Internacional
“Sin nosotros, estarían hablando francés”: Las frases del rey Carlos III durante su visita a Trump
Además de aludir a la rivalidad histórica entre británicos y franceses por la colonización de Norteamérica, el rey Carlos III continuó con las bromas ante Donald Trump.
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, junto al rey Carlos III del Reino Unido, durante su visita a la ciudad de Washington D. C. (Foto Prensa Libre: EFE)
Durante la tarde del pasado martes 28 de abril, en la Casa Blanca se realizó una cena de recepción al monarca del Reino Unido, el rey Carlos III, quien decidió viajar al territorio de los Estados Unidos. Por lo tanto, entre cócteles, saludos y muestras de afecto, el soberano brindó un discurso en el que también optó por hacer algunas bromas.
En enero del 2026, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, brindó un discurso en el Foro Económico Mundial de Davos, en Suiza, donde el mandatario republicano dijo que, si no fuera por EE. UU, casi todos los países europeos hablarían alemán y japonés, en referencia a la injerencia estadounidense en la II Guerra Mundial.
Por ello, en su visita a la ciudad de Washington D. C, el rey Carlos III recordó que, si no fuera por Estados Unidos, las naciones europeas estarían hablando alemán por la invasión nazi. Sin embargo, el soberano del Reino Unido se atrevió a decir que “si no fuera por nosotros, ustedes (EE. UU.) estarían hablando francés”, lo que despertó risas.
Esto se debe a que Francia tuvo una inmensa presencia colonial en Norteamérica, conocida como Nueva Francia, en los siglos XVI al XVIII, que abarcó desde Canadá hasta México, con centros en el río Misisipi. No obstante, tras el Tratado de París en 1763, los franceses perdieron la mayoría de sus territorios frente a Gran Bretaña y España.
Tensiones entre el Reino Unido y Trump
Conforme a lo expuesto por diversos medios estadounidenses, con su visita a Washington D. C, el rey Carlos III logró rebajar las tensiones entre el Gobierno británico y la Administración del presidente Donald Trump. Aun así, el soberano no evitó los temas de fricción y lanzó múltiples comentarios indirectos con humor que buscaban criticar.
Además de aludir a la rivalidad histórica entre británicos y franceses por la colonización de Norteamérica, antes de la independencia de EE. UU. hace 250 años, el rey continuó con las bromas y aseguró que, en esta visita, había podido apreciar los “reajustes” en la Casa Blanca, ya que Trump derribó un ala para construir un salón de baile.
“Lamento decir que nosotros, los británicos, hicimos nuestro propio intento de remodelar la Casa Blanca en 1814”, dijo, en referencia a cuando tropas británicas incendiaron el edificio durante la guerra angloestadounidense, con el objetivo de castigar a Estados Unidos como venganza por la destrucción de York, Canadá, en 1813.
Por último, el rey Carlos III le regaló al presidente estadounidense una campana del submarino británico HMS Trump, de la Segunda Guerra Mundial, una nave del tercer grupo que fue construido en 1944, a pesar de que el único buque de la Marina Real británica en llevar el nombre de Trump no se relaciona con la familia del mandatario.
Macron sigue la broma del rey Carlos III
A través de sus redes sociales, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, siguió la broma del rey Carlos III ante el mandatario estadounidense Donald Trump sobre el hecho de que, si no fuera por los británicos, en Estados Unidos se hablaría francés: “Eso habría estado muy bien”, escribió el dirigente europeo en la plataforma digital X.
Ante esta situación, el presidente Donald Trump, declarado admirador de la monarquía británica, se tomó con humor todas las alusiones del rey Carlos III y elogió su discurso ante el Congreso de Estados Unidos, el segundo de un monarca británico tras el de la reina Isabel II en diciembre de 1991, donde lanzó un mensaje de unidad.
“El rey Carlos logró que los demócratas se pusieran en pie. Yo nunca he podido hacerlo, no me lo podía creer”, concluyó el mandatario republicano durante la cena, ya que, a pesar de que Trump no estuvo en el Congreso, se enteró de que el soberano británico logró arrancar una ovación bipartidista, luego de su discurso en defensa de Ucrania.

