertos Bataclan, en París y otras ciudades francesas, gritaban: —¡Dios es Alah!—, con lo cual provisionalmente se identifica a los autores de los hechos como musulmanes.