Internacional
“Será un baño de sangre”: La advertencia del presidente de Cuba tras las sanciones de EE. UU.
Tras adquirir 300 drones militares de Irán, el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel subrayó que su país tiene el derecho absoluto y legítimo de defenderse.
Cuba celebra con la atención puesta en las presiones de EE. UU. contra la isla y la amenaza de una intervención militar en La Habana. (Foto Prensa Libre: EFE)
Durante la noche del pasado lunes 18 de mayo, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC, por sus siglas en inglés) del Departamento del Tesoro de Estados Unidos anunció una serie de sanciones contra varias entidades y funcionarios del régimen cubano presidido por el ingeniero electrónico, docente y político Miguel Díaz-Canel.
Conforme a lo expuesto por la cadena de televisión estadounidense Telemundo, entre las instituciones cubanas sancionadas por el Departamento del Tesoro de EE. UU. se encuentran el Ministerio del Interior (MININT), la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y la Dirección General de Inteligencia (DGI), encargada del espionaje del régimen.
Asimismo, en la lista de figuras sancionadas se encuentran la ministra de Justicia, Rosabel Gamon Verde; el ministro de Energía y Minas, Vicente de la Levy; el presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Esteban Lazo; la ministra de Comunicaciones de Cuba, Mayra Arevich Marín, y el ex vice primer ministro Roberto Morales Ojeda.
Unos días antes habían sido sancionados los generales de división Eugenio Armando Rabilero Aguilera, jefe del Ejército Oriental; Raúl Villar Kessell, jefe del Ejército Central; José Miguel Gómez, jefe de la Contrainteligencia Militar, y el general de Cuerpo de Ejército, Joaquín Quintas Solá, viceministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).
EE. UU. presiona al régimen cubano
Según la cadena de televisión estadounidense NBC News, las nuevas sanciones ocurren después de que el Departamento de Justicia dio a conocer que planea imputar al exgobernante cubano Raúl Castro, de 94 años, por su implicación en la muerte de cuatro pilotos civiles de la organización "Hermanos al Rescate", en febrero de 1996.
Por lo tanto, mediante un comunicado digital, el secretario de Estado, Marco Rubio, indicó que el presidente estadounidense Donald Trump “sigue tomando medidas decisivas para proteger la seguridad nacional de Estados Unidos y privar al régimen comunista de Díaz-Canel y a las fuerzas militares de Cuba del acceso a activos ilícitos”.
“Estos miembros de la élite del régimen y estas organizaciones gubernamentales, entre los que se incluyen funcionarios y militares asociados con el aparato de seguridad de Cuba, son responsables y han participado en la represión del pueblo cubano”, agregó Rubio, quien asegura que estas sanciones impulsan la campaña del presidente Trump.
“Los actores alineados con el régimen son responsables del sufrimiento del pueblo cubano, del colapso de la economía cubana y de la explotación de Cuba para operaciones de inteligencia extranjera, militares y terroristas. Las designaciones restringen más la capacidad del régimen cubano para reprimir la voluntad del pueblo cubano”, añadió.
Baño de sangre en Cuba
Ante esta situación, tras adquirir 300 drones militares de Irán, el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel subrayó que su país tiene el derecho absoluto y legítimo de defenderse: “Cuba ya sufre una agresión multidimensional de los Estados Unidos y no hay excusa para imponer una guerra contra el noble pueblo cubano”, argumentó.
“Cuba no representa una amenaza ni tiene planes o intenciones agresivas contra ningún país. No los tiene contra EE. UU. ni los ha tenido nunca. Quien amenaza con una agresión militar a otro país es Estados Unidos, y esto, en sí, constituye un crimen internacional”, declaró el presidente de la República de Cuba durante una rueda de prensa.
Por último, el mandatario cubano advirtió que un ataque militar de los Estados Unidos contra su país tendría consecuencias devastadoras para ambas partes y la región: “De materializarse, provocará un baño de sangre incalculable, además del impacto destructivo para la paz y la estabilidad regional”, concluyó Díaz-Canel en su mensaje.

