Esto apenas empieza
Ayer se marcó para Guatemala el fin de una era, los ciudadanos decidieron, después de mucho tiempo de indiferencia, participar, logrando así la renuncia del Presidente y su Vice. Un logro debido a la presión popular ejercida por miles de ciudadanos que, pacíficamente, derrumbaron al gobierno más corrupto de la historia. El papel protagónico de la ciudadanía, representada por todos los sectores sociales, exigió poner un alto a la corrupción e impunidad. Este proceso se caracterizó por manifestaciones pacíficas y ordenadas. Dando una lección al mundo, porque demostramos unidad y perseverancia para lograr una revolución sin derramamiento de sangre. Pero ojo, de nada servirán estas renuncias, que son solamente el primer paso de un largo camino, si los guatemaltecos no nos comprometemos personalmente a cambiar el sistema.